Dos centros maravillosos de la perla merengue, embocados por Demiral, bastaron a los otomanos para resistir ante Austria (1-2). El equipo de Montella vuelve a sorprender y jugará ante Países Bajos.
Los octavos de final de la Eurocopa 2024 bajaron el telón este martes con el partido de menor cartel y, quizás, el más atractivo. Esto último se debe al estilo de juego de los dos equipos implicados. Austria y Turquía han seducido en estas semanas con su fútbol alegre, atrevido y agresivo, que gusta de arriesgarlo casi todo para recuperar rápido y atacar a toda velocidad. Son dos de los seleccionados que más han chutado y marcado en el campeonato. Esa paleta auguraba un cruce espectacular entre dos actores secundarios que nadie esperaba que llegasen tan lejos. Y correspondieron en las expectativas en un choque estimulante que comenzó con una llegada en cada área cuando sólo se habían cumplido 30 segundos.
El bloque construido por el gurú germano Ralf Rangnick salió portando cierto favoritismo y quiso aplicar la receta con la que dejó atrás en fase de grupos a Francia y Países Bajos. Derroche físico e intensidad volcánicos, ritmo asfixiante de pase y una exigencia de precisión impía para los rivales. Antes del cuarto de hora Baumgartner habia emitido un latigazo que rozó el poste -minuto 3-, el central Lienhart cabeceó cerca de la madera un centro de Schmid -minuto 7- y un saque de esquina del extremo del Werder Bremen se paseó frente a la línea de gol otomana sin que nadie la embocase o despejase -minuto 6-. Su abrasador esquema generó tres ocasiones muy claras, cuatro remates y tres córners en ese segmento. La factura habitual que amenaza a cualquiera sin importar el pedigrí.
Arda Güler doma a Austria
Pero en la selección turca juega Arda Güler. La perla del Real Madrid inventa y compite con una personalidad incomprensible a sus 19 años. Es decisivo. El primer balón que tocó lo convirtió en un pase entre líneas venenoso y el segundo fue un intento de gol olímpico que derivó en el 0-1 -minuto 2-. Baumgartner repelió bajo palos el astuto centro del mediapunta y Demiral marcó a placer en el rechace. El talentoso zurdo se manejó con soltura a pesar de la pompa del escenario. En el 14 desbordó y dibujó un centro envenenado que abortó, in extremis, Danso y en el minuto 19 regateó a tres oponentes y disparó desde el centro del campo. Está iluminado y se ha presentado en sociedad con un resplandor abrumador. Aún así, no está solo.
Vincenzo Montella llegó al cargo de seleccionador turco a falta de tres jornadas para la conclusión de la fase de clasificación para esta Eurocopa y consiguió facturar el billete con sufrimiento. Ganó en Croacia, batió a Letonia y empató ante Gales. Suficiente para salvar la situación y disponer de tiempo para hacer germinar el talento que guarda la estupenda generación juvenil otomana. Convocó a la nómina más joven de este campeonato y la decisión ha dado frutos. Destacan el mediocentro creativo Orkun Kökçü (23 años, Benfica), el inteligente extremo Barış Alper Yılmaz (24 años, Galatasaray), Güler y Kenan Yıldız (19 años, Juventus). Todos ellos fueron titulares esta noche y rindieron en plenitud antes del descanso. Tanto, que su colectivo no notó la baja del fundamental capitán Hakan Çalhanoglu.
El potencial desarrollo de estos nombres ha despertado en la animosa hinchada turca una ilusión que no vivía desde el comienzo de siglo. No en vano, no pisaban una ronda eliminatoria de este torneo desde 2008, cuando Arda Turan, Rüstü, Nihat, Hamit Altıntop y compañía llegaron hasta las semifinales bajo la pizarra de Fatih Terim. El presente ha florecido de repente y lo apuntalan piezas como el mediocentro defensivo Kaan Ayhan. Montella le pidió en esta fecha que se añadiese como tercer central y el corrector del Galatasaray cumplió con creces. Replegaron para incomodar a una Austria que es feliz corriendo con espacios, obligándola a crear en estático, y lanzaron presiones selectivas y efectivas que contaminaron del todo al plan de Rangnick. Sólo permitieron un remate desviado de Baumgartner en el minuto 46. Es más, gobernaron el tempo y discutieron la posesión ante del intermedio.
Con ese magnífico bagaje se encaminaron a vestuarios pero ahí obró su magia el seleccionador austríaco. Metió mano con determinación: sentó a Schmid y al lateral Mwene y dio entrada al rematador Gregoritsch y al carrilero Prass. Su equipo arribó en el camarín anestesiado, así que ordenó quemarlo todo en una reanudación que replicó el inicio de partido que habían completado sus subordinados. Antes del minuto 60 desataron un vendaval sobre el arco protegido por el meta Günok. Con el lateral Posch desplegado como interior, Gregoritsch remató fuera dos centros estupendos, el portero del Besitkas tapó un mano a mano ante el irregular -y genial- Arnautovic y Laimer se descolgó con una conducción poderosa que no finalizó con tino.
Günok, nuevo héroe de la resistencia turca
Entonces, cuando más fuerte soplaba el viento contra la portería turca, Arda Güler volvió a sacar lustre a su dimensión. En el primer acto había regalado a Demiral y centro sobresaliente que perdonó el zaguero del Al-Ahli -minuto 25- y en la segunda mitad repitió la maniobra. Centró con una precisión quirúrgica desde el córner y el central (que jugó por la baja de Samet Akaydin) marcó con un testarazo sencillo desde el primer poste.
Rescató a los suyos el fino mediapunta con su calidad técnica en un momento de padecimiento severo. Montella había metido en el campo al destructor Özcan para taponar el frondoso fluir austríaco, pero no hubo manera de neutralizar el arrebato que sorprendió hace días a franceses y neerlandeses. Además, respondieron al fuego con gasolina al ordenar al carrilero Kadiouglu que amenazase por su banda. Cosas de la identidad descrita en el primer párrafo. Sabitzer tornó en general del asedio y por delante llegaban hasta cuatro atacantes al área otomana, con los costados ocupados por sus carrileros. Y ese torrente irrefrenable pescó el 1-2 cuando el motor del Borussia Dortmund pintó un saque de esquina espinoso que peinó Posch para que Gregoritsch recortase distancias a placer -minuto 66-.
Compareció también el otrora titular Florian Grillitsch (excelente distribuidor, 28 años, Hoffenheim) para añadir más lógica a la orquesta. Y los avances fluctuaban por dentro y por fuera, como mandan los fundamentos de este deporte. Turquía dio descanso a Güler para que Yokuslu reforzase el achique de cara a un desenlace de apreturas. Había que resistir como fuera las oleadas de unos 'Burschen' que bordearon las tablas en el cañonazo lejano de Grillitsch y los tres testarazos nítidos que Baumgartner no supo embocar -destacados el del minuto 84, a portería vacía tras la mala salida de Günok, y el del 93, que despejó el arquero con una parada de leyenda-. Finalmente, la épica resistencia llevó a la orilla a los turcos, que supieron bloquear a la mediapunta ajena y restringir los avances rivales a un rosario postrero de centros laterales. Medirán su sueño contra los Países Bajos de Koeman en cuartos de final.
Ficha técnica
1- Austria: Pentz; Mwene (Prass, min. 46), Lienhart 8Wober, min. 64), Danso, Posch; Seiwald, Laimer (Grillitsch, min. 64); Sabitzer, Schmid (Gregoritsch, min. 46), Baumgartner; y Arnautovic.
2- Turquía: Günok; Kadioglu, Bardakci, Demiral, Müldür; Yüksek (Ozcan, min. 58), Ayhan; Yildiz (Aktürkoglu, min. 78), Kökçü (Kahveci, min. 83), Arda Güler (Yokuslu, min. 78); y Yilmaz.
Goles: 0-1, min. 2: Demiral; 0-2, min. 59: Demiral; 1-2, min. 67: Gregoritsch.
Árbitro: Artur Soares Dias (Portugal). Amonestó a Köckü, Schmid, Yüksek y a Lienhart.
Incidencias: partido correspondiente a los octavos de final de la Eurocopa 2024, disputado en el estadio Red Bull Arena (Leipzig, Alemania).