El equipo de Flick ganó al Espanyol y ha sentenciado la consecución de su 28º título liguero. La victoria en el último Clásico redondeó su excelente curso.
El Barcelona ha reconquistado LaLiga este jueves. El equipo catalán derrotó al Espanyol en el derbi regional (0-2) y ha alcanzado una distancia insalvable para el Real Madrid, de modo que los azulgranas festejan la consecución de un nuevo título liguero. Canaletas vuelve a poblarse de aficionados. El proyecto de Hansi Flick ha tocado la gloria en su primer año y lo ha hecho de modo brillante, exhibiendo un estilo de juego valiente, agresivo y rebosante de calidad técnica. La pizarra del técnico alemán ha resplandecido en muchos tramos de una temporada en la que los 'culés' sólo han sufrido un bajón. El precoz éxito de la fórmula ha tomado tal altura que sólo un par de errores en las semifinales de la Liga de Campeones les ha privado de un triplete formidable.
Está de enhorabuena la hinchada barcelonista porque el entorchado liguero viene a confirmar dos percepciones: que la juvenil plantilla ya está en condiciones de ganarlo todo en el presente y, además, posee una potencialidad imponderable de cara al futuro. Joan Laporta se ha ganado el derecho a celebrar después de haber recobrado la excelencia en la confección de la plantilla. El resultado de ese trabajo, realizado en los despachos junto con 'Deco', es la cosecha de tres títulos en este curso (Liga, Copa y Supercopa) y la revitalización del colectivo que ya había levantado el trofeo liguero en 2023. Por entonces Xavi Hernández era el encargado de dirigir desde el banquillo, pero el técnico de Terrassa perdió las riendas del vestuario al año siguiente, de modo que la cúpula del Barça debía reaccionar.
El Barcelona de Flick, campeón de España
La respuesta fue la contratación de Flick y esa decisión se ha demostrado acertadísima con el paso de los meses. Es más, nada más llegar, el germano consiguió que los futbolistas azulgranas refrescasen tres conceptos fundamentales: la intensidad, el sacrificio colectivo y la concentración. De este ejercicio colosal se recordarán los impresionantes registros estadísticos aunque lo más importante, lo nuclear, es el trabajo destinado a convencer a los jugadores de la obligación de trabajar sin pelota. Ese es el principio universal desde donde parte todo lo demás y es el cimiento de la espléndida ejecución de la táctica del fuera de juego, esa arriesgada herramienta que ha triturado a rivales de manera impía a lo largo y ancho del calendario. La réplica del Milan de Arrigo Sacchi necesita la completa y total implicación de los peones para funcionar... y así ha sido. Y con un toque picante extra que ha decantado una gran cantitad de duelos (la superación del juego de posesión para añadir la verticalidad y los contragolpes a la mezcla), empezaron con siete victorias consecutivas, quedándose a una del récord registrado por el conjunto del 'Tata' Martino, Lionel Messi, Luis Suárez, Neymar y compañía.
Con la seguridad defensiva apuntalada desde esa argucia táctica, todo lo demás ha carburado a la perfección. Y aquí están los datos que reflejan la imperial superioridad catalana en Liga: cuentan con dos de los cuatro máximos goleadores del torneo, con los dos mejores asistentes, son el ataque más anotador (a estas alturas suman 97 dianas) y una de las defensas menos goleadas. La amplia amalgama de virtudes colectivas e individuales que ha desplegado el Barça se entiende al leer semejante poderío estadístico. Y la primacía se ha sostenido en el plano coral (con automatismos aplicados con un rigor casi robótico, reflejo del valiosísimo trabajo táctico y motivacional del cuerpo técnico) y también en el personal, con nombres muy destacados. Tanto que algunos de ellos son claros candidatos para ganar el Balón de Oro.
La pieza más valiosa ha sido Pedri. El genio canario ha liderado como nunca a sus compañeros, creando en la base de la jugada, filtrando balones entre líneas, aguantando el cuero cuando quemaba, llegando al área para marcar goles y, sobre todo desfondándose para recuperar la pelota. Nadie en LaLiga ha robado más veces la redonda. Este hecho sintetiza el espíritu que Flick ha integrado en la plantilla 'culé'. El mayor talento creativo ha sido el mejor defensor. Y los demás atacantes no le han ido a la zaga, si bien su rendimiento ha lucido más de cara a la portería rival. Robert Lewandowski suma 25 goles y Raphinha ha anotado 18 tantos y repartido nueve asistencias, apartado en el que Lamine Yamal es el referente en el campeonato con 12 pases de gol. Este tridente ha asombrado a España y a Europa por su velocidad, coordinación, calidad y puntería. La montonera de dianas anotadas en total asciende a 169 en 58 encuentros jugados. Sobran más comentarios para ilustrar el arsenal 'culé'.
LaLiga de la eclosión definitiva del fenómeno Lamine Yamal
Fuera de esos focos han sobresaliendo piezas fundamentales para dar poso y aplomo a un bloque campeón. Ferran Torres ha aportado mucho desde la banca, con 10 goles; Frenkie de Jong y el juvenil Marc Casadó dieron fluidez a las combinaciones desde el rol defensivo del doble pivote implantado; Íñigo Martínez comandó una línea defensiva tremendamente efectiva en la que Pau Cubarsí ha sido el apoyo perfecto, con Jules Koundé sólido en el lateral diestro y los canteranos Alejandro Balde, Gerard Martín y Héctor Fort alternándose con solidez en el carril zurdo; Dani Olmo otorgó filo desde la mediapunta; Iñaki Peña y Wojciech Szczesny también se relevaron en la portería, siendo el polaco un elemento primordial en el segmento decisivo del curso; y Eric García, Fermín Lopez, Gavi y Ronald Araújo han ayudado a rellenar los huecos y las necesidades del momento.
Estos son los protagonistas de una campaña maravillosa en la que destacan las victorias sobre el eterno rival. El dato que describe lo visto señala que los azulgranas han ganado los cuatro Clásicos, tres de ellos con goleada incluida. En Liga se impusieron en el Bernabéu con un 0-4 contundente (26 de octubre) que dejó a los merengues casi en la lona, y hace días remontaron un 0-2 en Montjuic para acabar ganando por 4-3 y, de este modo, sentenciar el alirón. Los otros triunfos se dieron en las finales de la Copa (3-2) y la Supercopa de España (5-2). Sólo Pep Guardiola supera a Flick en victorias en sus primeros enfrenamientos con el Madrid en la historia de los entrenadores del club 'culé'. Asimismo, tomaron el Metropolitano (2-4), Mestalla, el Pizjuán, La Cerámica o Montilivi y han completado hasta nueve remontadas, con oleadas de fútbol ofensivo imparable propias del balompié de sello alemán.
Sólo se les atravesó su propio listón de exigencia en el final del año 2024, cuando concatenaron pinchazos desconcertantes y basados en un cierta relajación de las obligaciones defensivas tras pérdida. Entre noviembre y diciembre cayeron en San Sebastián y en casa ante Las Palmas, Leganés y Atlético de forma consecutiva. Pareció en ese momento que las dudas y el cansancio sobrevolaban en torno al equipo barcelonés pero en 2025 le dieron la vuelta a las sensaciones con una fuerza y convicción asombrosas, arrancando con 43 de los 45 puntos posibles. Este fogonazo sublime les ha conducido a sumar 14 puntos más que los merengues, dejando así el título más que encarrilado. Este jueves le han puesto el broche, a falta de dos jornadas para la conclusión. En el relanzamiento de una nómina de jugadores que ilusiona de verdad, y con argumentos, al hincha azulgrana.