El estadounidense Michael Phelps y el jamaicano Usain Bolt fueron las dos grandes estrellas de los
Juegos de Pekín, en los que China se erigió en la primera potencia deportiva del mundo, con 15 oros más que Estados Unidos.
Phelps se colgó ocho medallas de oro y superó la gesta de su gran ídolo de niño, su compatriota Mark Spitz, que en Múnich'72 logró siete títulos olímpicos.
Usain Bolt fue la otra gran sensación de los
Juegos. El caribeño destrozó los récords del mundo de los 100 y los 200 metros, además del relevo 4x100, con una demostración de potencia nunca antes vista.
Liu Xiang, el gran ídolo deportivo del país junto con el pívot Yao Ming, era la máxima esperanza de los chinos para oír su himno en el estadio del Nido, pero el campeón olímpico y mundial de los 110 vallas se retiró lesionado justo antes de competir.
La gimnasia fue un festival de medallas para China. En total, de los 14 podios de hombres y mujeres, solo los de salto masculino y suelo femenino no tuvieron a un local en alguno de sus escalones.
En la capital china se consagró como la mejor raqueta del momento el español Rafael Nadal, que ganó la final al chileno Fernando González un día antes de proclamarse número uno del mundo.
La saltadora de pértiga rusa Yelena Isinbáyeva revalidó su título de Atenas y de paso regaló al orbe su plusmarca número 24 para dejar el listón a 5,05.
El nuevo 'Dream Team' de Kobe Bryant fue una apisonadora hasta que se topó en la final con España, la campeona mundial, que le obligó a emplearse a fondo. El resultado final, 117-108.
El fútbol olímpico volvió a dar la medalla de oro masculina a Argentina, integrada por grandes figuras como Lionel Messi, Sergio Agüero, Juan Riquelme o Ángel di María.
Una de las mayores gestas de los
Juegos la protagonizó el etíope Kenenisa Bekele, al hacer doblete en los 5.000 y 10.000 metros.
Las mujeres más laureadas fueron la nadadora australiana Stephanie Rice y la gimnasta Kai Zou, ambas con tres oros, mientras que la que más medallas cosechó fue la nadadora estadounidense Natalie Coughlin, con seis.
También destacaron los tres oros del ciclista británico Chris Hoy, en unos
Juegos recordados por sus soberbias instalaciones y su impecable organización.