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JORNADA 1

Premier League. Haaland da la victoria al City y el United fracasa en su estreno

Premier League. Haaland da la victoria al City y el United fracasa en su estreno
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(Foto: E.I.)
Efe
domingo 07 de agosto de 2022, 19:34h
El delantero noruego anota los dos tantos en el triunfo del cuadro de Guardiola ante el West Ham. El equipo de Ten Hag cae por 1-2 contra el Brighton.

Con Ilkay Gündogan y Kevin De Bruyne como filtradores de lujo, Erling Haaland ha firmado un doblete con el que ha demostrado su inabarcable voracidad de la que se ha aprovechado el Manchester City, que ha ganado 0-2 al West Ham en su estreno en la Premier League.

En el otro equipo de Mánchester, suplente de inicio, Cristiano Ronaldo agitaba los brazos para animar a sus compañeros cuando el Manchester United encajó el 0-1 del Brighton y Lucas Gross, que marcó el 0-2 antes del descanso y que retrató al conjunto de Erik Ten Haag, un chollo defensivo y un equipo menor en su extraño presente, más allá de la reacción posterior con la salida del astro portugués y del 1-2 que anotó Mac Allister en propia puerta.

El City, sin Bernardo Silva de inicio

Después de la caída frente al Liverpool en la Community Shield, los hombres de Pep Guardiola no podían sufrir otro golpe. Había mucho en juego en su estreno de la Premier, pero, por encima de todos, un jugador tenía puestos todos los focos sobre su figura: Erling Haaland.

El refuerzo de mayor relumbrón del City anduvo perdido en su primer encuentro oficial. Muchos cuestionaron su idoneidad para encajar en un estilo como el del equipo de Guardiola. De hecho, frente al Liverpool, no llegó a tocar la pelota ni 20 veces a lo largo de todo el encuentro.

Aunque ya marcó en un amistoso frente al Bayern Múnich, a la hora de la verdad, falló. Guardiola tenía que hacer algún retoque para cambiar las tornas y sentó a Bernardo Silva y a Riyad Mahrez para dar entrada a Ilkay Gündogan y a Phil Foden. Con el alemán sobre el césped, el City ganó algo de verticalidad y profundidad. Y, de ello, se benefició Haaland.

Sin embargo, hasta la primera jugada decisiva del choque, tuvo muchos problemas para encontrar el camino. El West Ham, bien armado atrás, apenas dejaba huecos y el City vivió en un atasco casi continúo hasta que Gündogan dio con la tecla.

Al filo del descanso, al medio alemán se le encendió la bombilla. Antes, el City apenas gozó de un par de opciones: la primera, en un disparo de Kevin de Bruyne desde fuera del área que no encontró portería; y, la segunda, un intento de cabezazo de Haaland que no llegó a conectar con el balón por muy pocos centímetros.

El noruego, salvo esa aparición, estaba perdido entre tanto pase. Lejos de la verticalidad del Dortmund, parecía fuera de lugar. Entonces, apareció Gündogan para filtrar un pase entre líneas que necesitaba de las zancadas de Haaland, que utilizó sus poderosos pasos en carrera para tocar la pelota en el momento justo.

Un reconocible Haaland se presenta a la Premier

Alphonse Areola, que acababa de sustituir por lesión a Lukasz Fabianski, derribó claramente al noruego, que después se encargó de transformar el penalti con el que el City se marchó por delante al descanso. Haaland, seguro que se quitó un gran peso de encima. Ese arranque, y su acierto desde los once metros, le proporcionaron el crédito suficiente para jugar sin presión el segundo acto.

Del West Ham, apenas hubo noticias, salvo un cabezazo de Michail Antonio a los dos minutos. Necesitaba reaccionar con urgencia en el segundo periodo. En él, intentó adelantar sus líneas para presionar más arriba la salida del balón del City. Funcionó un rato, hasta que se rompió el partido. Y, en ese momento, Haaland entró en su territorio.

Con espacio, es imbatible. Y con lanzadores como Gündogan o De Bruyne, sus opciones de mantener intacta su voracidad sube. Y, para el segundo tanto, apareció De Bruyne para crear un pase de la nada espectacular que dejó a Haaland a tres zancadas del portero. Las dio en un suspiro, se plantó ante Areola y no perdonó.

Prácticamente ahí murió el choque. El 0-2 dejó casi definitivamente grogui al West Ham. Cuando estaba apretando las tuercas al City, apareció Haaland para apagar un posible incendio. Los 'citizens' sacaron tres puntos en su estreno. Eso sí, sin mucho brillo. Las apariciones de Gündogan y De Bruyne, unidas a la voracidad de Haaland, allanaron el camino al cuadro de Guardiola, que con un depredador en sus filas puede arrasar en la Premier.

El Brighton, superior en el primer tiempo

En el primer tiempo, el Brighton fue mejor en todos y cada uno de los aspectos que definen la diferencia sobre el terreno de juego, en aptitud y actitud, en orden, ambición y transición, en el ataque y en la defensa; en el segundo, el United despertó desde la imaginación de Christian Eriksen y la presencia de Cristiano Ronaldo, que entró al campo en el minuto 53, pero no le dio para nivelar el choque, entre otras cosas porque Rashford falló sus ocasiones.

La suplencia de un goleador como el astro portugués, quizá explicada desde su intención de salir o de su incorporación tardía a la pretemporada, es una concesión inasumible hoy por hoy para el Manchester United, un equipo vulnerable en cada sector del terreno de juego y un bloque insustancial en su colectivo, que se encomienda a una colección de individualidades que desprenden un nivel que hoy no tiene en conjunto. Y ahí hay pocos como Cristiano Ronaldo, muy pocos, por mucho que ya tenga 37 años o quiera marcharse.

La puesta en escena oficial de la era Ten Haag fue un fiasco. No puede calificarse de otra forma su primer tiempo dominical en Old Trafford, que describió a un equipo superado por la presión alta de su adversario, desubicado en el repliegue, desbordado cuando debía contener en su retaguardia, irrelevante cuando debía crear sus ataques en el otro área y que en tan solo 10 segundos ya había entregado la primera ocasión a su rival a Trossard.

Cuando el Brighton lo presionó arriba, asumió la salida de balón como un jeroglífico irresoluble. Necesita mucho más trabajo. Su goleada en el primer duelo del verano al Liverpool fue un espejismo del que no queda nada de rastro. Lo demostró hace una semana el Atlético de Madrid, que lo desarmó con dos semanas menos de preparación. O el Rayo. El comienzo de la competición corroboró todos los problemas que se aprecían en el United.

Al borde de la media hora, el marcador reafirmó su decepcionante presente, cuando el Brighton lo desmontó con un simple desmarque de Danny Welbeck. Fue indetectable para Lisandro Martínez y Harry Maguire, retratados en la acción. El delantero, entre los dos, cayó hacia la banda derecha para recibir el pase de Trossard y completamente solo le dio continuidad a la combinación con el pase al área que remachó, solo, Pascal Gross (0-1).

Contemplativa, la defensa del United no se enteró de ninguno de esos movimientos, pero tampoco demostró la tensión, la concentración o la intensidad necesaria en el primer tiempo ni en el 0-2 diez minutos después, cuando March entró en el área contraria como si fuera la suya para soltar un tiro raso con la derecha. De Gea sacó la mano para despejarlo a un lado, donde aguardaba de nuevo Gross para empujar el 0-2. Todo era un desastre.

Eriksen y Cristiano no impiden la derrota del United

Del ruidoso naufragio del primer tiempo no se salvó apenas nadie. Quizá Eriksen, el único protagonista de la única ocasión del United en el primer acto, con un tiro flojo a las manos del guardameta. No esperó más Ten Haag. Planificado -no lo parece-, casualidad o necesidad, el técnico mandó calentar a Cristiano Ronaldo justo después del 0-2. No lo empleó al intermedio, del que se marchó su equipo entre la bronca de sus seguidores.

Sí después. Seis minutos tras el descanso, con sólo medio partido en esta pretemporada, el entrenador recurrió a él. En el minuto 52. Aclamado cuando entró en juego transmitió su dimensión a sus compañeros. Su primer pase fue un regalo expreso para el 1-2 de Marcus Rahsford, de no haber sido por la formidable intervención del español Robert Sánchez, cuyo milagroso brazo izquierdo rechazó el gol del United. Una parada fantástica.

Una luz, aún tenue, en el túnel por el que había transitado el United durante toda la primera parte, como también lo fue la siguiente ocasión de Rashford, que remató mal el envío de Bruno Fernandes, mientras el reloj descontaba minutos, aunque ya fuera otra cosa, aunque las sensaciones eran radicalmente distintas a todo el tramo anterior, y Robert Sánchez se postulaba como figura en la portería del Brighton, a un tiro de Eriksen... hasta que falló en el 1-2. No acertó a despejar un córner, quizá por efecto de Dalot, y el balón terminó en la red, por el impulso involuntario de Mac Allister contra su propia portería. Era el minuto 67. No le dio para más al United, cuyo estreno confirmó el declive de los últimos tiempos.

Resultados de la jornada 1 de la Premier

Crystal Palace 0-2 Arsenal
Fulham 2-2 Liverpool
Bournemouth 2-0 Aston Villa
Newcastle 2-0 Nottingham Forest
Tottenham 4-1 Southampton
Leeds United 2-1 Wolverhampton
Everton 0-1 Chelsea
Leicester City 2-2 Brentford
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