Triunfo valioso del equipo de Flick, que fue mejor en el primer tiempo y resistió en ventaja (3-1). Raphinha, Dani Olmo y Ferran Torres remontaron el tanto inicial de Baena.
El Barcelona dio este martes, en la apertura de la jornada 19 (adelantada por la disputa de la Supercopa de España), un relevante paso adelante en su candidatura para revalidar el título liguero. Recibía al Atlético en el primer gran partido del renovado Camp Nou y venció con justicia para afianzar el liderato en el torneo de la regularidad. Supieron los azulgranas dominar con un gran juego y compromiso en el primer tiempo, y gestionar la ventaja en el segundo acto, cuando los colchoneros apretaron en busca del empate. Al final, el favorito completó una remontada crucial (3-1) que le vale para distanciarse en la cima clasificatoria y para cosechar confianza, ahora que algunas de sus estrellas han vuelto a la dinámica.
Hansi Flick puso sobre el césped de inicio a todo su arsenal. Regresó al timón un Pedri que se ha hecho de rogar. El genio canario ha estado fuera en el último mes, por una lesión sufrida en el Bernabéu cuando estaba rindiendo en plenitud. Lo ha notado el plan del técnico alemán. Por eso el club aplaudió la vuelta de su general de campo del mismo modo que el renacer de Raphinha. El brasileño ha dejado atrás su padecimiento físico y su recuperación es una noticia fantástica para sus compañeros, porque contagia de intensidad, velocidad y verticalidad al colectivo. Con esos dos puntales se asegurarían los locales algunos de los fundamentos del estilo desplegado durante la pasada temporada.
Un primer tiempo asfixiante
Sin embargo, Diego Pablo Simeone no se lo pondría fácil. El técnico argentino ha conseguido hacer despegar su remozado proyecto en base a un aumento de la valentía táctica. Llegaban montados en una racha de seis partidos seguidos sin caer (siete en todas las competiciones) que les permitió pasar de tener la cúspide a ocho puntos de distancia, a darse la oportunidad de jugar para alcanzarlo esta noche. Esa inercia triunfal se ha nutrido de presiones adelantadas, orden y de usar la pelota para crecer. Y en esta ocasión replicaron el concepto, arriesgando incluso. Con esa receta igualaron las fuerzas en el comienzo, con una estupenda ocupación de los espacios que incomodó a los catalanes (presionaban con astucia y eficacia) y con un aplomo con balón que le buscó las cosquillas a la espalda de la adelantada zaga rival.

Tenían muy claro los visitantes que si conseguían tiempo para lanzar buenos pases al espacio podrían dañar. Los envíos largos y diagonales formaron parte prioritaria de la estrategia y en uno de los primeros intentos dieron en la diana. En el 19 Álex Baena se desmarcó en profundidad, cazó el pase de Nahuel Molina para romper a toda la retaguardia azulgrana, condujo en solitario durante 30 metros y batió a Joan García con clase. Otra vez se adelantaron los rojiblancos en el marcador, tal y como han hecho en todas las jornadas jugadas hasta la fecha. Siguieron la senda de la debilidad del Barça (que le costó disgustos severos ante el PSG, el Real Madrid y el Chelsea) e hicieron bueno su planteamiento, que recuerda a la determinación con la que alzaron las dos ligas bajo el mandato del 'Cholo'.
Le estalló entonces un examen exigente a los catalanes, que no pudieron disponer del destacado Frenkie de Jong. Y respondieron con jerarquía, imponiendo un tempo acelerado con el que tejieron combinaciones fluidas nutridas por Pedri y verticalizadas por la movilidad de Raphinha. El eléctrico atacante fluctuó hacia el centro, circunstancia que le dejó toda la banda izquierda al efervescente Alejandro Balde y que añadió filo por dentro a la ofensiva de Flick. El brasileño abrió el fuego rematando alto desde la frontal y empezó a desestabilizar con continuos desmarques de ruptura... y empató en el 26, al recibir un pase sobresaliente de Pedri, regatear a Jan Oblak y embocar el 1-1 a portería vacía. La reinserción del ex delantero del Leeds ha revitalizado la energía del Barça.
Lamine Yamal esperó turno en la derecha, vigilado por el doble marcaje que le dedicó Simeone. Acabaría haciendo añicos a David Hancko, pero hasta el desenlace de los primeros 45 minutos sólo ofreció un eslalon de videoteca que dio paso a un centro de Jules Koundé que no encontró rematador. El Atlético no disponía ya de margen para concatenar tres pases y aspirar a cazar una transición (no producirían más que un mano a mano de Baena taponado por Joan García, tras un error en el despeje de Cubarsí). Se había lesionado Johhny Cardoso (que no jugaba desde agosto), el corrector del mediocampo ideado por el técnico argentino, y su relevo, Koke, entró mal en partido. Bloqueado con balón y superado por el ritmo oponente, fue el culpable involuntario de los graves desajustes que arrastrarían los rojiblancos hasta el descanso. Les costó cerrar los pasillos interiores y por ahí Pedri y compañía filtraron pases entre líneas a placer. El 71% de posesión registrado por los barceloneses derivaría en tres llegadas claras: en el 36 Pablo Barrios cometió un penalti (sobre el regate fino de Dani Olmo) que Robert Lewandowski mandó a las nubes; en el 38, Lamine pintó un centro delicioso, el polaco cabeceó picado, en el área pequeña, y Oblak rescató a los suyos con una reacción de reflejos supersónica; y Balde arrancó desde el eje para probar al meta esloveno con un zurdazo angulado.
La calidad del Barcelona, el empuje del Atlético
Llegaron los madrileños al camarín y pudieron respirar. Sólo habían conectado un remate, se había diluido su táctica y únicamente Baena había dado la talla en ataque (pidiendo y aguantando la pelota, desestabilizando con desmarques). No se lo pensó el 'Cholo' y dejó en el banquillo a un Nico González transparente para añadir a Conor Gallagher. El inglés compareció con el fin de tapar la fuga central y cumplió. En la reanudación alcanzaron a complicar a la orquesta azulgrana y bajaron el tempo general. Explica ese descenso de revoluciones el crecimiento de Barrios y la mayor participación de Julián Álvarez. Volvieron a adelantar las líneas con intención y a escudriñar a Joan García. En el 52 Molina vio el movimiento a la espalda de 'La Araña', que dibujó una vaselina detenida por el portero catalán; y en el 54 Giuliano perdonó el 1-2. El hijo del entrenador colchonero cometió una fallo grotesco en el remate nítido que le había regalado Julián, tras otro desmarque que fracturó a una zaga 'culé' sostenida por Cubarsí y por el notable Gerard Martín, reconvertido en central por la ausencia de Ronald Araujo.

Se había detonado un ida y vuelta, y en ese escenario la puntería suele decidir. Avisó Raphinha cruzando demasiado una asistencia de Lamine, que había roto a Hancko antes de trazar una diagonal que hipnotizó a tres defensores visitantes -minuto 53-; y acto y seguido el brasileño se escapó y centró con calidad un balón al que no llegó Lewandowski de milagro. Ocurrió entonces una situación definitoria: se lesionó Baena. La desgracia del talentoso andaluz desembocó en la salida del gris Giuliano, la entrada de Alexander Sorloth y de Thiago Almada, y la colocación de Gallagher en banda. Sin el cemento británico en el centro, el Atlético agrietó su resistencia. Cuatro minutos después de estas sustituciones, en el 66, Lewandowski aprovechó la falta de contundencia de José María Giménez y asistió para que Dani Olmo anotara con un chut cruzado precoz.
El atacante de Terrassa decidiría el choque a pesar de no haber sobresalido y se lesionó en la acción del 2-1. Ferran Torres tomó su lugar y Marcus Rashford, suplente en la normalidad, tomó el del rematador polaco. Terminaría Flick el envite con un once de circunstancias, porque Pedri también se retiró con molestias para dar paso a Dro Fernández. Y acabaría pidiendo la hora, con Andreas Christensen relevando a un Lamine Yamal que tuvo la sentencia en el 69, cuando recibió un regalo de Giménez y no atinó con el arco con todo a favor. Hasta ahí llegó la primacía local y le tocó a los azulgranas aguantar la ventaja como fuera en un desenlace incierto. El 'Cholo' corrigió devolviendo a Gallagher al centro, relevando a Koke y metiendo a Antoine Griezmann.
Con las cartas sobre la mesa se fue arriba un sistema madrileño que le 'robó' la pelota y la iniciativa al favorito. Julián armonizaba con sus bajadas, Barrios dirigía con personalidad y los centros laterales se volvieron el principal argumento del asedio. Era el momento de los capitalinos y rozaron las tablas en el 80, con un pase a la espalda de Hancko que Almada usó para sentar a un zaguero, a Joan García y para perderse en amagues antes del disparar fuera. Un centro de Álvarez cabeceado arriba por el zaguero eslovaco siguió la ofensiva y en el 93 llegaría la acción clave: Almada se coló con paredes brillantes, pasó atrás y Griezmann, sin marca, pifió el empate. Se esfumó la mejor oportunidad rojiblanca y Ferran Torres pondría el 3-1 definitivo en el minuto 96, embocando un centro de Balde cuando los rojiblancos estaban volcados. Con mucho sudor llegó a la orilla el renacido Barcelona, que suma tres puntos reconstituyentes bien batallados por, quizá, los dos equipos en mejor estado de forma del torneo.
Ficha técnica
3- Barcelona: Joan García; Alejandro Balde, Gerard Martín, Cubarsí, Koundé; Eric García, Pedri (Casadó, min. 73), Dani Olmo (Ferran Torres, min. 67); Raphinha (Dro, min. 73), Lamine Yamal (Christensen, min. 87) y Lewandowski (Rashford, min. 67).
1- Atlético: Oblak; Hancko, Lenglet, Giménez, Nahuel Molina; Johnny Cardoso (Koke, min. 14/Griezmann, min. 75), Barrios; Álex Baena (Almada, min. 62), Nico González (Gallagher, min. 46), Giuliano Simeone (Sorloth, min. 62) y Julián Álvarez.
Goles: 0-1, min. 19: Álex Baena; 1-1, min. 26: Raphinha; 2-1, min. 66: Dani Olmo; 3-1, min. 96: Ferran Torres.
Árbitro: Ricardo de Burgos Bengoetxea. Amonestó a Álex Baena y a Gerard Martín.
Incidencias: partido correspondiente a la 19ª jornada de LaLiga, disputado en el estadio Camp Nou (Barcelona). Este encuentro fue adelantado del calendario previsto por la disputa de la Supercopa de España.