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CALUMNIA AL REY PADRE QUE ALGO QUEDA: JUAN CARLOS I, FELIPE VI Y PEDRO SÁNCHEZ

sábado 21 de mayo de 2022, 18:18h
Los partidarios del sistema castrista decidieron liquidar el eje de la democracia...

El académico de la Real Academia Española, Luis María Anson, Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, publicó en su sección canela fina del diario La Razón, dos artículos que, reproducidos íntegramente por Google, alcanzaron notable repercusión. Publicamos ambos artículos a continuación para conocimiento de los lectores de El Imparcial.

CALUMNIA AL REY PADRE QUE ALGO QUEDA

Los partidarios del sistema castrista decidieron liquidar el eje de la democracia pluralista plena española que es la Monarquía parlamentaria, la Monarquía de todos. Organizaron contra el Rey padre una desmesurada campaña cuyo objetivo final era desmontar a Felipe VI. Como la Institución está por encima de las personas, Don Juan Carlos se apartó discretamente de España y Don Felipe no defendió a su padre evitando instalar a la Monarquía en el debate político. Con prudencia y lucidez, se negó a embestir la muleta que la ultraizquierda le tendía, manteniendo a la Institución en la neutralidad.

La campaña contra el Rey padre y contra la Monarquía ha sido tan agresiva y visceral como la de la Falange durante la dictadura franquista. La caravana de las calumnias, las insidias, los chismorreos, ha transcurrido por el camino de la desmesura. Y he aquí el resultado. La Justicia más independiente de Europa, la suiza, a través de un fiscal de ideología izquierdista, Yves Bertossa, después de una larga investigación, ha exonerado a Don Juan Carlos de cualquier delito. La Justicia española, a pesar del sectarismo de la fiscal general, Dolores Delgado, certificó la legalidad de los actos del Rey padre, tras dos años de exhaustiva investigación. Finalmente, la fiscalía no ha tenido otro remedio que reconocer que en el vidrioso asunto del Ave saudí Don Juan Carlos estaba absolutamente limpio. Y que nadie argumente con la inviolabilidad cuando Don Juan Carlos carecía de ella desde 2014, más de ocho años.

¿Ha reconocido alguien el error de sus insidias y sus bulos? ¿Ha pedido algún político, algún periodista, perdón por tantas calumnias, tanto despropósito? Pues no. Por el contrario, han proseguido con sus insidias, sus insinuaciones y sus falsas noticias contra el hombre que heredó todos los poderes de la dictadura y a todos renunció para que se estableciera en España, conforme a los deseos de su padre Juan III, la Monarquía de todos, la democracia pluralista plena; contra el hombre que ha encarnado uno de los cuatro grandes reinados de la historiade España, junto a los de Carlos I, Felipe II y Carlos III.

Los españoles de bien, en fin, desean que el gran Rey Juan Carlos I termine sus días con paz y tranquilidad en la España que tanto ha amado y tan admirablemente ha servido.

JUAN CARLOS I, FELIPE VI Y PEDRO SÁNCHEZ

Aparte de la función esencial de administrar el derecho que tiene la ciudadanía a la información, el periodista profesional debe cumplir también con el ejercicio del contrapoder, es decir, elogiar al poder cuando el poder acierta, criticar al poder cuando el poder se equivoca, denunciar al poder cuando el poder abusa.

Y como la crítica no resultaría eficaz sin el elogio en el caso de que este sea merecido, quiero dedicar hoy un discreto aplauso a Pedro Sánchez por una actitud ejemplar que ha mantenido desde que se encaramó en el poder, sentándose en la silla curul del palacio de la Moncloa. En reiteradas ocasiones, la extrema izquierda coaligada con el PSOE en el Gobierno, e imprescindible para la mayoría parlamentaria, ha pretendido poner en marcha comisiones parlamentarias de investigación contra el Rey padre Juan Carlos I.

Y en todas las ocasiones, Pedro Sánchez se ha negado a que el PSOE sumara sus escaños para hacer viables esas comisiones de investigación que hubieran contribuido a desarticular la estabilidad de la Monarquía democrática. No era fácil para Pedro Sánchez la decisión tomada y, aunque algunos le busquen justificaciones egoístas, la verdad es que el presidente del Gobierno ha rendido un servicio incuestionable a la Institución y a la persona que tan impecablemente la encarna: el Rey Felipe VI.

No reconocer el mérito de Pedro Sánchez en este sentido significaría perder el sentido de la objetividad. Cánovas del Castillo lo aplaudió en Sagasta. Y mantener al Estado por encima del interés partidista se ha producido en los últimos años a cargo de Felipe González y también de José María Aznar. Convengamos desde la moderación y la prudencia en que Pedro Sánchez ha acertado al mostrarse firme contra los que pretendían una escandalera parlamentaria en torno al Rey padre. El tiempo le ha dado la razón a Pedro Sánchez. La Justicia suiza, la más independiente de Europa, y la Justicia española, tras años de exhaustivas investigaciones, han exonerado al Rey Juan Carlos del menor indicio de delito. La comisión de investigación que solicitaba la extrema izquierda no era más que una indecente maniobra política, una tórpida operación sectaria que hubiera fragilizado la estabilidad constitucional.