El club merengue se ha despalzado por primera vez a la sede arbitral de la RFEF, dada la situación que consideran injusta.
El Real Madrid acabó el pasado fin de semana echando humo. El polémico arbitraje de José Luis Munuera Montero en el partido de Pamplona ha terminado por suponer la gota que ha colmado el vaso para el club madridista. La entidad merengue denuncia que la trascendental expulsión de Jude Bellingham se debió un error garrafal de traducción del colegiado, que el penalti señalado a Eduardo Camavinga no se debió pitar porque el delantero Ante Budimir ya había rematado sin oposición y que el trencilla pudo haber pitado dos penas máximas en favor de los madrileños (una a Bellingham y otra, la más clara, el rodillazo de Jon Moncayola al muslo de Vinicius dentro del área). Ese bagaje llevó al casi siempre moderado Carlo Ancelotti a manifestar que "en los tres últimos partidos algo ha pasado que obviamente no tenía que pasar".
Así las cosas, la directiva de Chamartín ha decidido visitar la sede del Comité Técnico de Árbitros (CTA) en la Ciudad del Fútbol, por vez primera, para reunirse con el jefe del estamento arbitral. Nunca antes habían solitcitado una reunión particular con Luis Medina Cantalejo hasta este lunes. El motivo no era otro que presentar una reclamación por los arbitrajes padecidos en El Sadar y en Cornellá. Precisamente, el detonante de este viaje a Las Rozas ocurrió en la derrota con el Espanyol, encuentro en el que el árbitro Alejandro Muñiz Ruiz sólo mostró amarilla a un plantillazo de Carlos Romero sobre el gemelo de Mbappé, sin ninguna oportunidad de jugar el balón y por detrás. Este colegiado y el encargado del VAR en aquel choque, Iglesias Villanueva, pasaron directamente a la 'nevera' sin plazo de regreso a la vista.
El Madrid denuncia un trato injusto tras la publicación de su carta
Por todo ello José Ángel Sánchez -director general del Real Madrid- y José Luis del Valle -secretario de la junta directiva merengue- se reunieron esta mañana con Medina Cantalejo. La charla duró en torno a una hora y media. En primer lugar reclamaron los audios del VAR relativos a la más que posible expulsión de Romero, ya que el CTA se había negado a enviaárselos (escudándose en protocolos internacionales). No se explican por qué desde el VAR no avisaron a Muñiz Ruiz para que revisase la posible tarjeta roja directa. En consecuencia escucharon los audios y aunque resaltaron las "buenas maneras" y el "ambiente diplomático" de la reunión, fuentes del Madrid han dejado claro que siguen pensando que hay un "sesgo" contra su club en las decisiones arbitrales, tal y como denunciaron en la contundente carta emitida a Rafael Louzán -presidente de la RFEF-, con copia al Consejo Superior de Deportes (CSD).
En aquel texto reclamaban la necesidad de una profunda reforma en el estamento arbitral que expulse a aquellos que trabajaron bajo la sombra del 'caso Negreira' (la operación por la que el Barcelona pagó durante casi 20 años a José María Enríquez Negreira cuando éste dirigía el Comité Técnico de Árbitros). Ese reclamo señala a nombres como el propio Medina Cantalejo y Carlos Clos Gómez -responsable del VAR-, dirigentes que han dado explicaciones "tibias" a los responsables madridistas sobre estas acciones "clamorosas", tal y como han confirmado fuentes del conjunto merengue. Curiosamente, en la tarde de este lunes la Federación ha deslizado que está trabajando para cesar a ambos de sus puestos de poder y ha susurrado que podrían ser relevados por Antonio Mateu Lahoz o Bernardino González Vázquez.
Medina Cantalejo niega que el Madrid le haya pedido su cese
Mientras que desde el Madrid trasladan incredulidad tras una reunión en la que han explicado sus sospechas de un trato arbitral injusto tras la publicación de la mencionada carta, Medina Cantalejo ha ofrecido su versión de este modo: "La reunión se ha celebrado de manera cordial, con respeto absoluto de las dos partes (...) Lo que hemos hecho es tener la normalidad que tenemos con todos los equipos, cuando nos piden venir a hablar con nosotros, nos sentamos y luego si hay que ver vídeo se ve". "Cualquier cuestión o curiosidad que quisieran tener conocimiento de lo que se ha decidido en el terreno de juego o desde la sala VOR, estamos abiertos, igual que hacemos con cualquier otro equipo. La semana pasada tuvimos dos y la que viene tres. Las puertas están abiertas", ha añadido.
"Sobre las jugadas hay cuestiones a preguntar y hemos estado hablando de cuestiones internas que deben quedar entre el CTA y el club que viene. Se ha tratado todo dentro de un clima de cordialidad y educación. Si hubiese habido enfrentamiento que ninguno quería, la reunión habría durado cinco minutos. Si ha sido tan larga es porque hemos hablado con transparencia", concluyó el actual jefe de los árbitros, que podría estar viviendo sus últimos meses en ese cargo. Clos Gómez y otro 'clásico' como Alberto Undiano Mallenco también estarían en la rampa de salida, en el intento de la RFEF por limpiar la imagen de los árbitros y la suya propia como institución después del nombramiento de Louzán como presidente.