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JORNADA 4

Liga de Naciones. Ucrania penaliza a la impotencia goleadora de España | 1-0

Liga de Naciones. Ucrania penaliza a la impotencia goleadora de España | 1-0
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martes 13 de octubre de 2020, 23:13h
El equipo de Luis Enrique perdió su racha al pagar caro el desequilibrio provocado por el desatino de los atacantes. Los locales ganaron ambición en el descanso y se llevaron los tres puntos en un ejercicio trabajoso de repliegue y contragolpe.

España desembarcó este martes en el Olímpico de Kiev, estadio en el que ganó su segunda Eurocopa consecutiva y cerró el ciclo legendario que tocó techo con la conquista del Mundial sudafricano. En ese entorno de tan elevado recuerdo, la delegación se propuso solidificar el liderato del Grupo 4 de la Liga de Naciones. Debía ganar en una de las salidas más complicadas que le depara el calendario, ante Ucrania, y amortizar el pinchazo que arrastra el coloso alemán desde que empató en Suiza. Todo ello con el objetivo de acceder a la fase final de la segunda edición del nuevo torneo de selecciones.

Andriy Shevchenko, que ha revitalizado el proyecto futbolístico de su país, se ha visto forzado a lidiar con derrotas abultadas, positivos de Covid-19 (su portero Pyátov y el mediocentro titular Stepanenko) y lesiones (la más importante es la de Zinchenko) en las citas precedentes. En esas condiciones, apostó por el meta Bushchan, que sería protegido por Karaváev, Zabarnyi, Mykolenko y Sobol. Sydorchuk, Makarenko y Shaparenko cargarían con la responsabilidad del eje y Yarmolenko habría de desbordar, junto a Zubkov y Yaremchuk. Quedaban fuera el talentoso de origen brasileño Marlos y el bloque juvenil que viene regando.

Luis Enrique Martínez, en su caso, no titubeó con la estrategia de involucrar a todos los miembros del seleccionado. Otorgó la titularidad a Adama Traoré, Ansu Fati y Rodrigo como línea ofensiva, con Canales actuando de enganche y Mikel Merino y Rodri en la medular. Sentó a Busquets para nutrir a los herederos naturales. Los que sí se mantuvieron fueron De Gea, Jesús Navas, Sergio Ramos y Pau Torres, que conformarían la defensa al lado de Sergio Reguilón. Oyarzábal, Dani Olmo, Ferrán Torres, Gayá o Ceballos esperarían turno. Diego Llorente y Gerard Moreno se habían caído de la convocatoria en el último instante.

Rápido se desnudaría la esencia del partido: los locales replegarían en su campo, aguardando para lanzar contragolpes, y los visitantes monopolizarían la posesión y la iniciativa. Cedieron metros con gusto los ucranios, ya clasificados para la Eurocopa, desafiando a los españoles a ejecutar circulaciones precisas y a mostrar paciencia. Y en el prólogo las pérdidas en tres cuartos de cancha anularían la pretensión de unos favoritos que presionaban arriba. Mientras que la precipitación mandaría en la verticalidad eslava. Con un testarazo de Rodrigo a centro de Navas, y que Bushchan sacó con una buena parada, como única llegada -minuto 12-.

Canales, que reclamaba el cuero entre líneas, conectaría con Ansu Fati para que la perla chutara al cuerpo del arquero rival -minuto 16- y Pau Torres no embocó de milagro el saque de esquina peinado por Rodrigo -minuto 17-. Poco a poco iban ajustando Mikel Merino y Rodri sus pases hacia la zona de la mediapunta, rutas que abrían fracturas para que Adama y Ansu Fati explotaran su desequilibrio por dentro, con Reguilón y Navas pegados a la cal. Ese despliegue exigiría rigor al encierro amarillo, con una fluidez y celeridad en el envío crecientes.

No encontraba coordinación Ucrania en su achique para detectar la movilidad de los creativos españoles, que habían tardado en entrar en temperatura. Mas, cuando se activaron, sufriría los pupilos del que fuera Balón de Oro en el Milan. Bushchan conjugó de la escuadra un lanzamiento de falta efectuado por Sergio Ramos -minuto 22-, en la profundización del dominio nacional. Y el central merengue lo probaría desde larga distancia, síntoma de la comodidad ibérica, al tiempo que Traore se lucía cada vez en encaraba a su par.

Un cabezazo inocuo de Mykolenko, a las manos de De Gea y en acción de pizarra, y un más que posible penalti de Navas sobre Zubkov (no hay VAR esta competición) constituiría todo el bagaje atacante, en el primer acto, de un sistema ahogado por la implicación ibérica en fase defensiva. Pero se amontonaban los centros que partían de las botas de Reguilón, Navas, Fati y Traore; se había nublado la opción de filtrar la elaboración por el carril central, quedando fuera de la dinámica Rodrigo y Canales. Tanto, como el solitario punta Yaremchuk, abocado a batallar por pelotazos frontales contra Ramos, Torres y De Gea.

Pasada la media hora, el cántabro dirigió mal su zurdazo, en la finalización de la conexión entre Adama y el delantero del Leeds. Y la aproximación hacia el intermedio sólo acogería un latigazo raso de Mikel Merino -sin consecuencias-. Las tablas se reivindicaron como inevitables al descanso, por falta de ambición local y de brillantez visitante. El 0-0 reservó más deberes para 'Lucho' y sus peones, ya que el escuadrón de 'Sheva' bastante tenía con aguantar, dadas su mermada nómina. Con todo, la reanudación alzaría su telón con Ceballos -supliendo a Merino- y la primera concatenación de pases local certera, patrocinada por la clase de Shaparenko y Yarmolenko. En el aviso del pretendido paso adelante de los amarillos.

En el 52 Yarmolenko volvió a escaparse a la espalda de Reguilón y Yaremchuk ganaba a Pau Torres, amplificando la sensación de cambio de guión. Amaneció un ida y vuelta de pelaje descontrolado, físico, y España necesitaba empatar la intensidad y refrescar su presión colectiva. Habían perdido el timón de la inercia y las revoluciones amenazaban con descoser al equipo líder del grupo. El preparador asturiano leyó el movimiento e incluyó en el ajedrez a Oyarzábal y Ferrán Torres -por los transparentes Ansu Fati y Rodrigo-. Se trataba de amenazar al espacio.

Comparecería el virtuoso Kovalenko y Tsyhankov -por Sydorchuk y Zubkov- , en una maniobra que redundaba en la querencia ucraniana de más protagonismo. En cambio, crecería la armonía del eje español en el cuidado del balón y un derechazo de Rodri fue escupido por la madera -minuto 65-. Retrasaba de nuevo líneas el conjunto eslavo, que se limitaba a añorar el dibujo del contraataque definitivo y sollozaba para amarrar la resucitaba movilidad combinativa española. Bushchan taparía un mano a mano a Oyarzábal en el 71 y otro a Ferrán Torres, en el 73. Y Dani Olmo y participaría del epílogo, completando la flexibilidad posicional que Luis Enrique quiso para su volcado ataque.

Y en el 79 sobrevino el gol de Tsyhankov. Un pelotazo del portero que bajó el lateral Karaváev bastó para que Yarmolenko destruyera el equilibrio nacional con un pase quirúrgico. El joven extremo del Dínamo de Kiev ganó la carrera a Navas y batió a un De Gea mal colocado. Quedaban los visitantes enmarcados en una contrarreloj de 10 minutos. Ese lapso es en el que el bloque mediterráneo quedaba urgido a superar la impotencia y la pobre concreción de las jugadas. Ramos se instaló como '9' y apilaría centros. Olmo y el capitán -dos veces- lograrían rematar, y el esfuerzo postrero no llegaría a la orilla. En esta oportunidad no apareció el salvador de turno que había salvado la grisácea imbatibilidad hasta ahora (no perdían desde noviembre de 2018).

- Ficha técnica:

1 - Ucrania: Bushchan; Karaváev, Zabarnyi, Mykolenko, Sobol; Sydorchuk (Kovalenko, m.60); Makarenko, Shaparenko; Yarmolenko, Zubkov (Tsygankov, m.65); y Yaremchuk.

0 - España: De Gea; Jesús Navas, Sergio Ramos, Pau Torres, Reguilón; Rodri, Mikel Merino (Dani Ceballos, m.46), Canales (Dani Olmo, m.73); Adama Traoré, Ansu Fati (Ferrán Torres, m.58) y Rodrigo (Oyarzabal, m.58).

Goles: 1-0, m.76: Tsyhankov.

Árbitro: Pawel Gil (Polonia).

Incidencias: encuentro de la cuarta jornada de la Liga de Naciones disputado en el estadio Olímpico de Kiev con la presencia de 10.495 espectadores en las gradas.

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