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CRÓNICA TAURINA

Feria de San Fermín: Rejones. Dos orejas regaladas

Feria de San Fermín: Rejones. Dos orejas regaladas
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(Foto: EFE/ Rodrigo Jiménez)
jueves 07 de julio de 2022, 09:32h

La Feria de San Fermín celebró la corrida de rejones con el ganado de El Capea y Carmen Lorenzo (2º, 3º).Leonardo Hernández, Roberto Armendárizy Guillermo Hermoso de Mendoza casi llenaron la plaza. No es frecuente ver al recién doctorado rejoneador Guillermo Hermoso sin que le acompañen en el cartel su padre, Pedro Hermoso, y la rejoneadora Lea Vicens.

Leonardo Hernández, vestido de corto sin adornos, salió montando a Giraldillo para citar a Jaranero (1º). La presencia del morlaco era imponente: largo, con el velamen abierto de puntas, pero tenía sus reticencias a la hora de embestir. Leonardo logra embeber al toro para llevarlo pegado a la grupa de su montura. El rejón de castigo cayó bien colocado. Calimocho lució en las banderillas, recogiendo sendas ovaciones del público. El toro planteaba dificultades: se paraba, pensaba tanto que a veces parecía estar ya aplomado. Desarmó a los peones, mientras Leonardo salía con Sol. La linda montura de color dorado fue muy valiente, citando de frente, desafiando al toro que retumbaban los aplausos. Leonardo colocó un par de banderillas a dos manos y con gran temple, acoplándose al ritmo del astado. Salió Xarope, recuperado del percance que sufrió en San Isidro, para las banderillas cortas, puestas por el jinete al violín. Faena de difícil sencillez y de gran conocimiento. Coronada con un desplante, una especie del molinillo con ambas manos, y ya es la hora de la suerte suprema. El primer pinchazo en la cruz y dos entradas a matar más. Suena el aviso durante el descabello, cuyo manejo dejó al jinete sin trofeos.

Roberto Armendáriz brindó a su madre el primer astado, Brillador, salió a su encuentro con el veterano Cristal. El toro da la impresión de despierto, se encela enseguida, pero no se centra para poner el rejón de castigo. Otro caballo, El Capea, al final, se acopló al pesado galope del burel de 600 kilos y lo llevó por el ruedo. Hubo de todo: cambios, zigzageo, piruetas… Farruco, inquieto, con los pies ágiles, finalizó el tercio de banderillas, aguantando un embroque brusco del toro que salió con los pies pa´lante. El acero emborronó la faena. El rejón fue de muy rápida ejecución, pero tardó en doblar. El descabello después de varios intentos.

Capuchino (3º) saltó al albero para Guillermo Hermoso, debutabaen la Monumental bajo la mirada de su padre y tío en el callejón de la plaza. El toro con casi seis años, se movía veloz, pronto dejó de tomar el engaño. Marca la querencia hacia las tablas, donde recibe el rejón de castigo. En el tercio de banderillas, Disparate encandiló al público con las hermosinas, galopando al costando, y Ecuador, entre adornos, se escapó de una cornada. El rejón de muerte resultó muy trasero y caído. El verduguillo se atascó. Ovación.

Elmo dirigido por Leonardo, probó de qué iba Romerito (4º), el segundo de su lote. Desde el rejón de castigo, clavado de frente y citando con la voz, el del Capea se mostró manso y apurado. Leonardo se vio obligado a llegarle mucho para aprovechar los arranques sin son ni ritmo. Sobre Enamorado, el jinete extremeño puso las banderillas, arriesgando y ciñiéndose mucho. Galopando de costado, sacó al toro de la querencia y le citó a distancia, quebrando en la misma cara. Magnífica actuación con Eco, que tentaba al morlaco casi entre los pitones. Un par puesto a dos manos en las tablas, adornándose con las vueltas flexibles del caballo. Al salir con Xarope puso un palo corto al violín, desafiando y tocando la testuz. El rejón de muerte fue bien puesto, pero le faltó profundidad. Entró de nuevo y dobló al astado. Ovación.

El quinto salió con tal ahínco que al estrellarse con el burladero, cayó desmayado. Los cabestros se lo llevaron en un instante a los corrales y salió Bailador (5º bis) de la ganadería titular. El sobrero, de cuesta arriba, vivo, recibió el rejón de castigo de Armendáriz,montando Cristal. La embestida del toro permite más holgura a construir una faena. Los rehiletes fueron ovacionados a pesar de desigual colocación. Roberto añadió la espectacularidad a la lidia, quitando la cabezada, pero el par que prometía ser a dos manos, se colocó unos por uno. La suerte suprema de nuevo se estancó con un pinchazo y el rejón profundo. Al no doblar, el descabello eficaz a la segunda. Petición. Una oreja.

Guillermo Hermoso, montando al tordo Martincho, recibió a Romerito (6º), un toro rápido, con empuje, que se dejaba llevar pegado a la grupa. El rejón de castigo, colocado al tercer intento, cayó trasero, algo caído, pasada la paletilla. Berlín salió para avivar el tercio de banderillas. Sin embargo, el toro resultó resentido de las manos, y, aunque puso buena intensión en seguir las piruetas veloces de la cabalgadura, se caía. El jinete iba a su velocidad, sin tomar mucho en cuenta a su contrario. La banda puso los acordes del pasodoble Tres veces guapa y el público el verso. Mucho ambiente y mucho adorno de Guillermo: Índico fue ovacionado por las banderillas y Justiciero por poner las rosas. El intento de poner a dos manos no salió bien, pero estos detalles ya no importaban nada. De igual manera, no importó que el rejón de muerte entró a medias. El desplante en la cara del toro moribundo, casi acaba en una cogida. Guillermo aprovecha el tiempo para acariciar el testuz. Larga espera. Descabelló a la primera. Petición. Dos orejas regaladas para no gibar la suerte del joven que ha abierto todas las puertas grandes en lo que va de temporada.

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