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ENTREVISTA

La vacuna de Pfizer es "adecuada", aunque hay que tener cautela

martes 10 de noviembre de 2020, 20:45h
Es la primera vez que se utiliza tecnología RNA para vacunas y se prueba clínicamente en pacientes.

El anuncio de que la vacuna de Pfizer y Biontech tiene una efectividad del 90% ha arrojado un rayo de esperanza en mitad de la pandemia. El hecho de que este fármaco experimental haya demostrado hasta ahora una seguridad sin fisuras ha desatado la euforia a nivel mundial. Sin embargo, los expertos coinciden en que aún quedan muchas dudas sin resolver.

El Imparcial ha entrevistado a la responsable de la Unidad de Inmunología de la Universidad CEU San Pablo, Carolina Hurtado Marcos, quien reconoce que, aunque tener una vacuna contra el coronavirus con esa cifra de efectividad es "adecuada", se muestra confusa por el tipo de tecnología empleada, la logística que requiere y las incógnitas acerca de sus características específicas.

Con todo, el gigante farmacéutico prevé producir hasta 50 millones de dosis este mismo año y España espera contar con 20 millones a principios de 2021.

Pfizer y Biontech han anunciado que su vacuna contra el coronavirus demuestra una eficacia del 90%. Sin embargo, ambas compañías han advertido que la eficacia final podría variar a medida que avance el estudio, ¿qué significa ese porcentaje y cuál es el riesgo de que no sea 100% eficaz?

Hay muchas vacunas en marcha, muchos proyectos adelantados e, incluso, hay algunos que están ya en fase III. Sin embargo, ninguno había hablado todavía de resultados. Esta es la primera en hacerlo y con cifras del 90%, lo que significa que funciona bien.

Las vacunas de otros virus como el sarampión, la rubeola o las paperas tienen una eficacia del 93% en la primera dosis y alcanza un 100% en la segunda. Valores que son ideales en la producción de vacunas, pues superan el 90% de eficacia. Es por esta razón que el dato de Pfizer y Biontech es muy bueno y es lo que se espera de una vacuna adecuada.

Los resultados han sido comunicados en una nota de prensa, pero todavía no hay rastro de ellos en ninguna revista científica. ¿Qué significa eso?

Cuando eres investigador y publicas tus resultados, aparte de exponerlos también te lo evalúan científicos externos que no han sido miembros de tu proyecto. Entonces, ellos te pueden sacar punta y críticas a aspectos que tú, a lo mejor, antes no habías visto.

Pese a ello, creo que Pfizer es una empresa seria y tiene seguridad en lo que está haciendo.

Hay muchas incógnitas sin resolver alrededor de esta vacuna. No sabemos ni cuánto dura la protección ni la inmunidad que genera, qué grupos de edad hay en esos 94 participantes infectados, si éstos son todos asintomáticos, casos leves o personas con síntomas más graves... ¿Hay que ser cautelosos?

Efectivamente, no se saben detalles cruciales. Tenemos que saber si esa eficacia será así en entornos reales, puede prevenir casos graves o sólo previene la transmisión del virus... Por ejemplo, la vacuna de la gripe muchas veces no evita que te infectes del virus, pero sí evita que la enfermedad sea grave cuando te infectes. Entonces, yo me pregunto de qué tipo serán estas vacunas. Hay muchas dudas.

Las compañías han avanzado que hasta ahora no han encontrado problemas serios de seguridad. ¿Podrían aparecer ahora?

Si se prueba una vacuna o un medicamento en una muestra pequeña de 100 personas, a lo mejor todo sale perfecto; si se hace en una de 500, puede que aparezca algún efecto secundario; y si se administra a mil personas, quizás muestre otro nuevo. Pfizer y Biontech han probado la vacuna en 44.000 personas, pero qué nos dice que cuando la prueben en un millón de personas no surja algún problema.

De todos modos, depende mucho de la fisiología y versatilidad de cada población y de cada paciente. El medicamento más seguro que se conoce es la aspirina. Este fármaco lleva más de cien años en uso y, entonces, todos los efectos secundarios posibles que pudieran aparecer ya han dado la cara. Esto es lo mismo: cuando la muestra es más grande, hay más riesgos.

No obstante, hay que recordar que, hasta el momento, nunca se había utilizado la tecnología RNA para vacunas ni se había probado clínicamente en pacientes. Hasta ahora, este método únicamente se había empleado a nivel de investigación. Entonces, eso también da un poco de cautela.

¿Qué efectos secundarios podría tener la vacuna de Pfizer y Biontech?

Los efectos secundarios que han tenido otras compañías, como AstraZeneca y Johnson & Johnson, que rápidamente pararon los estudios no han sido a causa de la vacuna, sino por problemas del propio paciente.

Los grandes problemas que daban anteriormente las vacunas eran porque la persona desarrollaba la enfermedad tal cual y se podía morir. En este caso, es muy segura. La vacuna de tipo RNA no puede producir la propia infección pues no está metido el virus completo, sólo su material genético.

Sin embargo, puede desarrollar a lo mejor unos anticuerpos que reconozcan también fragmentos semejantes en nuestras propias células y se cree una autoinmunidad.

¿Quiénes serán los primeros en vacunarse?

Las primeras personas en vacunarse deberían ser las vulnerables: personas de edad avanzada; personas con inmunodeficiencias (con problemas inmunológicos que no generan defensas); personas que están recibiendo quimioterapia y no generan defensas; mujeres embarazadas; personal sanitario… Sería el criterio que se está siguiendo este año con la gripe.

Para transportar estas vacunas será necesario mantener la cadena del frío a una temperatura de 80 grados bajo cero. ¿Por qué puede suponer un problema?

No sé con qué tipo de logística cuentan los hospitales o los centros de Atención Primaria para su conservación ni cómo piensan transportarla para que cumpla con este requisito. Quizás Pfizer ya esté pensando en el mecanismo que utilizarán para ello, pero me llama la atención que esta vacuna sea de tipo RNA por sus características en este aspecto.

Existe un componente que se llama hielo seco para mantener esta temperatura en cajas durante el transporte y que yo utilizo cuando me envían algún tipo de compuesto RNA viral. Se trata de un material bastante caro que añadirá un nuevo gasto y que puede aguantar 24 horas hasta que lo metes en un congelador a -80ºC.

Pfizer ha informado de que espera producir hasta 1.300 millones de dosis de la vacuna en 2021. Eso significaría protección para 650 millones de personas todo el mundo y, por tanto, insuficientes para acabar el año que viene con la pandemia. En ese caso, ¿habría que seguir manteniendo las medidas contra el coronavirus por toda la gente que aún no se ha vacunado?

Totalmente. Aunque el año que viene habrá mejoras porque todos estaremos más acostumbrados, sabremos vivir con esta situación, la mayoría de la población estará inmunizada de manera natural… el lavado de manos, la distancia de seguridad y las mascarillas seguirán hasta que se tenga todo controlado o, de manera espontánea, nos digan que el virus ha mutado y ha dejado de ser virulento.

Se habla de que la vacuna de Pfizer y Biontech tendrá un precio de casi 40 euros por dosis, frente a los cinco euros que costará la de AstraZeneca. Aunque el Gobierno de España ha asegurado que la administración será gratuita, ¿el precio puede suponer alguna dificultad?

Todo lo que es tecnología de RNA es muy cara y, además, es la primera vez que se hace en vacunas. Por lo tanto, el laboratorio tiene que recuperar de alguna manera lo mínimo que se ha gastado en investigación. Todo lo que es ADN y adenovirus, por el contrario, está más estudiado y es más barato.

De todas formas, los laboratorios hacen precios especiales a los países según sus características. Dependiendo del dinero de cada país, se pueden hacer ajustes.

Las noticias ofrecen la esperanza de que otras vacunas en desarrollo contra el nuevo coronavirus también puedan resultar efectivas. ¿Sería conveniente que España suministrase vacunas de distintas empresas o habría que quedarse exclusivamente con una?

A nivel estratégico, que el país apueste sólo por una vacuna puede ser muy arriesgado en cuanto a logística. Lo ideal sería que utilizar dos tipos de vacuna. En la gripe se están utilizando tres tipos de vacuna, los niños utilizan una; entre los 15 y 65 años se utiliza otra y a partir de los 65, otra distinta. Entonces, no sería una opción llamativa porque para una misma campaña ya se están utilizando tres tipos de vacuna con tecnologías diferentes.

Si hay dudas con respecto a una vacuna u otra, yo como inmunóloga me pondría cualquiera. Se supone que cuando los ensayos han llegado a fase III han superado muchos estudios de toxicidad, seguridad y eficiencia. Si hay riesgos, como ya he dicho, es por aspectos propios de la persona, no porque a ellos se les haya escapado algún tipo de problema.

El Gobierno ha afirmado que la vacuna se administrará de manera voluntaria. Teniendo en cuenta todas las teorías negacionistas y los movimientos antivacuna, ¿puede ser contraproducente?

Ahora mismo no es obligatorio prácticamente nada. Unos padres deciden no vacunar a su hijo y lo pueden llevar perfectamente al colegio, poniendo en riesgo la salud de otros niños.

Lo ideal es que se vacunara todo el mundo, porque en este caso es posible. La vacuna contra el coronavirus está indicada incluso para personas con problemas de inmunosupresión o alérgicos, ya que no se realiza en huevos ni es un virus vivo. El problema es que no hay ninguna ley o norma que pueda obligar a ello.

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