Otro error clave de la portera (como el de las semifinales) dio el triunfo a Alemania, que acaba tercera (0-1). Alexia falló un penalti en el 98. Más dudas para Monste Tomé y las jugadoras.
La selección española de fútbol femenino volvió este viernes a la actividad para disputar la medalla de bronce en Lyon. Las campeonas del Mundial y de la Liga de Naciones, que llevan dos años haciendo historia, se descubrieron peleando por una presea diferente a la dorada. Su objetivo en los Juegos de París no era otro que obtener el oro pero la catástrofe en las semifinales ante Brasil obligó a resetear la mente y la actitud. Porque el rival esta tarde era Alemania, un conjunto al que nunca se ha ganado.
Montse Tomé asumió con valentía el desafío de espantar las dudas acumuladas en torno a su labor. Sentó a la icónica Irene Paredes por su discreto rendimiento en cuartos y semifinales, y juntó sobre el verde a Alexia Putellas y a una Jenni Hermoso que ha sumado demasiados minutos en el banquillo en estas semanas olímpicas. Se quedaron fuera Mariona, Guijarro (de regreso fallido tras rebelarse) y Olga Carmona. Laia Aleixandri y Codina formaron en el centro de la zaga, escoltadas por la fundamental pivote Tere Abelleira. Y el resultado de esta modificación fue la ganancia de la solidez y consistencia defensivas que se habían perdido hace días.
A partir de ahí compitieron las españolas con orden, elemento básico para avanzar en las sensaciones colectivas. Les costó asentarse de inicio con la iniciativa por la intensidad y pujanza física de las germanas, aunque con el paso de los minutos y hasta el descanso acapararon más posesión. En todo caso se jugó un partido rígido en el que sólo algunas transiciones amenazaron a las dos porteras. El bloque alemán, casi siempre por medio de los balones largos y aéreos, encontró en la extremo Bühl a su atacante más lúcida; y las españolas buscaron la velocidad al espacio de Salma Paralluelo como culminación de las circulaciones apresuradas por el rigor táctico rival.
Mejoría española
El peligro se inauguró con un puñado de saques de esquina sobre el área de Cata Coll, que en el minuto 18 detuvo un lanzamiento de Bühl desde el pico del área. La respuesta ibérica tomó forma con un latigazo lejano de Abelleira que se estrelló en el larguero -minuto 21-. Y la peligrosa Alexandra Popp estrenó su arsenal con un chut que detuvo la portera del Barcelona -minuto 22-, si bien el buen hacer de la zaga de Tomé consiguió limitar la influencia de la goleadora del Wolfsburgo.
Ganó peso con la presión España y se adueñaron del mando del encuentro. Ese gobierno condujo a las mejores llegadas del primer acto. Una excelente combinación derivó en el derechazo de Aitana Bonmatí que escupió el travesaño -minuto 43- y una defensora germana desvió el remate posterior de Hermoso. La actual Balón de Oro no se encuentra en su forma física ideal, pero su magnetismo sigue notándose en el campo. También el de una Alexia Putellas que poco a poco va refrescando su jerarquía entre líneas. Y Athenea del Castillo se sumó con un par de pases afilados desde la derecha. Sólo faltó que Salma recuperase el acierto con balón.
Con 0-0 y con als cartas boca arriba se decretó el descanso. Alemania acumuló centros laterales y pases frontales en busca de los centímetros de su delantera referencial, y las españolas crecieron por medio de la concatenación de pases rasos. Ese fue el guión de un encuentro que se acabaría descosiendo. Un zurdazo demasiado cruzado de Minge rompió la calma en la reanudación -minuto 55- y Gwinn cabeceó arriba un centro lateral -minuto 58-; acto y seguido Oihane, Salma y Athenea chutaron con intención -minuto 61-.
Otro error clave
Entonces llegó el punto de inflexión: un pelotazo bombeado a la espalda de Ona Battle hizo dudar a Coll, que cometió un error grotesco en la salida de su portería y arrolló a Gwinn. La colegiada pitó el claro penalti y la jugadora del Bayern marcó el 0-1 -minuto 64-, agradeciendo la gentileza de una portera azulgrana que no levanta cabeza tras su nefasta semifinal. Esta acción obligó a sus compañeras a tener que remontar por tercer partido consecutivo, un hándicap que puso a prueba de verdad la dureza mental de este grupo de jugadoras.
Y el examen se complicó porque las españolas dejaron de lado el equilibrio previo. Quisieron ir a por el empate con todo y se rompió el esquema de Tomé. Alemania disfrutó jugando a la contra, de hecho, en el 72, se escapó Schuller sin marca y Cata Coll salvó a las suyas en el mano a mano. En el otro área no llegaban balones con fluidez porque el equipo nacional sufría de cierta densidad en ataque. No había verticalidad en la inocua circulación y sólo supondría una amenaza seria un centro soberbio de Olga Carmona -que había entrado junto a Mariona- cabeceado por Hermoso a las manos de la guardameta -minuto 74-.
El desenlace asistió a dos intentos intrascendentes más de Salma Paralluelo y a un tramo rebosante de personalidad de las españolas. Aceleraron el ritmo de los pases y encerraron a las germanas. El público vio el verdadero juego de las campeonas del mundo en el tramo final, con agilidad combinativa por dentro. Hermoso, Putellas y Bonmatí se agigantaron. El problema es que el fútbol brotó únicamente en los últimos 15 minutos, con el marcador en contra. Y no bastó. Un chut centrado de Lucía García y un penalti fallado de Alexia -minuto 98- cerraron el partido. Se van de París con un cuarto puesto en el debut olímpico que, a todas luces, sabe a poco.
Ficha técnica
0- España: Cata Coll; Ona Battle, Aleixandri, Codina (Lucía García, min. 85), Ohiane (Olga Carmona, min. 72); Tere Abelleira (Guijarro, min. 85), Aitana Bonmatí; Alexia Putellas, Athenea del Castillo (Mariona, min. 72), Jenni Hermoso; y Salma Paralluelo.
1- Alemania: Berger; Rauch, Hegering, Kathrin Hendrich, Sarai Linder; Janina Minge, Sjoeke Nüsken; Jule Brand, Giulia Gwinn (Doorsoun-Khajeh, min. 96), Klara Bühl (Schuller, min. 46); y Alexandra Popp.
Goles: 0-1, min. 64: Giulia Gwinn (penalti).
Árbitro: Rebecca Welch (Inglaterra). Amonestó a Cata Coll.
Incidencias: partido correspondiente a la pelea por el bronce del fútbol femenino en los Juegos Olímpicos 2024, dispiutado en el Estadio de Lyon (Lyon, Francia).