Los
Juegos regresaron a Grecia, su cuna, en una edición marcada por las dificultades organizativas y presupuestarias. 10.625 atletas representaron a 201 países, nueva cifra récord.
Fueron los
Juegos de la consagración del mejor deportista olímpico de todos los tiempos, el nadador estadounidense Michael Phelps, que ganó allí ocho medallas, seis de oro.
El marroquí Hicham El Guerrouj hizo doblete en 1.500 y 5.000, algo que no pasaba desde hacía 80 años. El último en lograrlo había sido el legendario finlandés Paavo Nurmi, en 1924.
Otros hechos destacados fueron el doblete de Argentina en baloncesto (eliminó a Estados Unidos en semifinales) y fútbol (sin ningún gol en contra), el sorprendente éxito chileno en tenis masculino, con oro y bronce en individuales y título en dobles, y la habitual victoria de la piragüista alemana Birgit Fischer.
La competición de lanzamiento de peso se desarrolló en la antigua Olimpia. Este gesto simbólico fue mancillado por el ganador, el ucraniano Yury Bilonoh, de quien se descubrió con posterioridad que estaba dopado.
Los atletas griegos Costas Kenteris y Ekaterini Thanou protagonizar una
historia rocambolesca para huir de un control y terminaron por renunciar a su participación.
Estados Unidos (36 oros), China (32) y Rusia (28) encabezaron el medallero final.