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JORNADA 27

El Real Madrid se empeña en tirar el liderato ante el Betis | 2-1

El Real Madrid se empeña en tirar el liderato ante el Betis | 2-1
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domingo 08 de marzo de 2020, 22:56h
El equipo entrenado por Zidane compitió sin intensidad y sólo fue rescatado por un penalti infantil de Sidnei al borde del descanso. Nunca amenazaron los visitantes a un conjunto verdiblanco que perdonaría hasta sentenciar en los minutos finales. La parsimonia y desconcentración merengue neutralizó, de forma abrupta, lo conseguido en el Clásico. Por Diego García

El Real Madrid afrontó este domingo, en el cierre de la jornada, una de las salidas más complicadas que le restan en el calendario liguero. Viajó al Villamarín para medirse a un Betis dubitativo. Los andaluces arribaban a esta cita a cinco puntos del descenso, tras encadenar cuatro derrotas y tres empates desde el 19 de enero. Mientras que los capitalinos estaban forzados a ganar para mantener el pulso por el liderato con el Barcelona y hacer bueno el triunfo precedente en el Clásico. Además, los merengues partían como favoritos desde su condición de mejores visitantes de torneo y de defensa menos goleada. En la primera de sus particulares finales.

Joan Francesc Ferrer, 'Rubi', dispuso de toda la plantilla para afrontar este reto. Una cita difícil que ejercía como telonera del inminente derbi ante el Sevilla. Apostó por eludir la zaga de tres centrales, dejó fuera al titular indiscutible Aïssa Mandi y fijó en el centro del campo al canterano Edgar González. Los recuperados Marc Bartra y Sidnei protegerían al portero Joel, con Emerson y Álex Moreno llamados a aportar en ataque. El talento de Canales, Guardado, Fekir y Joaquín nutrirían al delantero referencial Loren Morón. Borja Iglesias, Tello, Aleñá o Guido Rodríguez asumieron el rol de revulsivo.

Zinedine Zidane, en su caso, sufrió problemas para detectar un lateral derecho. Con Carvajal y Nacho fuera de circulación -junto con Asensio, Hazard e Isco-, eligió a Militao y dio confianza a Marcelo. Varane y Sergio Ramos custodiarían a Courtois, y Casemiro haría lo propio en una medular engrasada por Modric, Kroos y Lucas Vázquez. Vinicius y Karim Benzema repetirían en punta. Gareth Bale y Fede Valverde encabezarían el plan de emergencia que comenzó desde el banquillo. Al lado del galés y del imprescindible uruguayo se sentaron James Rodríguez, Mariano y Rodrygo.

Así pues, ambos clubes se descubrieron compitiendo en un ajedrez de urgencias, por diversos motivos. Con la calidad de los nombres escogidos pronosticando un envite delicioso. Y susurrarían los dos dibujos presiones ardorosas, mas el valiente desarrollo táctico se limitaría a competir con las líneas adelantadas. El ritmo no rimaría con una intensidad hiperbólica y fue decayendo con el paso de los minutos. Las precauciones pesaron más que el riesgo y la ambición, con un ritmo de pase lento y no exento de imprecisiones.

Los madrileños buscaban superioridades por banda, con Lucas Vázquez, Marcelo y Vinicius tratando de desbordar. Sacarían sólo dos intentos de esa fórmula los visitantes en los 25 minutos iniciales. En el 11, el extremo gallego envió un centro pasado que encañonó Marcelo, con una volea al cielo. Y en el 16, también Vázquez apuró la línea de fondo para impulsar una parábola que, tras ser peinada por la zaga, cayó en las botas de Vinicius. El regateador brasileño recibió en el pico del área, sentó a su par con un amague y chutó al lateral de la red. En el entretanto, Canales se había erigido casi en el foco único verdiblanco y de una transición guiada por él nació el lanzamiento inocuo de Loren -minuto cinco-.

Los pitos de la tribuna al espectáculo denso que emanaba el césped supondrían un paraguas atmosférico que incidiría en la inseguridad local. Pero el Madrid no aceleraría sus revoluciones, a pesar del contexto anímico favorable. Rozaría la delegación de Chamartín una complacencia peligrosa. La pérdida en campo propio que tejieron entre Modric y Casemiro ejemplificaría el pelaje de la trama. Y la falta que sacó Fekir a punto estuvo de inaugurar el marcador. Joaquín centró, el achique merengue falló y Bartra perdonó. Cabeceó arriba, sin marcaje, desde el área pequeña -minuto 27-.

El susto no desperezaría la frialdad visitante. Joel había sido exigido muy poco y Benzema, Vinicius y Lucas Vázquez fueron descontextualizados. También Fekir, Canales y Joaquín. La alternancia de circulaciones horizontales nutriría un desgobierno incierto que negó los focos a las porterías. Y Courtois salvaría a los suyos en el minuto 35. Un error en al entrega de Kroos fue captado por el zurdo cántabro para conducir una contra que culminaría el francés con un trueno que el meta belga se sacó de encima con una intervención providencial.

Un testarazo de Ramos sin fuerza, a centro de Marcelo y en plena transición, representaría toda la amenaza que el ejercicio de economía de esfuerzos madrileña sacaría antes del descanso. Y el Betis daría un paso al frente en el reclamo de la iniciativa. Se lo permitió la pasividad contrincante. Y los andaluces arrancarían el merecido gol en el minuto 41. Joaquín puso en vuelo un córner que recogió Ramos, quien pensó una conducción temeraria en su área. Perdió la redonda y Sidnei descerrajó un latigazo que se coló por la escuadra del primer poste. Para alivio de la grada y sonrojo del segundo clasificado provisional. Había jugado con fuego y el rosario de fallos -fruto de la desconexión mental- le empujó a remontar. Por enésima vez. Pero en la última acción previa al intermedio, Vinicius se escapó y pasó hacia el centro del área. Allí, en el tumulto, Sidnei pateó a Marcelo, cometiendo penalti. Benzema transformaría la opción para instalar un 1-1 de complicada justificación -minuto 48-.

Su único tiro a puerta rescató al trece veces campeón de Europa. En cambio, no trabajarían para que semejante golpe de suerte se revistiera de punto de inflexión. Es más, todavía bajarían más su ratio de acierto en el pase, sembrando un desierto de malos controles, imprecisiones y desesperación. La técnica de los futbolistas sería escondida. Y los sevillanos comenzó la reanudación presionando muy bien y con ardor. Granjeándose un monopolio de la posesión que se traduciría en el encierro de los capitalinos. Y en el 55 Modric sacó bajo palos un chut de Joaquín sin portero. Fekir desnudó el desequilibrio oponente con un pase quirúrgico que puso al veterano en mano a mano con Courtois. Regateó pero no atinó en el remate.

Sollozaba el Madrid, sin respuestas, ante el mejor tramo de fútbol verdiblanco. La desconcentración madridista era, entonces, explícita. Los pupilos de 'Rubi' olieron la sangre y adelantaron del todo a su escuadrón. Modric, Kroos y Casemiro eran victimizados por la fractura de las líneas que arrastraba su colectivo y por la plaga de pases desacertados que mutilaban su supervivencia. Ya sólo achicaban, nada más, de manera sostenida. Zidane aguantaría sin mover ficha, más allá de la suplencia de un Marcelo tocado por Mendy. Dejando pasar el minutaje y deseando que los andaluces quemaran su energía para hacer caja en el desenlace. Un guión resbaladizo, cuando menos.

A falta de media hora para el 90, Fekir y Canales comandaban una dinámica en la que se jugaba en torno a la frontal visitante. El contraste de actitud dictaba el monólogo sevillano, que superó la cornada psicológica del empate con personalidad. Ante un gigante tan apocado que tampoco sacó nada del modelo de reclusión y contra. Tello, Guido y Mariano comparecerían -por un vaciado Joaquín, un lesionado Edgar y un Kroos transparente-, justo antes del chut al larguero de Mendy -minuto 70-. Sobrevino el respingo postrero del favorito, que se la jugaba a una carta. A una contrarreloj de menos de 20 minutos en busca del primer puesto.

Refrescarían los visitantes la presión, en paralelo a la afirmación de la erosión anatómica del once verdiblanco. Había mutado el escenario y el Betis pasó a replegar. Pero Fekir hizo un nudo a un discreto Militao y cedió para Canales, quien asistió para el zurdazo claro de Guardado que lamió la cruceta -minuto 75-. Pedraza y Fede Valverde -por Álex Moreno y Modric- completarían las sustituciones, afianzando el susurro de una nueva relación de fuerzas en la que Emerson lo intentaría desde larga distancia -siempre en transición-. No se guardaba al espalda el aspirante -'Zizou' vació su eje para ir a por los tres puntos- y lo pagaría: Benzema competería un error grotesco en la entrega. Pasó en horizontal, en su campo, regalando a Guardado una asistencia hacia Tello, que batió a Courtois con efectividad. Cayó a la lona, sangrando por la herida familiar, un Madrid impedido en el asalto agónico -apilando centros laterales-. Merecido perdedor.

- Ficha técnica:

2 - Real Betis: Joel; Emerson, Bartra, Sidnei, Álex Moreno (Pedraza, m.77); Canales, Edgar (Guido Rodríguez, m.73), Guardado, Joaquín (Tello, m.66); Fekir y Loren Morón.

1 - Real Madrid: Courtois; Militao, Varane, Sergio Ramos, Marcelo (Mendy, m.59); Casemiro, Kroos (Mariano, m.69), Lucas Vázquez, Modric (Valverde,m.79); Vinícius y Benzema.

Goles: 1-0, M.40: Sidnei. 1-1, M.47+: Benzema, de penalti. 2-1, m.82: Tello.

Árbitro: José Luis González González (Comité Castellano-Leonés). Amonestó al visitante Marcelo (m.55) y al local Guardado (m.74).

Incidencias: partido de la vigésima séptima jornada de LaLiga Santander disputado en el estadio Benito Villamarín ante unos 50.000 espectadores. Con motivo de la celebración de la octava edición de la Semana de la Mujer Bética, el palco de autoridades estuvo ocupado por abonadas del club verdiblanco. Se guardó un minuto de silencio por el reciente fallecimiento del exjugador del Betis Manuel Regatero Simón.

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