En el país germano no se ha inmunizado a toda su selección nacional y se considera que es tarde para inocular a los pupilos de Luis Enrique.
Un total de 28 contagios por coronavirus registrado en una semana. Eso es lo que le ocurrió al Fuenlabrada -equipo de la Segunda División-, durante la disputa de la pasada temporada. El brote comenzó con tres positivos y se disparó con el paso de las horas. Y ese precedente que padeció dicho club madrileño es lo que no quiere que se repita la selección española. Por ello, Luis Enrique acumula ya 11 futbolistas del combinado Sub-21 en la burbuja alternativa creada en un hotel ajeno a la concentración de la Ciudad del Fútbol, en Las Rozas.
Álvaro Fernández, Óscar Mingueza, Marc Cucurella, Bryan Gil, Juan Miranda, Gonzalo Villar, Alejandro Pozo, Brahim Díaz, Martín Zubimendi, Yeremy Pino, Javi Puado se han incorporado para añadirse a los convocados de urgencia -Kepa Arrizabalaga, Raúl Albiol, Brais Méndez, Pablo Fornals, Rodrigo Moreno y Carlos Soler-. Todos ellos se encuentran entrenando con normalidad, sabedores de que podrían no participar en la Eurocopa -si no se dan más contagios en la lista inicial de jugadores- o igual han de representar al país de forma imprevista.
En esa tesitura indigesta, que en nada tiene que ver con una preparación propicia para competir en un gran torneo, yace la selección española. Con un enfado sobresaliente, que comparte con la Federación Española de Fútbol (RFEF), por lo que consideran una gestión muy deficiente del Gobierno presidido por Pedro Sánchez. El dirigente federativo, Luis Rubiales, ya ha reiterado varias veces que llevaba dos meses pidiendo al Ejecutivo que vacunara contra el Covid-19 a los futbolistas. Del mismo modo que habían sido inmunizados los deportistas que competirán en los Juegos Olímpicos de Tokio.
Los positivos de Sergio Busquets y de Diego Lorente -y la sospecha de que pudiera haber un tercero- han hecho saltar por los aires la paz en la delegación nacional. Rubiales ha acabado por exigir al ministro de Cultura y Deportes, José Manuel Rodríguez Uribes, que ejerciera como mediación con la ministra de Sanidad, Carolina Darias. El gestor decidió mandarle la petición a su colega por carta, al tiempo que el mandatario del Consejo Superior de Deportes, José Manuel Franco, abogaba en público por la vacunación de los jugadores.
Ese nudo ha derivado en un debate moral. Mientras que en la federación y en Las Rozas cruzan los dedos para que no haya un brote -tres o más infectados-, la esfera política refleja la división de criterios. Incluso dentro del Gobierno de coalición. Unidas Podemos ha alzado la voz contra una inmunización que consideran inadecuada, siendo que ya hay establecidas listas de vacunación por edades y que no corresponde a los futbolistas si se respeta esa normativa. Y en el seno de la formación socialista se han evidenciado discrepancias, más allá de la disputa ministerial.
Lo cierto es que la reglamentación de la UEFA señala que si España sufre un brote que afecte a la mitad del equipo y no pueda juntar 13 jugadores disponibles, perdería por 3-0 ante Suecia, en el debut -o en cualquier otro duelo-. El protocolo contempla un aplazamiento de 48 horas si la nómina de futbolistas no se logra rehacer con nombres que aporten una PCR negativa en el mismo día del partido. Y se pide que todos los que acudan al estadio donde está prevista la disputa del partido han de poseer una prueba negativa de ese mismo día.
También sobrevuela la opción de ser expulsados. Eso sí, es menos probable. Rubiales ha dejado este mensaje, usando el altavoz del diario As: "A pesar de la situación, aquí en Las Rozas el ambiente es inmejorable y de mucha ilusión. Futbolistas y cuerpo técnico trabajan con plena seguridad sanitaria y con todo el compromiso para intentar hacer algo grande. Están demostrando ser un grupo increíble y afrontar lo que viene con madurez (...) Estamos tranquilos y enfocamos todo nuestro esfuerzo en ir resolviendo los contratiempos que lleguen. Responderemos con soluciones ante las circunstancias que se planteen. Estamos convencidos de que España competirá con garantías y la gente se va a sentir orgullosa de su Selección".
Pero, ¿qué pasa si finalmente el Gobierno vacuna a los jugadores? En la primera lista de nombres ideada por Luis Enrique hay 12 jugadores que tienen pocas posibilidades de ser contagiados. Los servicios médicos del seleccionado definen a ese monto como no susceptible de vacuna. Porque ya han pasado la enfermedad o, incluso, han sido inmunizados por orden de sus clubes. Aymeric Laporte, Thiago Alcántara, Ferrán Torres, Adama Traoré, Eric Garcia, Fabián Ruiz, Marcos Llorente, Pablo Sarabia, José Luis Gayà y Álvaro Morata ya han superado la enfermedad, con lo que muestran un ratio de anticuerpos elevado.
Con respecto al resto de integrantes de la convocatoria se mantiene la duda. Desde Alemania, país que ha desistido de vacunar a toda la plantilla de su selección nacional, explican su posicionamiento de esta manera: "La vacuna de Johnson&Johnson tiene efectos secundarios similares a los de AstraZeneca. Si los españoles van a jugar la próxima semana tras haber sido vacunados recientemente, los rivales van a alegrarse (...) Es posible que los jugadores salgan al campo como si tuvieran un grillete en los pies debido a los efectos secundarios".
Son palabras de Thomas Assmann, médico alemán entrevistado por el diario Bild. Ese criterio ha sido el seguido por las autoridades de la nación germana, ya que entienden que sería contraproducente para el rendimiento deportivo del equipo. Según su punto de vista, ya es tarde para inmunizar a los futbolistas. Sólo hubiera tenido sentido, se añade, si se hubiera planificado la vacunación con tiempo de antelación y de forma escalonada. Mucho antes del inicio de la Eurocopa. Y la vacuna monodosis, reclamada por la RFEF, no está recomendada para el tramo de edad de los jugadores, que forman un promedio de 26 años.
La última hora refleja un negativo unánime en las primeras pruebas diagnósticas realizadas al equipo español por la UEFA. Se trata de los primeros test PCR que entran en la jurisdicción de la Eurocopa. Se realizaron en la mañana de este miércoles y la delegación no registró ningún positivo. La siguiente prueba de la organización del torneo está prevista para el domingo, si bien los médicos del seleccionado seguirán realizando sus propios exámenes diarios. A la espera de no encontrarse con más sustos. Y de comprobar qué se decide sobre una vacunación que no inmunizaría del todo a los futbolistas -si es de una dosis- hasta las semifinales de la Euro '2020. Con los llamados para la burbuja alternativa aguardando por si se les inscribe para el campeonato -hay plazo hasta el lunes, día del debut contra los suecos-.