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FÚTBOL

Tuchel ya no sabe qué hacer para que Neymar parezca profesional en el PSG

Tuchel ya no sabe qué hacer para que Neymar parezca profesional en el PSG
(Foto: Instagram: @neymarjr)
sábado 22 de febrero de 2020, 18:18h
El entrenador se encuentra en medio de una guerra entre las estrellas de su equipo y la directiva del club.

Las ruedas de prenda de Thomas Tuchel, entrenador del París Saint-Germain, se han convertido en un contenido con mayor interés que el propio desempeño del equipo en la Ligue 1. El liderato parisino en la liga francesa no está en cuestión: goza de un colchón de 10 puntos -y un partido menos- con respecto a su máximo perseguidor, el dubitativo Olympique de Marsella. Así las cosas, son las polémicas que protagonizan las piezas más codiciadas de su vestuario el elemento que genera la atención nacional y mundial.

La situación que tiene que gestionar el técnico alemán dista mucho de ser plácida. De ser la que conduce a un equipo a ganar la Liga de Campeones, la genuina obsesión de Catar desde que compró al club. En la práctica, tiene a dos de sus delanteros estelares que ya han dejado claro que quieren salir del club. Es más, lo han intentado. Neymar no lo logró en verano por la falta de liquidez del Barcelona -tras contratar a Griezmann- y Edinson Cavani no llegó al Atlético en invierno por una desavenencia con la directiva colchonera del agente del jugador.

Asimismo, a esta tesitura indigesta se han añadido las continuadas muestras de rebeldía de Kylian Mbappè. La perla francesa se ha encarado varias veces en estos meses con su entrenador por sustituirle en medio de un partido, explicitando una actitud que ha alimentado la rumorología sobre su falta de química con el estratega, en primer término, y el refresco de su presunto interés en coquetear con el Real Madrid, en segundo término. Y, en paralelo, Mauro Icardi estaría preparando su aterrizaje en la Juventus tras saberse revalorizado por su paso por París.

En resumen, su delantera casi al completo no estaría navegando con la motivación y compromiso que se demanda a un profesional del fútbol. Y Tuchel es el encargado de pastorear en semejante entuerto. El paso de los episodios rocambolescos y de los desaires le están reduciendo el margen de maniobra, aunque se empeñe en mostrar una paciencia infinita. Al menos, está cumpliendo con el rol asignado por la cúpula catarí del mejor modo entre tanta tormenta.

A comienzos de febrero compareció ante los medios de comunicación para pasar revista a los asuntos de actualidad. No para hablar de fútbol. Le pusieron en la mesa el último enfrentamiento con Mbappè tras ser suplido. Dijo lo siguiente: "Soy el entrenador. Alguien tiene que decidir quién sale y quién entra y ese soy yo. Kylian es muy inteligente, sabe lo que está haciendo. Estas no son buenas imágenes. No es bueno, porque abre discusiones. Nuestro grupo es muy profesional y está muy concentrado y este tipo de imagen da otra impresión y es una pena".

También le cuestionaría sobre el cumpleaños de Neymar y el gusto del delantero por tomarse muy en serio dicho festejo. "El cumpleaños de 'Ney' es una distracción. Está claro. Siempre protegeré a mis jugadores porque son mis jugadores y los quiero mucho. Prefiero hablar internamente si tenemos cosas complicadas y críticas que decir, prefiero hacerlo internamente. El enfado de Kylian de hoy o el cumpleaños de Neymar son cosas que dan la imagen de que no somos serios. Da la impresión de que no estamos concentrados al 100% y que no somos profesionales. Es una pena", argumentó. Y remató su reflexión dirigiéndose a Cavani así: "Hay peores cosas en la vida que ser delantero del Paris Saint-Germain y quedarse".

Quizá pensaba el entrenador que con esas palabras aflojaría el brotar de las polémicas. Nada más lejos. Esta semana cayeron por sorpresa en las redes de Haaland y su Borussia Dortmund. En el Signal Iduna Park, en la ida de los octavos de final de la Champions -cita para la que se han estado preparando meses-, cayeron por 2-1. Sembrando un mar de dudas sobre la consistencia del proyecto, si es que a estas altura de la película todavía hubiera algún analista que no sospechara de la viabilidad presente de la situación.

Lo que no figuraba en el plan es que casi toda la plantilla se desmadejara hasta las tantas de la madrugada en la fiesta de cumpleaños de Cavani horas más tarde de la debacle de Dortmund. Se han publicado las imágenes en las redes sociales -en una maniobra que rubrica el desapego de los futbolistas por la imagen profesional de un jugador de fútbol- y en ellas se ve al uruguayo, a Icardi y a Di María especialmente alegres. También se observa a Neymar con una actitud fogosa, con Keylor Navas o Leandro Paredes.

Un panorama que ha vuelto a prender fuego en el día a día del PSG. Y a Tuchel le ha tocado comentar la jugada en conferencia de prensa. Este sábado ha remarcado que "no estamos contentos con la imagen de la fiesta". "Me sorprendió ayer por la tarde ver ese vídeo. Hemos hablado en el vestuario. Tiene que quedarse dentro. Era un día libre, era su vida privada, pero hemos hablado y lo que hemos dicho tiene que quedarse dentro (...) No voy a dejar de dar mi opinión al grupo", se limitó a exponer. Es claro que las estrellas tienen la sensación de estar en una jaula de oro y no lo esconden.

Para culminar, al germano le preguntaron por las críticas que esputó Neymar contra el club. El brasileño defendió, con la derrota en Alemania caliente, que la directiva no le dejó jugar los partidos precedentes, a pesar de no estar lesionado. "La decisión se tomó entre los médicos, el club y yo. Imagine que le ponemos y que se agrava su lesión y le perdemos para tres meses. Nos hubieran criticado más", comentó Tuchel, el preparador con menos poder que se recuerda en un aristócrata del fútbol europeo.

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