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Shock en LaLiga: el Valencia abandona el partido por un insulto racista de Cala a Diakhaby

Shock en LaLiga: el Valencia abandona el partido por un insulto racista de Cala a Diakhaby
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lunes 05 de abril de 2021, 00:13h
El central del equipo levantino y sus compañeros interrumpieron el encuentro tras el incidente con el defensor andaluz.

El duelo entre el Cádiz y el Valencia de este domingo estuvo marcado por los insultos racistas. Pasada la media hora, con empate a uno en el marcador, los locales botaron una falta lateral y el centro parabólico fue atrapado por Jaume Doménech. Mouctar Diakhaby y Juan Cala se enzarzaron, en el intento de llegar al cuerpo. Ambos cuerpearon y discutieron. Y el zaguero valencianista salió corriendo detrás del andaluz, abandonando incluso su lugar en el centro de la retaguardia y desentendiéndose del juego. Vería tarjeta amarilla. Sin embargo, no se trataba de un lance habitual del balompié.

La reacción del jugador francés de 24 años ante algo que le dijo el contrincante fue descriptiva. Entró en ignición el futbolista visitante. El vacío de las gradas del Ramón de Carranza permitió escuchar el estruendo formado por un claro ataque de impotencia. Sin embargo, ni el colegiado David Medié Jiménez ni los micrófonos recogieron el comentario. El caso es que Diakhaby decidió irse a los vestuarios, abandonar el partido. Le acompañó el resto de la delegación levantina, en un movimiento que bien podría concordar con una protesta ante un ataque racista. Ante el estupor del cuerpo arbitral y del bloque gaditano, el césped quedó desierto en lo que corresponde al Valencia. Y minutos después se irían también los profesionales del Cádiz, dando el trencilla por interrumpido el minutaje.

En los camarines se desarrollarían todo tipo de debates que no trascendieron hasta finalizado el duelo. Los locales decidieron regresar al terreno de juego y los colegiados hicieron lo propio. En el entretanto, el central francés compartió con sus colegas que no tenía pensado volver a jugar y el entrenador, delegado y jugadores valencianistas le apoyaron. Hugo Guillamón le sustituiría y volverían a la hierba para seguir compitiendo.

De inmediato, ante el revuelo causado al no conocerse qué había escuchado el defensor galo, el Valencia Club de Fútbol confirmó a través de Twitter que su futbolista había sido víctima de un insulto racista. "El equipo se ha reunido y decide volver para luchar por el escudo pero firme en la condena al racismo de todo el @valenciacf en todas sus formas. 𝗡𝗢 𝗔𝗟 𝗥𝗔𝗖𝗜𝗦𝗠𝗢 #JuntsAnemAMUNT #AllToPlayFor", publicó la institución chè.

Pero ya con la derrota a cuestas, el capitán José Luis Gayá le dijo a Movistar lo siguiente: "Diakhaby nos ha dicho que le había insultado, con un insulto racista. Nosotros condenamos eso, íbamos a ir con el jugador. Pero nos han dicho que teníamos que salir, porque si no nos quitaban tres puntos y alguno más". Su versión distaba de la ofrecida por su directiva. Alguien les avisó de la sanción que les impondrían las autoridades si completaban su protesta y se volvían a la ciudad del Turia. Así que volvieron a jugar tras casi 25 minutos de parón. El central, que entró a vestuarios llorando -según fuentes del equipo ché-, pasaría el resto de la fecha en el graderío.

Juan Cala, en su caso, no salió a competir en el segundo tiempo. Se guareció durante el segundo acto en un palco cubierto. Pensando, quizá, en el lío en el que se había metido. No obstante, de confirmarse que profirió un insulto racista a un oponente le caerán de dos a cinco años de inhabilitación. Con 31 años. Alguno de sus compañeros dijo en zona mixta que le habían visto muy afectado. Negando en todo momento la acusación que pesa sobre él. Su entrenador, Álvaro Cervera, lo explicó su versión en sala de prensa.

"Cala dice que en ningún momento ha insultado al jugador. Le veía que no estaba como está siempre, le iba a cambiar y me ha dicho que esperara al descanso. Entonces, me ha dicho que no le ha insultado en ningún momento. Yo creo a mi jugador, además creo que en estas cosas, el que hace algo así lo tiene que pagar. Le creo. Y le he cambiado por la tarjeta y la situación que se ha producido", alegó. Y añadió que "es la primera vez que nos pasa algo parecido y no sabíamos cómo actuar", y que su pupilo le recalcó que fue un "lance del juego".

Su homólogo, Javi Gracia, ofreció otro punto de vista del entuerto. "Diakhaby estaba realmente afectado por algo que había sucedido y estaba bastante nervioso. Cuando nos ha referido el insulto hemos optado por decirle al árbitro que no seguíamos en el partido. En el vestuario nos han informado de que en caso de no volver seríamos sancionados. El jugador nos comentó que no se encontraba para jugar pero entendía que nosotros volviéramos a jugar ante la posible sanción. No quiero señalar las palabras exactas del insulto, porque no soy yo el protagonista de la acción, pero le dice un insulto racista", relató. Su equipo viaja todavía en peligro de descender.

"He escuchado que podíamos ser sancionados, había ese peligro", se limitó a responder ante la pregunta de quién les avisó de las consecuencias de salir del partido. LaLiga, la Federación Española de Fútbol (RFEF), el árbitro o su club, le pusieron sobre la mesa y el preparador visitante regateó. Y, a toda velocidad, sus jefes redactaron una nota en la que se reclamó una investigación sobre lo ocurrido, se lamentó que no se tomara una decisión al respecto y se defendió que "el club en ningún momento insta a sus jugadores a volver al césped". Y pone los focos en el árbitro como la persona que provoca que "los jugadores, forzados a jugar bajo amenaza de penalización después de los insultos racistas y la tarjeta amarilla a Diakhaby, deciden regresar al terreno de juego". Dejando claro que el jugador francés "ha pedido" a sus compañeros que compitieran lo que quedaba de minutaje.

Así, la pelota pasó al estamento arbitral. Amenaza o traslado de información de la normativa. Esto recogió en el acta del encuentro Medié Jiménez: "En el minuto 29 interrumpí el partido debido a una confrontación entre jugadores de ambos equipos. El jugador Nº 12 del Valencia C.F. Mouctar Diakhaby, una vez amonestado por discutir con un contrario, me dice textualmente: “Me ha llamado negro de mierda” en referencia al jugador Nº 16 del Cádiz C.F. Juan Torres Ruiz (Cala). Este hecho no fue percibido por ningún integrante del equipo arbitral. Transcurridos unos instantes, el Valencia C.F. decide abandonar el terreno de juego. Por este motivo el partido es temporalmente suspendido. Ambos equipos se introducen en sus respectivos vestuarios. Después de unos minutos de suspensión, el delegado del Valencia C.F. David Rangel Pastor, en presencia del delegado del Cádiz C.F. Antonio Navarrete Reyes, nos comunica que deciden realizar la sustitución del jugador Nº12 Mouctar Diakhaby y continuar con el partido. Además, se acordó dar cinco minutos de calentamiento para ambos equipos con el objeto de evitar lesiones. El juego se reanudó 24 minutos después de detenerlo, desarrollándose a partir de ese momento con normalidad". Ni rastro de explicación, por su parte, sobre la sanción que afrontarían de llevar a cabo la reivindicación antirracista.

Con la polvareda tocando techo, y con el Comité de Competición remangándose para escudriñar lo que ha pasado y lo que refleja el acta, el Comité Técnico de Árbitros (CTA) ha deslizado que ninguno de los trencillas se refirió al Valencia para advertirles o amenazarles de la penalización si iban adelante con la protesta. Es más, han recalcado que el colegiado habló sólo con los delegados de los equipos y el del propio partido (Fidel Valle Gil). Nada más. El debate sólo acaba de comenzar.

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