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JORNADA 6 - GRUPO B

El Real Madrid da un golpe de autoridad y pasa como primero | 2-0

El Real Madrid da un golpe de autoridad y pasa como primero | 2-0
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miércoles 09 de diciembre de 2020, 23:24h
El compromiso español entregó protagonismo a la calidad en un primer acto imponente que decantó el envite. Modric resplandeció y Benzema firmó un doblete en ese tramo. El 'Gladbach puso orgullo pero se topó con la resucitada consistencia del equipo de Zidane. Por Diego García

La travesía del Real Madrid en esta edición de la Liga de Campeones le empujó a presentarse este miércoles, en Valdebebas, asomándose al abismo. Su guadianesco viaje continental desembocó en una jornada final particular: podría caer eliminado en la fase de grupos por vez primera en su historia, ser apeado de toda competición europea, rebotar a la Europa League, acceder a octavos de Champions o, en el mejor de los casos, pasar como primero. Para alcanzar este último escenario yacía obligado a derrotar al rocoso Borussia Mönchengladbach -que se indigestó las dos veces al Inter y acribilló al Shakhtar sin contemplaciones-. Se trataba, pues, de una cita con el destino para el proyecto español.

Zinedine Zidane, algo más apaciguado tras la victoria en el Pizjuán, transmitió que se tomaban el partido como una final para la que no pudo contar con Eden Hazard, Martin Odegaard, Fede Valverde, Mariano y Jovic. Recuperó a Sergio Ramos para asentar una zaga completada por Varane, Mendy, Lucas Vázquez (no forzó a Carvajal de inicio) y Courtois. Mantuvo a Vinicius y a Rodrygo como compañeros de Benzema en ataque, y fijó en el eje a Casemiro, Kroos, Modric. Su vieja guardia. La nómina de revulsivos se limitaría a Asensio, Marcelo e Isco

Marco Rose, por su parte, era conocedor de la ventaja estadística con la que partían: con empatar, ese resultado que tanto han abrazado en lo doméstico, pasaban de ronda. Tonny Jantscke, Bensebaini y Hofmann no viajaron. Sí lo hizo Elvedi, que venía tocado. Ocuparía el centro de una defensa compuesta por Lainer, Ginter, Wendt y el meta Sommer. Kramer y Neuhaus se emplearían en la medular, con Stindl de mediapunta y Thuram, Embolo y Plea fluctuando en una línea ofensiva efervescente. Zakaria, Hermann, Lazaro, Wolf e Ibrahima Traore esperarían turno.

Alzó el telón el bloque merengue con voluntad dominadora. Presionando muy arriba, aglutinando la posesión por medio de elaboraciones pacientes y avisando con centros al área en el prólogo. Los germanos aguantaban sin encerrarse, asumiendo el reto de jugar combinando y con una vertiente contragolpeadora acusada. Y golpearía primero, en el noveno minuto, el trece veces campeón de Europa. Casemiro capturó la pelota adelantado y lanzó un trueno que Vázquez amortizó para centrar hacia el cabezazo impecable de Benzema. Sommer quedó impedido.

El 'Gladbach respondería, orgulloso, de inmediato. Stindl se recalcaba como faro y de sus botas nació una acción rematada a las manos de Courtois por el imponente Marcus Thuram. Y los visitantes dispararon sus revoluciones, salpicando de emboscadas el fluir de la circulación capitalina -con Casemiro como diana-. Sacando tajada de cada imprecisión provocada para volar. Modric y Kroos batallaban por refrescar el mando y templar el impulso hacia el ida y vuelta que asomaba en la trama. Lo lograrían.

No aflojaría la ambición posicional el sistema de Chamartín, cuyo compromiso en las labores de repliegue apocó la reacción contrincante a base de un nudo táctico formidable. Al ejercicio autoritario sólo le faltaba generar llegadas peligrosas y en el 25 Plea rozó el empate. Una pérdida de Lucas Vázquez puso en ignición a cinco flechas alemanas, en una jugada que deparó un remate del punta que superó la salida de Courtois y lamió la madera. Al borde de la media hora quedaron las cartas boca arriba.

Vinicius no acertaba a aportar profundidad y el Madrid sólo explotaba la ruta de avance que hilvanaban Modric y Vázquez por la derecha. Desprovistos de conexión entre líneas, el envío de parábolas hacia el arco defendido por Sommer tampoco amenazaba. Hasta que Rodrygo controló pegado a la cal, se fue de Wendt y puso un centro quirúrgico al testarazo de Benzema que supuso el 2-0 -minuto 33-. En la guinda a otra presión acertada del escuadrón local. Este factor estratégico y la claridad de Kroos y Modric mezclaron con la seriedad en el esfuerzo para decantar el duelo al descanso. Y el croata tuvo el tercero con un empalme, a pase de Lucas, que escupió el palo -minuto 40-.

Un chut lejano y desnortado de Neuhaus clausuraría el primer acto. De camino a vestuarios, el riguroso derroche madridista se gustaba y recogía la merecida satisfacción (64% de posesión, 3-1 en tiros a puerta y 7-4 en chuts totales). Rose metió en escena a Lazaro y Zakaria -por el desconectado Embolo y el sufrido lateral zurdo Wendt-, sabedor de la sobrevenida dependencia de lo que ocurriera en el Inter - Shakhtar para sobrevivir. Debía arriesgar, mas se topó con la anestesia dictada por la calidad capitalina y, encima, con el veneno de Rodrygo brotando. La perla carioca atacó a Lazaro -carrilero ofensivo- y centró para que cabezazo de Benzema que Sommer neutralizó sobre la línea.

Kroos dispararía desatinado desde la frontal, en el toque final a la enésima aproximación armoniosa por el carril de Rodrygo y Lucas Vázquez. Disfrutaba una plantilla bajo sospecha de su talento en el día señalado, si bien Stindl remataría arriba y sus colegas crecían a medida que el favorito contemporizaba en la exigencia de su achique. La rapidez de la asociación merengue había decaído, no así su concentración, hecho que enfangó en renacer de las opciones teutonas. La fórmula del pelotazo hacia Plea y Thuram se tornaría asidua, síntoma de impotencia.

Sommer sacó de la escuadra un zurdazo de Kroos -minuto 64- y, en el envés, Plea engatillaría un rechace hacia el lateral de la red. El guión visitante no florecía más allá de las imprecisiones en la salida española y Mendy se desnudó errático en este intervalo. Con todo, al aspirante no le bastaría con pescar de los errores del francés para meterse en dinámica. Y Rodrygo detonó un derechazo que no sentenció por poco -minuto 70-, justo antes de parada de foto de Sommer a remate de Ramos y el golpeo que Benzema estrelló en el travesaño.

Comparecerían Asensio y el canterano Arribas -por un iluminado Rodrygo y un trabajoso Vinicius- en un desenlace en el que Courtois trabajaría como antiaéreo y los espacios amanecían para el intento madrileño de ligar la catarsis a una goleada. Un testarazo alto de Varane, un cañonazo de Lucas Vázquez al poste -tras un regate estupendo- y el testarazo flácido de Benzema bordearon el objetivo. El Mönchengladbach quedaría vaciado de argumento por la eterna cohesión del dibujo preparado por Zidane. Al aficionado madridista le costará recordar un enfrentamiento tan completo como éste de su club. En la fecha más apurada del último lustro salió el pedigrí y la mentalidad del vigente campeón de LaLiga.

- Ficha técnica:

2 - Real Madrid: Courtois; Lucas Vázquez, Sergio Ramos, Varane, Mendy; Casemiro, Kroos, Modric; Rodrygo (Arribas, m.74), Vinicius (Marco Asensio, m.74) y Benzema.

0 - Borussia Mönchengladbach: Sommer; Lainer, Ginter, Elvedi, Wendt (Lazaro, m.46); Kramer (Benes, m.85), Neuhaus, Thuram (Herrmann, m.85); Stindl (Wolf, m.85), Embolo (Zakaria, m.46) y Plea

Goles: 1-0, m.9: Benzema. 2-0, m.32: Benzema.

Árbitro: Björn Kuipers (HOL). Amonestó a Zakaria (88) por los visitantes.

Incidencias: encuentro correspondiente a la sexta jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones, disputado en el estadio Alfredo di Stéfano a puerta cerrada.

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