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FINAL BARRA

Biles espanta los fantasmas y consigue una medalla de bronce

Biles espanta los fantasmas y consigue una medalla de bronce
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(Foto: Efe)
EL IMPARCIAL
martes 03 de agosto de 2021, 11:44h
Actualizado el: 08/04/2021 05:18h
La estadounidense se recuperó de sus problemas mentales para participar en la última prueba de la gimnasia femenina.

Una semana justa se cumplía este martes del momento que hizo temblar los cimientos de los Juegos: Simone Biles se retiraba del concurso por equipos reconociendo tener problemas mentales que le impedían seguir compitiendo.

Siete días después, la gimnasta estadounidense espantó a esos "fantasmas en la cabeza" que la atosigaban y quiso despedirse de los Juegos participando en la final de la barra de equilibrio. Al igual que hiciera en Río hace cinco años, Biles también acabó con una medalla de bronce.

Con seguridad y sin desequilibrios en un ejercicio de alta dificultad, Biles logró una puntuación de 14.000 ante la atenta mirada de un pabellón Ariake copada por deportistas y dirigentes que no quisieron perderse uno de los momentos de los Juegos.

Poco después, la china Guan Chenchen, de 16 años, sentenciaba el oro con una puntuación de 14,633. Su compatriota Tang Xijing logró la plata con 14,233.

Uno de los miedos de Biles radicaba en unos movimientos concretos de piruetas laterales ausentes en el ejercicio de barra fija. Así dio del paso de participar en el último ejercicio de la gimnasia femenina después de renunciar a las cuatro finales para las que estaba clasificada.

El baile de gestos en el gimnasio Ariake de Tokio volvió a ser el habitual. Gestos de cariño para Biles que la propia deportista devolvía, como cuando animó a voces a Guan, a la postre oro.

Antes de subirse a la barra, a la espera, visualizaba su ejercicio sobre una línea blanca, concentrada. Sobre ella, con limpieza y seguridad, culminó con un doble carpado clavado el ejercicio que le valió el bronce con 14,000 de puntuación. Al regresar con su equipo, se llevó la mano al pecho, sonrió y respiró con alivio.

Con este bronce y la plata por equipos, Simone Biles cerró su participación en unos Juegos de Tokio en los que será uno de los nombres para recordar, no tanto por las medallas sino por poner sobre el tapiz un problema, el de la salud mental, que merece los focos y la atención tanto como la física. Sin disimularlo ni disfrazarlo de molestias, la decisión de Biles entra como un ariete para romper tabúes.












La gimnasta estadounidense se marcha de los Juegos de Tokio con dos medallas, la plata del concurso por equipos que ganó la selección estadounidense y en la que ella solo hizo un ejercicio, el de salto; y el bronce de este martes.



Pese a estar prohibida la entrada de público en las instalaciones deportivas de los Juegos, unas 400 personas se distribuyeron por las gradas del gimnasio Ariake para asistir a la reaparición de la estrella que ha iluminado las ocho últimas temporadas de la gimnasia mundial.



Mientras esperaba la salida a pista, Biles tiro un beso a la cámara desde detrás de su mascarilla e hizo la fila, con gesto tranquilo, entre Tang Xijing y su compañera Sunisa Lee.



Cuando la megafonía anunció su nombre, suspiró muy hondo y sonrió antes de presentarse a las jueces.



Compitió la tercera. Hasta que le llegó su turno, Biles siguió su costumbre de visualizar su ejercicio sobre una línea blanca dibujada en el suelo.



Su ejercicio fue un despliegue de seguridad y limpieza. Hizo sus piruetas sin un desequilibrio y clavó en la salida un doble carpado. Se llevó la mano al pecho en señal de alivio y fue rodeada por sus rivales, que la abrazaron con cariño. Esperó tranquila su nota y aplaudió el 14,000 que la situaba en segunda posición, por detrás de los 14,233 de Tang.



El concurso llegó a la última de las ocho finalistas, la pequeña Guan Chenchen, de solo 16 años -al límite de lo que se permite en categoría absoluta-, con esa misma clasificación.



Guan, animada por la estadounidense, a la que cita como su heroína, rompió las cuentas de las jueces con un ejercicio de dificultad 6,600 y ejecución 8,033. La suma de 14,633 le dio el oro.



Al acabar la competición, el presidente del COI, el alemán Thomas Bach, y el de la Federación Internacional de Gimnasia, el japonés Morinori Watanabe, se acercaron a saludar a Biles, cuya crisis de salud ha sido seguida de cerca por ambos organismos.

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