Volvió este jueves a la oficina Inglaterra. La favorita empezó la Eurocopa 2024 con victoria y con dudas, y en la segunda jornada de su grupo ha proseguido con las mismas sensaciones... y con otro resultado. Pero no debe llevar a sorpresa alguna: su estilo tiene poco que ver con lo que propugnan los equipos instalados en la élite de la Premier League. La filosofía del combinado nacional tiende a la especulación y a la defensa como elementos prioritarios. La calidad se aplica a los contragolpes y a fogonazos que valen puntos.
Esta tarde replicó el once del debut Gareth Southgate para enfrentarse con una Dinamarca más urgida. Los pupilos de Kasper Hjulmand se estrenaron con euforia al festejar el gol de Christian Eriksen tres años después del infarto sufrido en la pasada Eurocopa y acabaron con desazón al encajar el empate postrero de Eslovenia. Ese desenlace les obligaba a puntuar en esta fecha y saltaron al verde a por todas. Presionaron con hambre y avisaron con un chut centrado de Emil Hojbjerg a los 30 segundos.
Dinamarca avisa
Los ingleses arrancaron templados. Trabajaron sólo para frenar el ritmo que pretendían sus rivales, con circulaciones controladoras, lentas y horizontales. Un despliegue que no rima con la ambición de su ilusionada tribuna pero que encaja a la perfección con el plan de su seleccionador. La banda de Kyle Walker y Bukayo Saka volvió a acaparar los avances casi en exclusividad, lo que resta sorpresa al ataque británico. En todo caso, la idea era contemporizar y pescar un gol por la vía individualista. Una senda que abrió Phil Foden al sentar a Hojbjerg en la frontal y rematar alto -minuto 14-.
El paso de los minutos corroboraría que Inglaterra iba a esperar. Parecería que todavía recuerdan lo que les costó eliminar a los daneses en el campeonato continental de 2021 -en las semifinales, con un penalti polémico- y el respeto tuvo algo que ver en semejante conservadurismo. Sea como fuere, la zaga nórdica sacó la pelota desde atrás con comodidad durante todo el primer acto. Sólo en un par de emboscadas complicaron el fluido flujo de pases de un equipo bien entrenado y que no rifa el cuero. Uno de esos eventos de ambición posicional inglesa derivó en el error grosero de Kristensen, que se durmió al cortar un pase de Bellingham. Walker le robó la redonda como un avión y centró una pelota mal desviada por Christensen que amortizó Harry Kane para el 0-1 -minuto 18-.
Ese golpe venenoso producto de un fallo ajeno le valió a los 'Pros' para encerrarse atrás. Así gestionan sus ventajas, como la Italia ancestral, y respondió con personalidad y valentía Dinamarca de inmediato, jugando con campo del oponente y combinando con armonía ante la pasividad de los atacantes ingleses. De ese escenario brotaron ocho remates nórdicos antes del descanso. Los más destacados, el cabezazo picado del inteligente Wind que detuvo el meta Pickford -minuto 25-, el disparo del atacante del Wolfsburgo que rozó el larguero -minuto 32- y, sobre todo, el cañonazo raso desde 25 metros que se inventó Morten Hulmand para establecer el empate -minuto 34-. El golazo del destacado pivote del Sporting campeón de la liga portuguesa premió a la lógica de la dinámica.
Se igualaron de verdad las fuerzas, en definitiva, con las conducciones de ruptura de Hojbjerg y los enviós a la espalda de la defensa de Alexander-Arnold como saltos de página. El ahora mediocentro del Liverpool -era lateral pero sus carencias defensivas son tales que los técnicos le han encontrado esa nueva posición- salvó a los suyos al arrebatar a Hojlund el cuero en el área pequeña, en pleno declive del colectivo británico. Se encaminó a vestuarios el sistema británico con amargura, superado por la intensidad de un contrincante que jugaba a placer.
El despertar de Foden no basta
Southgate no movió nada en el intermedio aunque había chutado dos veces a puerta y recibido el doble de intentos entre palos. Confía en el inmenso talento de sus espadas atacantes y éstas le dieron la razón a su inmovilismo en la reanudación. Porque Saka y Foden despertaron en el segundo acto y activaron una lluvia de llegadas peligrosas sobre el arco del portero Kasper Schmeichel. El fogonazo del que se hablaba en el primer párrafo. El punzón del Arsenal casi marcó en otra duda de Kristensen en el achique, con un cabezazo que besó el lateral de la red -minuto 53- y la perla del Manchester City, que se había activado a partir del minuto 40 con un slalom sobrebio y chut centrado, estrelló un latigazo de zurda en la madera -minuto 56-. Mejora sustancialmente como compite por dentro y sale de la prisión de la banda izquierda con la que comenzó este torneo.
Fue suplido en el minuto 69, para sorpresa de una grada que vio cómo también se iban Kane -desasistido- y un Saka en ebullición. El discutido seleccionador metió músculo, intensidad y hambre desde el banquillo -el fino Cole Palmer siguió esperando turno- y mantuvo en cancha para el tramo final a Bellingham. Cuesta quitar al madridista por su olfato goleador, mas en este partido sólo lució por su labor defensiva. Se lo dejó todo sobre el verde, como siempre. Casi fue el único de sus compañeros de línea en hacerlo y, además, su clase no remite con el cansancio. En el 72 dibujó un pase filtrado sublime para que Watkins rematase contra el cuerpo de Schmeichel.
El escuadrón danés supo aguantar cuando arreciaba el fulgor de los 'Three Lions' y buscó sus opciones en el epílogo. Quizá conocía que la mente del aspirante isleño se diluye con asiduidad y adelantaron líneas para presionar y buscar el triunfo. "Nadie espera que ganemos, depende de nosotros", había declarado en la previa el entrenador Hjulmand y sus muchachos se mentalizaron en consecuencia. Sobresalió la lucidez de sus tres centrales para combinar, Hojbjerg probó los guantes de Pickford dos veces antes del minuto 80 y Christensen perdonó un remate claro en un saque de esquina de Skov Olsen -minuto 84-. Una vez más temblaron los ingleses ante la presión nórdica, apilando pérdidas que no significaron la derrota por poco. El arquero del Everton concluyó con seis paradas y le chutaron 16 veces. Una fórmula que conduce al festejo inglés del empate y que resume por qué nunca, en su historia, han ganado sus dos primeros encuentros de la Eurocopa.
Ficha técnica
1- Dinamarca: Kasper Schmeichel; Kristiansen (Bah, min. 57), Verstergaard, Christensen, Andersen, Maehle; Hojbjerg, Morten Hjulmand (Skov Olsen, min. 82), Eriksen (Norgaard, min. 82); Wind (Darmsgaard, min. 57) y Hojlund (Poulsen, min. 67).
1- Inglaterra: Pickford; Trippier, Guéhi, Stones, Kyle Walker; Declan Rice, Alexander-Arnold (Gallagher, min. ); Foden (Bowen, min. 69), Bellingham, Bukayo Saka (Eberechi Eze, min. 69); y Harry Kane (Watking, min. 69).
Goles: 0-1, min. 18: Harry Kane; 1-1, min. 34: Morten Hjulmand.
Árbitros: Arturo Soares Dias (Portugal). Amonestó a Verstergaard, Gallagher, Maehle y a Norgaard.
Incidencias: partido correspondiente a la 2ª jornada del Grupo B de la Eurocopa 2024, disputado en el estadio Frankfurt Arena (Frankfurt, Alemania). Antes del inicio del encuentro se ovacionó a Gerhard Algner, ex secretario general de la UEFA fallecido este jueves.