Este domingo saltó a escena uno de los grandes favoritos para ganar la Eurocopa 2024. Quizá, el número uno en la lista de aspirantes a conquistar la corona continental. Así está considerada Inglaterra, la finalista de la edición de 2020 que cayó en una dramática tanta de penaltis contra Italia -en Wembley-. Su arsenal atacante y la jerarquía de sus centrocampistas, punta de lanza de la resplandeciente Premier League, obligan a encadenar victorias en cada partido. Y cumplieron con esa expectativa, a su manera, en este debut una Serbia impotente.
Gelsenkirchen se pobló de los ruidosos hinchas británicos fuera del estadio y dentro del Arena AufSchalke se pudo disfrutar de las virtudes y defectos del equipo inglés. Le sobran argumentos para golear a cualquiera, con su sensacional nómina de creativos, y le falta ambición para ir con todo a por los triunfos. Así se resume lo visto en un primer tiempo que concluyó con un solo tiro a puerta, el cabezazo de Jude Bellingham que significó el 0-1 -minuto 13-. El candidato madridista al Balón de Oro abrió el marcador con el abc de su fútbol: comenzó la jugada abriendo hacia Kyle Walker, que conectó con el centro de Bukayo Saka, y remató a las redes llegando desde segunda línea con una confianza y determinación que sorprenden a sus 20 años. Se sabe en condiciones de liderar a los 'Three Lions' y asume esa responsabilidad con naturalidad, regalando derroches defensivos. A su alrededor se construyen las esperanzas de una nación que sólo ha ganado un título en su historia, el Mundial que organizó en 1966.
La generación actual ilusiona incluso más que la de Gerrard, Lampard, Ashley Cole y compañía. Esta vez jugaron juntos Saka, Bellingham y Phil Foden -reinante MVP de la liga inglesa-. Deben asociarse con fluidez entre líneas para que el esquema funcione y alimente a un Harry Kane que ha llegado a esta cita con 44 goles y 12 asistencias en los 45 encuentros jugados este curso. Por detrás lo barre todo Declan Rice, extraordinario en esa labor una vez más. Y Gareth Southgate ha apostado por colocar a su lado a Alexander-Arnold, para amortizar su buen pie en los centros y su capacidad para filtrar balones centrales.
A Inglaterra le duran 20 minutos la valentía
Esa orquesta mandó en los 25 minutos iniciales. Obtuvieron el 76% de la posesión, combinando en campo rival. Arrinconaron a los balcánicos. Pero no alcanzaron a examinar al meta Rajkovic. Aquí se encuentra la clave del plan serbio. El seleccionador Dragan Stojkovic ordenó a los suyos ceder metros y la iniciativa para no sufrir los afamados contragolpes ingleses. Quiso obligar a los favoritos a crear en estático, su faceta menos virtuosa, y le salió bien. Sólo el desborde individual por banda de Saka generó peligro antes del intermedio. El regateador del Arsenal supo sacar tajada a los huecos que dejaba la zaga de tres centrales rival y torturó a Pavlovic y a Filip Kostic.
El carrilero de la Juventus no destaca por su solidez en el achique. Más bien se trata de un extremo reconvertido y eso se nota. Lució mejor con sus centros laterales aunque no encontraron rematador cuando Serbia ya se había estirado -y se retiró lesionado en el minuto 43-. Los balcánicos aguantaron con comodidad y después crecieron al galope de Sasa Lukic. El mediocentro del Fulham brilló en la destrucción y en la distribución ante el envés del ajedrez contrincante. Porque Inglaterra volvió a elegir la gestión de la ventaja desde la economía posicional. Replegaron sin tapujos y se olvidaron de la pelota, esperando para correr en transición.
Ese matiz defensivo que tantas críticas le ha costado a Southgate -tanto que el seleccionador ha prometido abandonar su cargo si no levanta el trofeo de esta Eurocopa- se repitió esta noche. La especulación no rima con la mentalidad que se estila en la élite del fútbol británico, por eso chirría tanto en las islas que sus muchachos, superiores técnica y físicamente, reculen cuando están en franquía. Sea como fuere, en ese paisaje se consumiría el minutaje y arrancó el reanudación. Con Pickford ocioso en una portería y Rajkovic, aburrido en la otra. Sólo un latigazo lejano de Alexander-Arnold le despertó -minuto 56-.
Serbia domina sin amenaza
Stojkovic arriesgó alineando a dos delanteros y vaciando un tanto su medular. Lo pagó al comprobar cómo Dusan Vlahovic compitió perdido como segundo punta. El atacante por el que la Juventus pagó 83 millones de euros a la Fiorentina tiene todavía 24 años, mas le queda mucho para rellenar ese pedigrí. En el rol asignado esta fecha ni apoyó en la mediapunta ni amenazó arriba. El seleccionador le dio el lugar que suele ocupar el faro Dusan Tadic, suplente por sorpresa. No tuvo su día un seleccionador recién renovado, pues cuando metió en el campo al cerebro de 35 años sentó a Aleksandr Mitrovic -el único peligro real para la zaga inglesa, que en el minuto 21 había conectado un derechazo que se marchó cerca del poste- e incluyó al exmadridista Luka Jovic para sustituir a Lukic, el mejor de su delegación junto al imperial central Milenkovic. Eso sí, el técnico tiene el mérito de haber llevado a su país a su segunda Eurocopa -la primera desde el 2000, cuando compartía nomenclatura con Montenegro-.
El talentoso Sergej Milinkovic-Savic, otro de los emigrados a Arabia Saudí en plenitud de su carrera deportiva, gozó de poca trascendencia. Se limitó a engrasar la circulación hasta que compareció Tadic. A partir de entonces el asedio serbio fue tan absoluto como el 'catenaccio' británico. Más madera en favor de los críticos de un Southgate impermeable, que acabó priorizando el músculo de Gallagher. Protección en lugar de valentía. Llovieron centros sobre el área de Pickford al tiempo que Bellingham, Foden y Saka se aburrieron de esperar para correr a la contra.
Fútbol control lejos de dominar la posesión. Así avanzó Inglaterra hacia su primer triunfo, lánguidamente parapetada en su campo. Y con un testarazo de Kane que repelió el travesaño tras una acción de balón parado que concluyó en un centro preciso de Bowen -minuto 78-. Rajkovic salvó a los suyos con un desvío providencial que envió a la madera dicho cabezazo. Esas cosas tiene el escuadrón inglés, un ataque muy venenoso -capaz de anotar con lo mínimo- y un estilo que los más optimistas catalogarán como repleto de oficio. La realidad es que sobrevolaron su área bastantes envíos laterales pero sólo inquietó a Pickford un trueno de zurda que se inventó Vlahovic en el 83. Suficiente para debutar con victoria y aguantar con la cabeza a flote esa presión histórica que persigue a cada versión de los 'Three Lions' desde 1966.
Ficha técnica
0- Serbia: Rajkovic; Pavlovic, Milenkovic, Veljkovic; Gudelj, Filip Kostic (Mladenovic, min. 43), Lukic (Luka Jovic, min. 61), Zikovic (Birmancevic, min. 74), Milinkovic-Savic; Dusan Vlahovic y Mitrovic (Dusan Tadic, min. 61).
1- Inglaterra: Pickford; Trippier, Guéhi, Stones, Kyle Walker; Declan Rice, Alexander-Arnold (Gallagher, min. 69); Bellingham (Mainoo, min. 86), Foden, Bukayo Saka (Bowen, min. 76); y Harry Kane.
Goles: 0-1, min. 13: Bellingham.
Árbitro: Daniele Orsato (Italia). Amonestó a Gudelj, Dusan Tadic y a Dragan Stojkovic.
Incidencias: partido correspondiente a la 1ª jornada del Grupo C de la Eurocopa 2024, disputado en el estadio Arena AufSchalke (Gelsenkirchen, Alemania).