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JORNADA 18

El Real Madrid supera a la nieve pero encalla ante el muro de Osasuna | 0-0

El Real Madrid supera a la nieve pero encalla ante el muro de Osasuna | 0-0
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sábado 09 de enero de 2021, 23:40h
Tras un primer acto denso y controlado por la zaga navarra, los pupilos de Zidane ganaron ritmo y ambición. Sin embargo, no atinaron a traducir la posesión en peligro y los cambios sentenciaron a la candidatura del favorito. El sistema defensivo local recogió el premio merecido. Por Diego García

La decimoctava jornada de LaLiga empezó para el Real Madrid en el avión de debía llevarles a Pamplona, para jugar este sábado ante el Osasuna. Tres horas y media de espera, patrocinadas por el temporal 'Filomena' y con momentos de nerviosismo y enfado. Ese constituyó el marco anímico desde el que el bloque merengue trataría de conquistar un terreno de juego afectado por las inclemencias meteorológicas. Sin saber, ni ellos ni los navarros, la hora definitiva de la disputa del encuentro. En resumen, se examinaría lo deportivo y lo mental en el césped de El Sadar.

Joseba Arrasate, que no pudo dirigir entrenamientos en los campos naturales de Tajonar por las heladas, no contó con Darko Brašanac,Torró, Adrián, Rubén Martínez y Chimy Ávila. Eligió a Nacho Vidal, Aridane, David García, y Juan Cruz para proteger al meta Sergio Herrera. Oier y Moncayola se posicionaron en el centro de una medular coronada por Roberto Torres, Iñigo Pérez y Rubén García. Y Calleri ejercería de punta. Comenzarían en la banca Jony Rodríguez, Barja, Budimir o Enric Gallego.

Zinedine Zidane, en su caso, dejó en casa a Luka Jovic, Rodrygo Goes y Dani Carvajal. Recuperó a Sergio Ramos para el centro de una defensa redondeada por Lucas Vázquez, Varane, Mendy y Courtois. Casemiro, Kroos y Modric repetirían en el eje, con Eden Hazard acompañando a Asensio y Benzema en la delantera. Marcelo, Vinicius, Fede Valverde, Mariano, Isco y Martin Odegaard esperarían turno como revulsivos.

La incertidumbre no desaparecería. Los trabajadores navarros obraron un milagro para que el verde resultara practicable, mas la nieve seguiría cayendo y el colegiado dejó claro que si se torcía el contexto se pararía fútbol. Y continuaría el domingo. Un protocolo propio de la enrarecida atmósfera que sobrevolaría un minutaje que desnudó rápido el choque de estilos: los 'rojillos' apostaban por el contragolpe y los capitalinos, por la posesión. Con presiones más selectivas que estructurales.

Los visitantes no dudaron en mantener su apuesta combinativa. Asumieron el riesgo que presentaba el juego de toque encima de un tapete de textura traicionera, con lo locales apretado en una labor de cierre rebosante de intensidad y compromiso. Y el prólogo se quemaría desprovisto de ocasiones. Un puñado de centros laterales rondaría, con timidez, ambas áreas. Con el timón y la iniciativa reclamados por la delegación de Chamartín, que se acomodó a la tesitura con buena actitud.

Se convertirían las imprecisiones en el factor en torno al que discurriría la trama. Los pamplonicas amenazarían, pasado el minuto 20, con transiciones dirigidas por Roberto Torres o Rubén García. Calleri sucumbía en la guerrilla del pelotazo contra Ramos y Varane, al tiempo que Modric y Kroos orquestaban circulaciones horizontales, que sólo conectaban en profundidad con las subidas inconclusas de Mendy. Hazard, Asensio y, sobre todo, Benzema yacían desconectados en la mediapunta. El muro edificado por Arrasate funcionaba. La red de ayudas negaba el avance centrado rival.

Esa falta de fuego y claridad de la ofensiva madrileña alimentó la confianza navarra. Atravesada la media hora amaneció el peligro. Aunque de forma fugaz. Oier puso a prueba a Courtois en un saque de esquina botado, con maestría, por Rubén García y Modric trazó un centro venenoso que sacó Herrera. El controlador cortejo merengue de la pelota -ratio superior al 70%- rimaría con una densidad pegajosa. Mendy y Lucas Vázquez se habían sumado como extremos, con Hazard y Asensio fluctuando. Incluso Casemiro se incorporaba. Sin embargo, no localizarían rutas desde el plan coral ni el desborde individual. Por ende, se encaminarían a vestuarios sin haber tirado entre palos.

Zidane, del que también se dudó su participación en esta jornada por haber estado en contacto con un positivo en Covid, decidió no mover las piezas en una reanudación que prolongaría el guión con un matiz. Se competiría en territorio "rojillo" y la velocidad de la asociación madridista ascendió, generando, de salida, un despeje apurado de Herrera y un vuelo del meta al zurdazo de Asensio -minuto 49-. En el envés, Calleri disparó a los guantes de Courtois desde media distancia, pero no pasaría este episodio de la categoría anecdótica. El Madrid había multiplicado sus revoluciones y ambición.

Quiso responder con personalidad Osasuna, adelantando líneas y trompicando el monólogo ajeno al aglutinar intervalos de posesión. Rubén García brillaba por su templanza y visión. Con todo, Aridane salvaría a los suyos neutralizando un centro de Mendy; Casemiro encañonó fuera desde la frontal -minuto 57-; Benzema anotaría un gol bien anulado por fuera de juego; y Modric cabecearía a las nubes un pase de Vázquez -minuto 66-. Subrayando el cambio de la dirección del viento. Hazard, Kroos y Mendy dañaban en una armonía efervescente y Fede Valverde comparecía -por Asensio-.

Reforzó su equilibrio el sistema capitalino, navegando con más centrocampistas ante el presumible descenso de ardor y fuelle. Bregaba el escuadrón norteño con un orden y rigor excepcionales, y en el 71 Roberto Torres remataría sin éxito un balón filtrado por Rubén García. Había aguantado bien el penúltimo y constreñía al favorito a una contrarreloj en el desenlace. Sergio Ramos mutaba en delantero coincidiendo por la entrada de Mariano e Isco -por Hazard y Modric-, confirmando que abrazarían la fórmula del centro al área. Ante uno de los cierres más especializados en esa suerte.

El asedio se extendería cuando Budimir y Jony -por Rubén García y Calleri- eran inyectados en la inercia. Benzema angulaba demasiado su derechazo, inaugurando una recta postrera en la que los madridistas aflojaron su energía y amenaza. Sin espacios que recorrer, Valverde sufría intrascendencia y Nacho Vidal y Aridane se gustaban en el papel de antiaéreos. Falló 'Zizou' en su manejo de las sustituciones y en la intención de jugársela a los envíos parabólicos. No sólo se diluyó el asalto al arco de Herrera, sino que Jony sería el encargado de clausurar el evento con un chut lejos de Courtois. Pinchó el coloso y triunfó la exhibición defensiva pamplonica. Sin matices.

- Ficha técnica

0 – Osasuna: Sergio Herrera; Nacho Vidal, Aridane, David García, Juan Cruz; Roberto Torres, Moncayola, Oier, Íñigo Pérez; Calleri (Budimir, m. 77), Rubén García (Jony, m. 77).

0 – Real Madrid: Courtois; Lucas, Varane, Ramos, Mendy; Modric (Isco, m. 75), Casemiro, Kroos; Asensio (Valverde, m. 66), Benzema, Hazard (Mariano, m.75).

Árbitro: César Soto Grado (Comité riojano). No mostró tarjetas.

Incidencias: partido correspondiente a la decimoctava jornada de LaLiga Santander disputado en el estadio El Sadar a puerta cerrada.

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