www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

DESDE ULTRAMAR

Geopolítica vacunal y deceso real

jueves 15 de abril de 2021, 20:12h

La vacuna como fetiche, referente médico y moneda de cambio, en todas sus modalidades y orígenes geográficos, se torna infortunadamente en agente casi patológico en sí mismo, no por sus características de refrigeración o el número de dosis necesarias para su efectividad y ni siquiera por daños supuestos o reales que acarree según cuál, sino como elemento propiciador de rivalidades, desconfianzas, desaires, recriminaciones y supuestas ventajas geopolíticas para quien la posea como fabricante de origen. Como en los tiempos de la carrera por obtener una bomba atómica. Y sin embargo, al haber varias al mismo tiempo, modifica esa ecuación que no puede medirse cual si estuviéramos en la primera Guerra Fría y no en la segunda. Triste circunstancia por lo demás, que nos habla de la podredumbre de la naturaleza humana y así mientras, el COVID-19 se bota de risa ante semejantes divisiones, que es justo lo que necesita.

Ni el mundo en lo general ni los políticos mexicanos con su cauda de confederaciones patronales como Coparmex, en lo particular, quieren entenderlo: lucrar con la producción o disponibilidad de vacunas –y en ello sobre todo los opositores al gobierno– usando el antígeno para intereses muy ajenos al principal que es combatir un virus asesino, solo debilita esa lucha. Punto para el virus asesino. Y desde luego que el plan de vacunación mexicano debe incorporar urgentemente a todos los médicos privados, también. No hay excusa que valga.

La Unión Europea y Estados Unidos han señalado con una clarividencia que aterra que la vacuna rusa o la china son herramientas apostando al control mundial desde sus países productores. ¿En serio? ¡qué descubrimiento!! Merecen por decirlo el Nobel de las Ciencias Ocultas (donde lo haya). No sabemos a quién quieran dejar boquiabierto, afirmándolo. Pero no se insinúe y mucho menos se asevere que por ello las vacunas británica o las estadounidenses son sinónimo de caridad cristiana y bonhomía. No nos contemos cuentos. No, cada cual a su modo va lucrando con ellas. Cuando la OMS ha señalado el acaparamiento de su uso, está diciendo que todas son en provecho de unos cuantos antes que solo usarlas para beneficio de la Humanidad al completo. ¿Y cómo dominará tal o cual potencia si AstraZeneca y la china se reconocen no ser tan efectivas? Ni idea.

Los países que se han pensado que acaparar vacunas –empezando por EE.UU.– aplicándoselas primero a su gente ¿estarán pensando que postergar la vacunación al resto les dotará de más seguridad, en vez de avanzar todos juntos siquiera en una primera dosis? porque esa una apuesta equivocada. No será sencillo que interactúen con personas no vacunadas, por mucho que porten las dos dosis. Es un espejismo clamar seguridad y recuérdese: ponértela no inmuniza, solo sirve para minimizar sus efectos mortíferos. No nos equivoquemos. Vacunas a unos dejando al resto sin vacuna, solo fortalece al virus y concede falsa seguridad a los vacunados. Hacerlo entender se antoja muy difícil.

Hablando de Estados Unidos un nuevo estudio sobre México desde la Universidad de California –teniendo tanto qué decir de su propio país y para mal, mejor mirando a otros– apunta a que la conducta de los dirigentes contribuyó a no evitar 190 mil muertes en todo 2020. Suena apabullante para incautos y poco científico. Estos iluminados desestiman la actitud de la gente. A ver si nos explican porqué el alto índice de muertos en diciembre o enero y no en marzo de 2020. Su tesis se estrella con eso. El informe dice que como las autoridades no se comportaron precavidas, hubo tantas muertes, pero dígase: para fines de año la gente ya sabía perfectamente bien de un virus asesino y tuvo miles de formas de informarse, incluidas las gubernamentales, pero egoísta mucha no cedía ni concede en no efectuar actividades no esenciales y lo que para cada quien lo sean. Se entenderían las primeras muertes en marzo si quiere achacársele algo al gobierno, y sin saber nadie detalles del virus, pero no las de diciembre con todo mundo informado. Nadie intelectualmente honesto puede argüir no saber de un virus asesino durante un año entero y comportarse fatal en consecuencia. ¿Culpables las autoridades? Dígaselo al que se viaja por placer o hizo fiestas clandestinas, desestimó el problema o sale a pasear perros o a ejercitarse porque le resulta esencial. Todo sea por no resguardarse y mucho menos, cuidarse evidenciando falta de empatía con los demás no renunciando a su vida ordinaria en tiempos extraordinarios. Culpar autoridades en exclusiva es evadir y tranquilizar conciencias. Es faltar al sentido común y eso hace este informe.

Delegar responsabilidades a las autoridades en exclusiva, no ayuda. ¿De verdad sucedieron esas muertes porque los dirigentes no se comportaban? ¿en serio? ¿tantos meses sabiendo la gente el problema? No veo el nexo. Y en México siempre será más cómodo para los opositores abrazar este informe que reconocer la mayúscula responsabilidad de nuestra sociedad, ya que delegando acallan conciencias. Es que no hay manera ni tantita madre y perdón por mi francés. Tendrías que ser anacoreta para alegar no saber del virus y culpar a tu presidente, por ejemplo, que es lo más fácil, pues eso deja conciencias tranquilas. De ahí la trampa de esas posturas y del informeporque a la gente le ha dado la gana no cuidarse y no por mal informada, porque nos han dicho por muchas vías y hasta la saciedad que el virus mata. Fingir demencia o jugarle al interesante, no cabe.

Como fastidia estos iluminados que a toro pasado quieren vender humo y lo compran los incautos solo por citarlo una universidad yanqui, sin reparar en sus inconsistencias y peor, tratándose de un informe engañapastores que parte de hipótesis y no propone cuáles medidas científicas sí debieron tomarse y que mejoraran lo vivido poniendo de ejemplo, si se atreven, las asumidas por países que ya van en la tercera o cuarta ola. Sería interesante saberlas. Todo informe que no señale a una sociedad irresponsable de no cuidarse, poco colaborativa, falsea la información por tendencioso apuntando solo a culpar gobiernos en exclusiva. Es inaceptable. El informe aludido más parece de charlatanes yanquis de carretita de brebajes del Viejo Oeste, que uno científico carente de tal criterio.

Mientras tanto, la prensa rosa documenta prolija el fallecimiento del príncipe consorte, Felipe, duque de Edimburgo a escasas semanas de cumplir la centena. Es un suceso solo equiparable a la viudez de otra reina, Victoria, acaecido en diciembre de 1861 y que desde entonces no se verificaba un símil. Discreto, pero imprudente en sus comentarios, el primo de su esposa, Isabel II de Gran Bretaña –enlazados por aquella tatarabuela en común– se realza posiblemente porque siempre estuvo allí. No será más. Mal momento con la que está cayendo por las declaraciones de Meghan –cuya preñez la salva de ser escrutada en el funeral real por la mirada flamígera de la familia real– con unas pompas fúnebres que se anticipan austeras para Felipe –que la COVID-19 impone, pese a no haber fallecido el aludido por esa causa– y que encarna la representación de un mundo que ha terminado, una forma de ser que ya no se ve con frecuencia en la vieja Europa.

Rinconete: 90 años de la II República española. Y todo lo que atrajo su proclamación. Mirada aquella desde fuera y en ultramar, parece una herida que no cierra.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+

0 comentarios