Subestimar la esencia de un bicampeón del Mundial contiene indicios de imprudencia, aunque a veces haya que pincharle, denostarle a punta críticas y casi noquearle para que reaccione con orgullo ganador. Buena cuenta de ello puede dar Ghana, que este viernes empezó su partido con bastantes opciones de acceder a los octavos de final y cuando atravesó la frontera de la media hora yacía eliminada -muy eliminada, con un 0-2 en contra-. Y se preguntarán cómo es posible semejante giro de acontecimientos cuando competían contra una de las decepciones mayúsculas del torneo catarí; un equipo que no había marcado ni un solo gol en dos jornadas, que se había mostrado desorientado y al borde del cataclismo; y que sólo podía presumir de poseer al mayor recuperador del campeonato -Rodrigo Bentancur-.
Las 'Black Stars' se encaminaron al descanso sin comprender lo que había ocurrido. Les valía un empate para pasar de ronda, pero el seleccionador Otto Addo no quiso especular y alineó un once ofensivo y, sobre todo, muy veloz. En esa propuesta preponderan Thomas Partey como cocinero en el eje y Mohammed Kudus como afilador de los avances. Ambos saltaron al verde con ganas de brillar y en el minuto 18 provocaron una contorsión temporal. El ancla del Arsenal propulsó una transición acelerada -que cambió dos veces de banda- antes de que André Ayew condujera en diagonal y chutara a puerta, provocando el fallo del meta Rochet, que no blocó y dejó la pelota suelta. Ahí emergió Kudus (22 años, Ajax y dos dianas en este evento mundialista) para picar el balón y ser derribado por el arquero de Nacional.

El VAR dio la bendición al penalti y el hijo mediano del mítico Abedi Pele -triple premiado como futbolista africano del año en los 90- asumió la responsabilidad. Entonces se desplegó una visión familiar, una suerte de deja vú. Un viaje que se remontó hasta los cuartos de final de Sudáfrica 2010, cuando estos mismos contendientes se jugaron el pase a semis en la tanda de penas máximas -gracias a la mano con la que Luis Suárez evitó la victoria ghanesa-. En aquel duelo vencieron los charrúas...y hoy también. De vuelta al estadio Al Yanoub y a este dos de diciembre de 2022, André Ayew trató de relajar los hombros -y escupir todo ese peso que envolvió a este partido-, se alejó, comenzó la carrerilla y esbozó un ritual de acercamiento al golpeo un tanto particular. Y falló, como Asamoah Gyan en el Soccer City de Johannesbugo. El único superviviente ghanés de aquel trauma tiró raso, flojo y sin ajustar al palo. Rochet lo detuvo, esta vez sí con seguridad, y despertó al misticismo de la 'Celeste'.
Diego Alonso llegó a este combate con el agua al cuello. Desde que tomó las riendas de su selección todo había ido como la seda. Ganaron cuatro partidos seguidos para clasificarse a este Mundial, espantaron los fantasmas que despidieron al emblemático Óscar Washington Tabárez y dibujaron una senda formidable: una derrota en diez partidos, sólo dos dianas encajadas y 19 goles anotados. Sin embargo, el técnico debió padecer este noviembre, a su llegara al Emirato, un ataque de entrenador. Y decretó 'catenaccio', desdibujando la identidad construida en todo ese recorrido. Y tras caer sin debate ante los lusos, y quedar pendiendo de un hilo, llegó a sufrir las críticas públicas de José María Giménez ("No salimos a ganar") y de Edinson Cavani ("Hay que preguntarle a Alonso. Te va a poder hablar tácticamente").
En esa deriva el 'Tornado' Alonso decidió recular. Sin margen de error, sólo con la victoria como posibilidad para sobrevivir -Uruguay no caía en primera ronda desde 2002-, ordenó valentía y ambición. Al fin. Mandó a su esquema a competir arriba, presionando, bajó a Fede Valverde al rol de distribuidor inicial y sacó de la suplencia -y del incomprensible olvido- a Giorgian De Arrascaeta, el jugador más creativo de su convocatoria. En consecuencia, los americanos jugaron sus mejores 45 minutos desde que aterrizaron en Catar. Le complicaron la salida de juego a Ghana, pescando la vaselina con la que Darwin Núñez superó al portero Ati Zigi -y que fue despejada bajo palos por Salisu, minuto 23- y el mano a mano del atacante del Liverpool con el guardameta que evitó, providencial, Seidu.

Al galope de la mejor versión de Fede Valverde, los charrúas pasaron de competir 'sonados' cuando se indicó el penal a arrasar en cuanto entendieron que seguían 0-0. En el 26, el voluntarioso Darwin Núñez emitió un centro mordido al que dos defensas africanos no supieron oponer resistencia, la pelota le cayó a Suárez y éste recortó y chutó con potencia para el despeje forzado e ineficaz de Ati Zigi. De Arrascaeta -28 años, Flamengo- apareció para inaugurar el marcador en el rechace. Y en el 32, este doble campeón de la Copa Libertadores -que supuso en 2019 el fichaje más caro de la historia de la liga brasileña al pasar de Cruzeiro al 'Mengao'- completó su reivindicación y su crucial doblete. Puso la guinda, con un trueno raso, a una circulación distinguida en la que contribuyó todo el frente ofensivo de su delegación. La máxima expresión del potencial de la 'Celeste' y del resbalón cicatero de su seleccionador.
Revivió el autor del 'Maracanazo' cuando el fiasco hacía fuerza para enterrar el ciclo que mantenían vigente Luis Suárez, Cavani, Diego Godín, Fernando Muslera y Martín Cáceres. Con la sangre nueva empujando a través del 'Halcón' madridista, que probó al portero rival con dos cañonazos. El problema para los americanos, que ya estaban con el viento a favor, fue triple: su seleccionador volvió a la cueva, los coreanos remontaron a Portugal y los ghaneses no se dejaron ir -con las flechas Bukari y Sulemana en cancha-. Y esa mezcla germinó en un ida y vuelta volcánico en un desenlace en el que si los africanos marcaban dos goles, se clasificaban; y si los uruguayos anotaban una vez, eludirían la debacle. Rochet y Ati Zigi padecieron un tiroteo burbujeante en lo sucesivo, más fuegos artificiales en este Mundial. Incluso se pidió un penalti sobre Cavani. Pero vencieron los guardametas, declarando el luto en sus países respectivos.
Ficha técnica
0- Ghana: Ati Zigi; Baba Rahman, Amartey, Salisu, Seidu Alidu (Kyereh, min. 72); Thomas Partey, Abdul Samed; Jordan Ayew (Bukari, min. 45), Kudus (Issahaku, min. 98), André Ayew (Sulemana, min. 45); e Iñaki Williams (Semenyo, min. 72).
2- Uruguay: Rochet; Olivera, Giménez, Coates, Varela; Bentancur (Vecino, min. 34), Fede Valverde, De Arrascaeta (Maxi Gómez, min. 80); Pellistri (De la Cruz, min. 66), Darwin Núñez (Cannobio, min. 80) y Luis Suárez (Cavani, min. 66).
Goles: 0-1, min. 26: De Arrascaeta; 0-2, min. 32: De Arrascaeta.
Árbitro: Dniel Siebert (Alemania). Amonestó a Darwin Núñez, Luis Suárez, Sulemana, Coates, Seidu, Giménez y Cavani.
Incidencias: partido correspondiente a la tercera jornada del Grupo H del Mundial de Catar, disputado en el Estadio Al Yanoub (Al Wakrah, Catar).