El gol del noruego arranca un punto en el Metropolitano ante el Celta (1-1). La expulsión infantil de Barrios, clave. Los colchoneros, sin liderato.
Sabía el Atlético cuando entró al césped del Metropolitano este sábado que el Real Madrid había empatado en Pamplona. Eso significaba que tenían ante sí la posibilidad de alcanzar el liderato de LaLiga. Sin embargo, el sueño tardó en nublarse seis minutos, el tiempo en el que Pablo Barrios cometió una imprudencia grave que le costó a sus compañeros ceder un empate en la visita del Celta. El canterano realizó una durísima entrada a Pablo Durán en la que le pisó el gemelo y, como el día del encuentro ante el Bayer Leverkusen en Liga de Campeones, hace menos de un mes, dejó a su equipo con un jugador menos durante la gran parte del minutaje. Quizá pague el rojiblanco un exceso de motivación o de intensidad. Sea como fuere, la realidad es que en esta ocasión dejó a su delegación mermada y no pudieron levantar la situación. Esta tarde no hubo épica.
Diego Pablo Simeone había alienado a su mejor once, con Marcos Llorente en el lateral diestro, Rodrigo De Paul en el eje y Samuel Lino en el extremo zurdo. Dispuso una alineación de gala con la intención de resolver rápido el choque y festejar el regreso a la cima liguera. Sin embargo la mencionada expulsión desdibujó el plan a toda velocidad y desde ahí pasaron los colchoneros de querer mandar e imponerse a aclimatarse al imprevisto. Ya con Koke en el verde (entró por Lino). La situación también pareció pillar a desmano al conjunto entrenado por Claudio Giráldez. De hecho, eligieron contemporizar y no arriesgar nada en busca de la victoria. Priorizaron la cosecha del empate y el miedo al contragolpe local pesó más que la ambición en un colectivo que todavía no se ha despegado de los fantasmas del descenso. Y que sólo había ganado una vez en las cinco jornadas precedentes.
La expulsión de Barrios desinfla la ilusión del Atlético
Con Iago Aspas, Borja Iglesias, Ilaix Moriba y Óscar Mingueza en el banquillo, los vigueses habían llegado a la capital con timidez y se mantuvieron en esa ruta. La superioridad numérica no les llevó a ganar peso en el encuentro. Es más, el orgullo madrileño amenazó con dañarles por medio de la potencia al espacio de Giuliano Simeone. El hijo del 'Cholo' siempre imprime intensidad y brega al juego de su equipo, no tanto precisión, y en esta oportunidad correspondió en las expectativas. Avisó por derecha y le sacó una tarjeta amarilla al zaguero Carlos Domínguez cuando se atravesaba una media hora densa en la que prácticamente no ocurrió nada en las áreas. Lo más destacado fue la lesión del propio Domínguez, momento en el que ingresó en el campo Mingueza.
Pero el Celta sí despertaría antes del descanso. Entonces comenzó a dar trabajo a Jan Oblak y el meta esloveno vio, en ese lapso, cómo chutaban sobre su arco Marcos Alonso, Hugo Sotelo, Fer López -el director de todo- y Pablo Durán, que marró una opción nítida. Así se consumió un primer acto en el que los locales no generaron peligro y en el que acabaron sólo por sobrevivir. Se había torcido la ocasión de abrazar el liderato liguero y en la reanudación se complicaría aún más. Giráldez no esperó y en vestuarios recurrió a Íker Losada y a Borja Iglesias, y en el 62 introdujo a Iago Aspas, que llevaba ausente cinco partidos por una lesión muscular. El premio no tardó en tomar forma: el espigado delantero recibió un pisotón en el área de Le Normand y el capitán facturó el penalti para el 0-1 -minuto 66-.
El pisotón de Le Normand -similar al que le costó una pena máxima a Tchouaméni en el pasado derbi del Bernabéu- y la patada descontrolada de Barrios torpedearon la candidatura del Atlético. Simeone, urgido, metió a Gallagher, Correa y a Alexander Sorloth cuando restaba un cuarto de hora. Y sentó a un Antoine Griezmann que dio claros síntomas de agotamiento. El encierro defensivo no había fructificado, así que quemó las naves. Hasta entonces habían replegado al máximo y buscado una acción aislada a la contra... y siguieron haciéndolo hasta que Sortloh ganó el cuerpeo al frágil Starfelt, bajó un pelotazo y clavó su derechazo en las redes -minuto 82-. Así arrancaron los rojiblancos un punto insuficiente para adelantar al Real Madrid. Así se le escapó al Celta un espaldarazo insospechado.
Ficha técnica
1 - Atlético de Madrid: Oblak; Llorente, Giménez, Le Normand, Javi Galán (Reinildo m. 60); Giuliano (Gallagher m. 77), De Paul (Correa m. 77), Barrios, Lino (Koke m.10); Griezmann (Sorloth m. 77) y Julián Alvarez.
1 - Celta: Guaita; Carreira, Javi Rodríguez (Borja Iglesias m. 46), Starfelt, Carlos Domínguez (Mingueza m. 37), Marcos Alonso; Fer López (Iago Aspas m. 62), Fran Beltrán (Iker Losada), Hugo Sotelo; Williot (Moriba m. 71), Pablo Durán.
Gol: 0-1: m. 68, Aspas, de penalti. 1-1: m. 82, Sorloth.
Árbitro: Martínez Munuera (C. Valenciano). Enseñó tarjeta roja a Pablo Barrios (minuto 6). Amarilla Hugo Sotelo (m.21), Carlos Domínguez (m.31), Pablo Durán (m. 47), De Paul (m. 65), Giménez (m. 66), Marcos Alonso (m. 71), Iker Losada (m.78), Borja Iglesias (m. 91)
Incidencias: partido de la jornada 24 de la LaLiga, disputado en el estadio Metropolitano de Madrid, ante 64.211 espectadores.