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JORNADA 3 | GRUPO F

Catar 2022. Croacia sobrevive y envía a Bélgica a la oscuridad

Catar 2022. Croacia sobrevive y envía a Bélgica a la oscuridad
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(Foto: EFE)
jueves 01 de diciembre de 2022, 17:56h
Empate sin goles (0-0) suficiente para los balcánicos, que acceden a octavos de final. El equipo de Roberto Martíhnez jugó sus únicos 45 minutos buenos del Mundial pero no bastó. Lukaku lo falló todo. Eliminados.

Muchos galones se desplegaron este jueves en el estadio Áhmad bin Ali. El subcampeón del pasado Mundial y el tercer clasificado de Rusia 2018 -y númedo dos del ránking FIFA- colisionaron, con un solo billete para los octavos de final del torneo de Catar por repartir. Mucha pompa y un matiz melancólico: Bélgica o Croacia iban a despedir a la mejor generación de futbolistas de su historia. Ese marco nutrió aún más a una atmósfera del todo justificada, pues el pedrigí de ambos combinados, a pesar de los pesares y del achaques propios del paso del tiempo, sigue generando un respeto que provoca hieratismo. Una quietud como la que evidenciaron los dos seleccionadores con sus planteamientos iniciales. Las precauciones, a pesar de que los belgas debían ganar para sobrevivir, se estiraron hasta el descanso.

Todo marchaba sobre ruedas para Roberto Martínez y su escuadrón hasta que se acercó esta cita mundialista. Con más precisión, hasta que en la Liga de Naciones sucumbieron sin debate ante Países Bajos en su grupo -en septiembre- y hasta que Egipto les sorprendió en el último amistoso de noviembre. Cinco días después de la inesperada derrota ante Mohammed Salah debutaron los 'Red Devils' con una inmerecida victoria frente a Canadá. Ganaron mal. Ahí se susurraron unos problemas intestinos de vestuario que estallarían con la debacle padecida frente a Marruecos. El pasado domingo se descubrieron terceros de grupo a falta de una jornada y las nubes encapotaron del todo a su ecosistema. "Vertonghen y Alderweireld no son los defensores más rápidos del mundo y ellos mismos lo saben", dijo Eden Hazard -de muy discreto rendimiento-; "Probablemente atacamos mal porque somos demasiado viejos", replicaron los aludidos. Todo frente a los micrófonos.

Cuando en un equipo proclama que "nos hemos dicho las cosas a la cara", malo. Esa frase fue pronunciada en la previa del partido de esta tarde, una cita con apariencia de punto de inflexión. Respirando este aire se presentó 'Bob' Martínez en el recinto de la ciudad de Al-Rayán. Y ejecutó otro viraje a su sistema: tres centrales, cuatro centrocampistas -dos de ellos, Meunier y Castagne, con alma de carrileros- y tres puntas. Sin Hazard ni el tocado Romelu Lukaku pero con Yannick Carrasco como extremo, al fin, en su posición. Desprovisto del desgaste defensivo. Y ahí lució como el mejor punzón de su delegación. Partiendo desde la izquierda inquietó, aunque le faltó tino. Sin embargo, fue presa del brochazo respetuoso general. Esto es, sus avances se quedaron en amenaza, como la de Trossard, cuyo centro fue desviado por el más que prometedor defensor Josko Gvardiol -20 años, RB Leipzig-. Nada más.

Los balcánicos, bien asesorados por el entrenador Zlatko Dalic, compiten desde la armonía y la tranquilidad. Da igual el contexto, disfrutan de una confianza colectiva a prueba de bombas. Lo demostraron una vez más en este duelo. Discutiendo la posesión, combinado con una fluidez y una naturalidad que envanece -al dictado de Luka Modric, Marcelo Brozovic y, menos, de Matteo Kovacic- y peleando cada disputa con una solidaridad de esfuerzos digna de ser enseñada en las escuelas de fútbol. Eso sí, no escaparon al guión descrito y al intermedio sólo habían conectado peligro con un disparo cruzado de Perisic -minuto 1- y una volea de Juranovic desviada -minuto 49-, si bien su acercamiento más profundo fue un pisotón de Carrasco a Kramaric en el área -minuto 16-. El colegiado pitó penalti pero el VAR le instó a anularlo por fuera de juego previo.

La igualdad timorata, de dos combinados que sabían del veneno ajeno, no le valía a Bélgica. Si ese discurrir se mantenía confirmarían una abrasiva eliminación prematura. Así que Martínez quemó sus naves: Lukaku, dentro -sentó a un Dries Mertens sin finura en la finalización-. Y ordenó ambición, para brindar al aficionado el tipo de partido que le habría gustado vez desde el inicio -ese perfil de encuentro que se habría dado si las dos estuvieran ya clasificadas-. En un cuarto de hora de la reanudación se crearon más disparos que en todo el minutaje anterior. En ese segmento, el coloso del Inter cabeceó picado y a las manos del meta Livakovic; Kovacic emitió un latigazo que Thibaut Courtois repelió con una reacción notoria; el portero madridista le sacó a Modric un zurdazo cruzado; y el propio Lukaku estrelló en el palo un rechace dentro del área croata.

Los balcánicos aceptaron el desafío, en coherencia con su identidad creativa, y desatendieron la buena labor de vigilancia a Kevin De Bruyne que habían desarrollado hasta encontes. El interior del Manchester City ha llegado al Mundial muy lejos de su mejor forma -y contaminando con gestos contra sus compañeros que no suman para limpiar el aire de su camarín-, pero sigue siendo un catalizador sin par. Si dispone de espacio pone a bailar a la retaguardia más segura. Le regaló a Mertens un remate nítido en el minuto 13 y en la segunda parte hizo lo propio con Carrasco y Lukaku. Pero no hubo suerte. Romelu cometió dos fallos clamorosos en torno al minuto 90 -uno, dentro del área pequeña y el otro, a portería vacía- y decretó la extinción de una generación dorada. La belga.

Ficha técnica

0- Croacia: Livakovic; Borna Sosa, Gvardiol, Lovren, Juranovic; Brozovic, Kovacic (Majer, min. 92), Modric; Perisic, Kramaric (Pasalic, min. 64) y Livaja (Petkovic, min. 64).
0- Bélgica: Courtois; Vertonghen, Alderweireld, Dendoncker (Tielemans, min. 72); Witsel, Castagne, De Bruyne, Meunier (Eden Hazard, min. 87); Carrasco (Doku, min. 72), Mertens (Lukaku, min. 45) y Trossard (Thorgen Hazard, min. 59).
Árbitro: Anthony Taylor (Inglaterra). Amonestó a Dendoncker.
Incidencias: partido correspondiente a la tercera jornada del Grupo F del Mundial de Catar, disputado en el estadio Áhmad bin Ali (Municipalidad de Al-Rayán, Catar).