Los
Juegos de Londres devolvieron a Estados Unidos la supremacía en el medallero, con 46 oros, y entronizaron a leyendas como Michael Phelps y Usain Bolt.
Phelps se convirtió en el deportista más laureado de todos los tiempos con 22 medallas, el que más oros ha ganado, con 18, y el más premiado de Londres, con cuatro títulos olímpicos.
El 'tiburón' de Baltimore anunció su retirada, pero dio marcha atrás y se le espera también en Río 2016.
El jamaicano Usain Bolt hizo el más difícil todavía con un doble-triple, es decir engrandeció su condición de ser el hombre más rápido del planeta al revalidar los títulos de 100, 200 y relevos 4x100, este último con récord del mundo.
México escribió la página más gloriosa de su
historia olímpica al ganar por primera vez el torneo de fútbol en un gran partido ante Brasil.
La nadadora estadounidense Missy Franklin fue la reina de la piscina con cuatro oros y una plata, aunque irrumpieron otras figuras emergentes como la jovencísima lituana Ruta Meilutyte, la campeona más joven, con 15 años y 133 días, así como la china Shiwen Ye, de 16, que incluso mejoró en los últimos 50 metros de los 400 estilos el registro que había marcado en la prueba masculina el campeón de la distancia, el norteamericano Ryan Lochte.
En atletismo hubo un impresionante doblete para delirio de los aficionados locales de Mo Farah en los 5.000 y 10.000 metros, así como el récord del mundo del keniano David Rudisha en los 800 y los tres oros de la estadounidense Allyson Felix en 200, 4x100 (éste con récord del mundo) y 4x400.
El orgullo mayor de los británicos fue sir Chris Hoy, el auténtico monarca del ciclismo de pista que sumó su séptimo oro olímpico, más que ningún otro atleta del país.
Su compatriota Bradley Wiggins, primer británico en ganar el Tour de Francia tres semanas antes y poseedor también de siete medallas olímpicas, venció en la contrarreloj.
Andy Murray y Serena Williams dominaron el tenis y Estados Unidos refrendó su dominio absoluto en el baloncesto con Kevin Durant como máximo encestador del torneo con 156 puntos.
La seguridad, pese a que se necesitó a última hora el refuerzo del ejército, evitó cualquier incidente extradeportivo y el tráfico en una ciudad tan congestionada como la capital británica tampoco fue un impedimento.