La segunda jornada de la Eurocopa 2024 echó a volar este miércoles y en su segundo turno citó a dos selecciones que debutaron de manera bien distinta. Alemania se estrenó con su mejor versión -goleada histórica a Escocia- y Hungría empezó con un rendimiento tan pobre que dio la impresión de sentirse superada por el escenario. Ese contexto dio paso en esta tarde a un duelo entre dos equipos de resaca, influidos por las consecuencias de sus respectivos comienzos en este torneo. Y, como cabía prever, ganó el favorito.
Julian Nagelsmann, artífice del trascendental regreso de Toni Kroos al combinado nacional, no tocó nada en su alineación. El funcionamiento de su plan había tocado techo y repitió once, pero sus jugadores no se presentaron con el ritmo con el que arrasaron el pasado viernes. La intensidad inicial correspondió al bloque preparado por Marco Rossi. Campeón invicto del grupo de clasificación compartido con Serbia, los magiares han refrescado la ilusión por el fútbol en su país -no juegan un Mundial desde 1986 y en 2016 rompieron una ausencia de 44 años en Eurocopas- y salieron con ganas de reivindicarse.
Hungría se rebela
El seleccionador de origen italiano borró a los señalados Attila Szalai y Lang, mantuvo la zaga de tres centrales y ordenó asumir más riesgos. Pasó del encierro terrible mostrado hace días a competir en un bloque medio que mostró más agresividad y ambición. El fruto de ese cambio de actitud no tardó en llegar: a los 20 segundos Bolla puso un centro bombeado que bajó Varga, la retaguardia germana dudó y Roland Sallai topó su remate en el providencial Neuer. Antes del minuto 10 el carrilero diestro chutó tras otro despeje dubitativo alemán y Andrich se cruzó 'in extremis' para despejar.
La consistencia tejida desde 2023 ha nutrido de confianza a los húngaros. En esta fecha batallaron para demostrar que el resbalón sufrido contra Suiza no representa más que una anécdota. Lo hicieron con la familiaridad que les aporta que cinco de sus pilares se hayan desarrollado en la Bundesliga. Se sienten capaces de acceder a los octavos de final y puntuar ante la anfitriona bien podía suponer el espaldarazo al proyecto. Antes del descanso chutaron a puerta las mismas veces que el gigante teutón. Casi siempre avanzaron en transición y amenazaron en el balón parado. En esa parcela domina Dominik Szoboszlai.
La calidad en el golpeo del jugador del Liverpool le permitirá vivir en la élite durante muchos años. Esta tarde obligó a Neuer a sacar de la escuadra un lanzamiento estupendo de falta directa -minuto 26- y afiló los saques de esquina que rondaron la meta germana. El esquema magiar se apoyó en los balones largos para la pelea del punta Varga y en la astucia de Sallai para pescar en las segundas jugadas o al espacio. Rüdiger y Tah frenaron dos intentonas inquietantes del atacante del Friburgo -minutos 15 y 29-.
Mientras tanto, Alemania jugó desde la calma. Con Kroos al volante -en el debut sólo falló uno de los 102 pases intentados-, su delegación asumió la posesión (66%) sin acelerar. Facilitó, por ende, la labor del muro cimentado por Rossi. Y no alcanzó a resplandecer el desatascador Florian Wirtz. Sin embargo, muchos son los argumentos atacantes de la 'Mannschaft'. La inteligencia de Havertz -para desmarcarse y pivotear- y de Gündogan -para leer cuándo y dónde aparecer en el área- es una fuente inagotable que también examinó a Hungría.
Musiala y Gündogan deciden
En el minuto 5, Kimmich conectó con el movimiento del delantero del Arsenal que concluyó con un zurdazo sin tino y en el 12 repitió Havertz al ganar el cuerpeo al inocente Willi Orbán y perdonó ante Gulasci en el área pequeña. Con templanza rayana con la lentitud los alemanes cocinaron la dinámica hasta que se despertó Jamal Musiala. El astro del Bayern no entiende lo que significa contemporizar. Regatea, fluctúa en la mediapunta y se asocia a toda velocidad. Él condujo a su delegación hacia el gol, que llevó su firma. En el 24 se inventó un pase excelso hacia la enésima llegada de Gündogan, que le robó la cartera a Orbán -en una posible falta- y éste le devolvió el cuero al juvenil para que anotase a potería vacía.
Antes del intermedio dispuso Musiala de un cañonazo a pase de Wirtz que rozó la madera -minuto 44-, mas los germanos no se marcharon a vestuarios satisfechos con su juego porque Sallai selló el empate en el minuto 47. Szoboszlai puso una falta lateral sublime que peinó Orbán, Neuer repelió como pudo y el escurridizo atacante embocó las tablas. El árbitro rescató entonces a la indolente favorita, pues señaló fuera de juego previo y anuló la merecida diana húngara. Y la reanudación nació con una apariencia similar: derechazo mordido que Kroos que sacó Gulasci -minuto 55- y centró de Sallai para el testarazo de Varga que lamió el travesaño -minuto 60-.
El corazón de los centroeuropeos igualó las sensaciones y les propulsó hasta acumular transiciones a las que les faltó precisión en tres cuartos de cancha. Leyó Naglesmann el declinar de su esquema y metió a Sané -para abrir el campo- y a Füllkurg -para fijar a los centrales-. No había conseguido encontrar a los carrileros en los lados del centro del campo húngaro, flaqueza del dibujo magiar, e implementó esta solución. Y acertó de plano, pues en el 67 el indetectable Musiala (¿quién si no?) abrió para que Mittelstadt centrase atrás y Gündogan anotase el 2-0. En una nueva llegada al área repleta de fundamentos del estilete azulgrana.
Hasta ahí llegó el renacido sistema de Rossi que tendrá que ganar en la última jornada para pasar de ronda. No metió ni una pelota suelta en el área que remató Csoboth y sacó bajo palos Kimmich -minuto 90-. Su mejoría no bastó para tumbar a una favorita que bajó varias revoluciones y aún así salió victoriosa. Volvió a tener tiempo Nagelsmann para rotar, dando entrada a Fuhrich y descanso a Musiala mientras que Sané siguió ganando convicción y aculumando lanzamientos y minutos. Los germanos esperan que se recupere del todo de sus molestias para aspirar de verdad a la gloria.
Ficha técnica
2- Alemania: Neuer; Mittelstadt, Tah, Rüdiger, Kimmich; Andrich (Emre Can, min. 72), Toni Kroos; Gündogan (Undav, min. 84), Florian Wirtz (Saé, min. 58), Jamal Musiala (Fuhrich, min. 72); y Kai Havertz (Füllkrug, min. 58).
0- Hungría: Gulacsi; Dardai, Willi Orbán, Fiola; Milos Kerkez (Zsolt Nagy, min. 75), Bolla (Martin Ádam, min. 75), Schafer, Ádam Nagy (Kleinheisler, min. 64); Szoboszlai, Roland Sallai (Csoboth, min. 87); y Varga (Gazdag, min. 87).
Goles: 1-0, min. 24: Jamal Musiala; 2-0, min. 67: Gündogan.
Árbitro: Danny Makkelie (Países Bajos). Amonestó a Varga, Rüdiger, Mittelstadt, Szoboszlai y a Marco Rossi.
Incidencias: partido correspondiente a la 2ª jornada del Grupo A de la Eurocopa 2024, disputado en el Stuttgart Arena (Stuttgart, Alemania).