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JORNADA 19

LaLiga. El Real Madrid despierta en San Mamés y arrasa al Athletic

LaLiga. El Real Madrid despierta en San Mamés y arrasa al Athletic
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(Foto: EFE)
miércoles 03 de diciembre de 2025, 21:18h
Actualizado el: 12/04/2025 09:42h
Goleada sólida del equipo de Xabi Alonso, que esta vez lució sacrificio defensivo (0-3). El músculo triunfo, con Fede Valverde, Camavinga y un Bellingham notable. Mbappé, doblete y asistencia.

El Real Madrid deshizo las maletas este miércoles en La Catedral del fútbol español y consiguió el triunfo que tanto necesitaba. En un partido adelantado de la 19ª jornada de LaLiga (movido de la fecha fijada por la disputa de la Supercopa de España), batió al Athletic en todas las fases del juego, rompió la mala racha que arrastraba (tres empates seguidos que le han costado el liderato liguero) y se reivindicó. Les urgía ganar y lo hicieron completando una victoria de calidad en fondo y forma. La goleada cosechada en este clásico del balompié nacional, que esta tarde vio su 189ª edición, puede servir de espaldarazo para, al fin, enderezar el rumbo con todos comprometidos con el plan.

Xabi Alonso leyó la situación y el estilo del rival, y eligió apostarlo todo al músculo. Dejó a Arda Güler en el banquillo para entregar el centro del campo al físico de Aurelien Tchouaméni, Eduardo Camavinga, Fede Valverde y Jude Bellingham. Dispuso un 4-4-2 que le benefició en cuanto al equilibrio. Así se maquillan mejor los vaivenes defensivos de sus dos delanteros. Además, el técnico tolosarra diseccionó a la perfección a su colega, Ernesto Valverde: ordenó atacar la espalda de la adelantada zaga vasca sin miramientos. Y con ese guion asaltaron la banca y desinflaron el ambiente de la tribuna. Mención especial merece la ubicación de Tchouaméni como tercer central en la salida de pelota. Este matiz resultó decisivo, pues agilizó la construcción y permitió que los laterales abrieran el campo para dar soluciones y ocupar los espacios.

El mejor Madrid, en el momento clave

Llegaban ambos conjuntos sesteando, ya que los locales han padecido un rosario de lesiones desde agosto que les ha llevado a acumular, a estas alturas del curso, ocho derrotas en LaLiga. La reciente victoria ante el Levante parecía significar el impulso anhelado, pero compiten sin la confianza del año pasado. Tienen problemas para presionar con efectividad, son de los menos goleadores del campeonato y, como se ha dicho, las bajas se acumulan sin freno. De hecho, faltaron en esta cita nombres como Iñaki Williams, Oihan Sancet, Robert Navarro, Maroan Sannadi, Yeray Álvarez, Beñat Prados y Unai Egiluz. Todo se le ha puesto en contra al 'Txingurri', que tampoco pudo contar con Yuri Berchiche, hecho que propulsó a la titularidad al joven Adam Boiro. Dio la titularidad a Íñigo Lekue, un veterano capitán para aportar oficio. Sin embargo, al multiusos le tocó enfrenar a un Vinicius efervescente, que se ha vuelto a enchufar. Y por ahí se le escapó la estabilidad a un bloque rojiblanco que, en momentos, pareció irreconocible por su falta de energía y fe. Sin ese cimiento fundacional, el de la intensidad volcánica, los 'leones' convirtieron su valentía posicional en imprudencia. Daban tiempo sobrado a los zagueros y centrocampistas merengues para concatenar pases, y para que 'Vini' y Kylian Mbappé trazaran desmarques en profundidad. Entonces emergió Trent Alexander-Arnold con su extraordinario golpeo de balón y desniveló el evento.

El inglés disfrutó de su mejor partido con la camiseta madridista. Casi no fue exigido por Álex Berenguer y brilló como una solución a la trompicada creación de juego del Madrid. Su precisión en largo bordea el absurdo y encajó a la perfección en la orden de Alonso: había que dañar por medio de cambios de juego diagonales y pases al espacio. Los puntas visitantes se encargaron de estirar a un sistema vasco que quedó partido, con los mediocampistas muy lejos de Dani Vivian y Aymeric Laporte. En ese hueco hicieron caja los capitalinos, que probaron a Unai Simón dos veces antes del minuto quinto (respondió con sendos paradones) y se adelantaron en el minuto siete. El 0-1 nació de un cambio de banda quirúrgico de Trent con el que Mbappé se deshizo de Lekue en el control, sentó a Laporte a toda velocidad y emitió un trallazo imparable.

Ese tanto afianzó la comodidad visitante y la pesadumbre del indeciso escuadrón vizcaíno. Camavinga agigantó su influencia con balón ante las facilidades ajenas y el aplomo con balón de los favoritos terminó por diluir la maltrecha pasión de los locales. Contribuyeron también a esa calma la sobresaliente labor correctiva en el achique de Fede Valverde y de un Bellingham que fue creciendo poco a poco hasta convertirse en el jefe de operaciones. El británico se adueñó de la posesión bajando metros para agilizar la circulación, en su rendimiento más destacado de la temporada.

El Athletic no inquietaría a Courtois antes del descanso más que en puñado de oportunidades. La primera, en el 14, llegó en lo poco generado por un Nico Williams al que persigue la insistente pubalgia. Puso un centro peligroso que Gorka Guruzeta mandó a las nubes. En el 26 una pérdida de Fede Valverde derivó en el chut del rematador local que el arquero belga repelió, providencial; y la ocasión más amenazante ocurrió en el 31, cuando Nico desanudó un rechace en el área con un taconazo y Berenguer disparó sin oposición. Courtois reaccionó con reflejos automáticos y salvó a los suyos. Hasta ahí llegó la producción de un equipo rojiblanco que no pudo ajustarse y concedió nueve remates, cinco de ellos entre palos, en el acto inicial.

Noche feliz de Xabi Alonso

No pudieron relacionarse con el esférico el juvenil Alejandro Rego ni Íñigo Ruiz de Galarreta. Tampoco Mikel Jaureguizar, que penó como mediapunta, la posición a la que le adoso sin éxito su técnico. Y el goteo de pases largos y precisos del Madrid proseguiría, ofreciendo a sus flechas caras a cara limpios con sus marcadores. Vinicius desbordó una y otra vez, aunque le faltó finura en la finalización. En el 33 gozó de la mejor opción, con una escapada en profundidad tras un robo del motor uruguayo que acabó con regate a Unai Simón y lanzamiento angulado a la madera; y en el 38 perdonó el regateador brasileño al resolver mal otro mano a mano con Unai, tras un envío largo estupendo de Éder Militao. Para entonces ya bajaban pitos de una grada enfadada con la determinación de sus jugadores y el inevitable 0-2 tomó forma en el 43, en una jugada coral maravillosa. De lado a lado, con rapidez y fluidez, la red de pases alimentada de Belllingham acabó en un centro sedoso de Trent, un primer cabezazo de Mbappé y el testarazo decisivo de Camavinga, que marcó a placer en el área pequeña.

La sensación de control merengue tocó techo en el camarín, con el 65% de la posesión. Tardaba un mundo el Athletic en robar la pelota y la perdía con celeridad, producto de la actitud marcial de los visitantes. El 'Txingurri' quiso revolucionar la propuesta para encontrar así más tensión en sus pupilos. No esperó a la reanudación y dio entrada a Jesús Areso y a Unai Gómez para aumentar las revoluciones e intentar amenazar con centros laterales. En cambio el arreón pretendido duró poco y se limitó a un mayor empuje que no se tradujo en ocasiones. Un cañonazo lejano de Jaureguizar que provocó el vuelo de Courtois -minuto 49- y una arrancada individual de Unai que abortó el excelente Militao (parece que su pareja con Antonio Rüdiger ha vuelto a tomar altura), eso fue todo. Y cuando los madrileños bajaron el ritmo de nuevo Mbappé se inventó un trueno desde 25 metros que sorprendió al meta vasco -minuto 60-.

El 16º tanto liguero del astro francés (suma 25 dianas en los 20 partidos jugados en este ejercicio), que es pichichi y líder de la Bota de Oro, sentenció el enfrentamiento. No quedan en él ni rastro de las dudas con las que tocó fondo hace un año este este mismo escenario. Entonces la media hora final quemó su minutaje con un descenso generalizado de vatios. Ambos preparadores dieron descanso a los pilares y paso a los menos habituales, como los canteranos Gonzalo García y Selton Sánchez. También jugó un Rodrygo que sigue convaleciente. De este modo templado se redondeó una fecha feliz para los visitantes. Su única mala noticia llegó con las lesiones de Alexander-Arnold y de Camavinga. Esas son las solitarias preocupaciones que salen de un encuentro que Xabi Alonso definió tras la conclusión como "el más redondo de la temporada".

Ficha técnica

0- Athletic: Unai Simón; Boiro, Laporte, Dani Vivian, Lekue (Areso, min. 46); Rego, Ruiz de Galarreta (Unai Gómez, min. 46), Jaureguizar (Vesga, min. 69); Álex Berenguer (Serrano, min. 69), Nico Williams (Selton, min. 77) y Gorka Guruzeta.
3- Real Madrid: Courtois; Carreras, Rüdiger, Militao (Brahim Díaz, min. 77), Alexander-Arnold (Asencio, min. 55); Tchouaméni, Camavinga (Arda Güler, min. 69), Fede Valverde, Bellingham; Vinicius (Rodrygo, min. 77) y Mbappé (Gonzalo García, min. 77).
Goles: 0-1, min. 7: Mbappé; 0-2, min. 43: Camavinga; 0-3, min. 60: Mbappé;
Árbitro: Jesús Gil Manzano. Amonestó a Álex Berenguer y a Rego.
Incidencias: partido correspondiente a la jornada 19ª de LaLiga, disputado en el estadio San Mamés (Bilbao). Este encuentro fue adelantado del calendario previsto por la disputa de la Supercopa de España. Antes del pitido inicial, Nico Williams recibió el premio al mejor gol de LaLiga en noviembre.
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