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JORNADA 2 | GRUPO B

Catar 2022. Estados Unidos baja de las nubes a Inglaterra

Catar 2022. Estados Unidos baja de las nubes a Inglaterra
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(Foto: EFE)
viernes 25 de noviembre de 2022, 23:49h
Mal partido de los británicos, superados en intensidad (0-0). Southgate naufragó y los americanos siguen vivos.

Hace 72 años, en Brasil 1950, Estados Unidos tocó techo en los Mundiales de fútbol. En el Estádio Independência, de Belo Horizonte, derrotaron a la favorita Inglaterra por 1-0, gol de Joe Gaetjens. Aquello supuso un cataclismo para la época, y la cima del 'soccer' en las citas mundialistas. Desde entonces ha evolucionado mucho el balompié estadounidense, con una inversión creciente y un trabajo duro, silente, que ha germinado en esta selección entrenada por Gregg Berhalter. Un bloque que, aunque llegó a Catar por detrás de Canadá y México en el 'Octagonal' de la Concacaf, está muy bien trabajado y mezcla rigor, físico y rebeldía con raciocinio. Sólo su bisoñez, y el oficio galés, le impidió sacar los tres puntos en su debut del sábado pasado.

Con esos ingredientes se presentaron el estadio Al Bayt de Jor para repetir el mencionado logro. Se enfrentaron a una candidata al título que propulsó sus aspiraciones tras arrasar a Irán por 6-2 en su debut. El escuadrón preparado por Gareth Southgate se estrenó desde la sala de baño y masaje, nunca mejor dicho, pues deshicieron las maletas con la indigestión que representa el reciente descenso a la segunda categoría de la Liga de Naciones. Los ingleses dieron un zarpazo a todas las dudas que perseguían a su seleccionador, con dicho bálsamo goleador, y este viernes jugaban para obtener el primer billete del torneo a los octavos de final. Pero no iban a poder reproducir la comodidad aplastante que lucieron hace días. Ni mucho menos. Bajaron a la tierra, por obra y gracia de la sabiduría táctica estadounidense.

No renuncia fácilmente a su idea el técnico de Nueva Jersey. Le gusta que sus jugadores presionen, derrochen sudor y ritmo, y coronen todo eso con avances rápidos, eléctricos. Esa identidad, rebosante de personalidad, acomplejó a los británicos desde temprano, les volvió tímidos. Porque el esquema americano taponó la salida de juego de los 'Three Lions', cubriendo a Declan Rice y desplegándose con superioridad numérica en esa zona. Jude Bellingham, el joven diamante que están puliendo en Dortmund, hubo de bajar demasiado para desengrasar la circulación y privó a su equipo de su proverbial visión. Al descanso sólo fabricó un cambio de ritmo que acabó con centró atrás de Saka y remate de Harry Kane que despejó, providencial, Zimmerman -minuto 10-. Su perfil -y el de Trippier- sería el favorito para los densos intentos de ataque ingleses.

Corrió el minutaje con la pelota en los pies británicos, si bien el veneno y la chispa pertenecían a los estadounidenses. Weston McKennie -todoterreno indispensable-, Tyler Adams -excelso al corte- y Yunus Musah -colocado en la medular- gobernaron las sensaciones, robando y construyendo transiciones afiladas a las que Christian Pulisic dio otro salto. El atacante del Chelsea, bandera de esta generación, se movió entre líneas, indetectable para el muy ofensivo planteamiento europeo. Y le acompañaron Tim Weah y Sergiño Dest en un despliegue al galope que firmó más tiros que Inglaterra. Las mejores opciones del primer acto, un testarazo desviado de Haji Wright -goleador del Antalyaspor turco, única variante americana-, un cañonazo de Musah que repelió Pickford, una volea alta del motor de la Juventus desde el punto de penalti -minuto 26- y un latigazo de zurda de Pulisic que escupió el larguero -minuto 33-.

El máximo exponente de la Premier League se fue a vestuarios con solo dos acciones que llevarse al paladar, justo antes del intermedio: una salida de tono de Luka Shaw, con caño en el área y centro para que Saka fallara incomprensiblemente el remate, y un chut de Mason Mount que desperezó a Matt Turner, el buen portero del Arsenal. Le costó mucho localizar fluidez y pases entre líneas a los 'Pros', a pesar de todo el talento metido en cancha. Por ello, la dinámica colocó en una encerrona a Southgate, un técnico que no destaca precisamente por su lectura de los partidos. Y la reanudación reforzó esta presunción, con Estados Unidos, que había olido sangre, protagonista. Cada balón dividido era suyo y lograron encerrar a su rival por pura superioridad energética y anímica. Y también por fútbol combinativo.

Perdonaron los americanos cuando surfeaban su momentum. Les faltó veneno. Otra vez la dichosa inocencia en el área contraria. Pulisic, mejor regateador de la primera jornada del Mundial, apretó para que su delegación no se jugara el acceso a la fase eliminatoria en una 'final' contra Carlos Queiroz. No alcanzó su objetivo. Y los británicos crecieron en control, exhibiendo su mayor profundidad de plantilla, ya con Grealish, Rashford y Henderson en cancha. El capitán del Liverpool añadió a la actitud de su colectivo el furor y la garra que había añorado en todo el encuentro. En cambio, no se detectarían fuegos artificiales -Kane falló un cabezazo en el descuento-. Harry Maguire fue su mejor futbolista. Se desempolvó la peor cara del sistema isleño, ese al que le faltan soluciones corales y aguarda un fogonazo de sus individualidades. Berhalter se salió con la suya y los estadounidenses, valga la particularidad estadística, siguen sin perder en partido oficial contra el inventor del fútbol.

Ficha técnica

0- Inglaterra: Pickford; Shaw, Maguire, Stones, Trippier; Declan Rice, Bellingham (Henderson, min. 69); Sterling (Grealish, min. 69), Mount, Saka (Rashford, min. 78); y Harry Kane
0- Estados Unidos: Turner; Robinson, Ream, Zimmerman, Sergiño Dest (Moore, min. 77); Adams, Musah, McKennie (Aaronson, min. 77); Pulisic, Tim Weah (Reyna, min. 83) y Wright (Saergent, min. 83).
Árbitro: Jesús Valenzuela Sáez (Venezuela). Sin tarjetas.
Incidencias: partido correspondiente a la segunda jornada del Grupo B del Mundial de Catar, disputado en el estadio Al Bayt (Municipalidad de Jor, Catar).