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JORNADA 23

LaLiga. El Barcelona cumple ante el Mallorca con un golazo de Lamine Yamal

LaLiga. El Barcelona cumple ante el Mallorca con un golazo de Lamine Yamal
(Foto: EFE)
sábado 07 de febrero de 2026, 19:15h
Actualizado el: 07 de febrero de 2026, 21:19h
El equipo de Flick tumbó la resistencia balear con tantos de Lewandowski, del astro juvenil y de Marc Bernal (3-0). El líder mantiene su inercia triunfal pese a las bajas.

El Barcelona reforzó el liderato de LaLiga este sábado al golear al Mallorca en el Camp Nou (3-0). El equipo azulgrana venció con solvencia y sin más dificultades que un comienzo de partido demasiado flácido. Los favoritos tardaron media hora en despertar y encontraron el gol antes que las sensaciones. A partir de ahí impusieron su clamorosa superioridad y castigaron a un conjunto balear que viaja con sólo dos puntos de margen con respecto a la zona de descenso a Segunda. Para el recuerdo del hincha 'culé' quedará el golazo que Lamine Yamal se inventó para sentenciar el evento y el emotivo tanto de Marc Bernal, con el que clausuró, al fin, el infierno vivido.

Hansi Flick prosigue su labor de gestión de los efectivos. El técnico alemán tiene a su plantilla compitiendo por todos los objetivos, así que debe repartir esfuerzos y descansos. Competir en tres torneos en febrero exige mesura, visión de medio plazo, de modo que varió el once que triunfó en Albacete hace días. Hizo volver a la titularidad a Alejandro Balde y a Jules Koundé en los costados, y juntó a Dani Olmo y a Fermín López en la mediapunta. A Marc Casadó le tocó ejercer de Frenkie de Jong, que recibió un respiro en esta fecha. La idea, pues, pasaba por agilizar las piernas sin perder competitividad, ya que cabe recordar que siguen de baja piezas nucleares como Pedri y Raphinha.

El Mallorca perdona

Puso en liza el estratega local una nómina llamada a dominar, seducir y aplastar... pero al plan le faltó intensidad de inicio. Y la ausencia de ese ingrediente complica las cosas en cualquier encuentro de la élite del balompié, por desigual que parezca sobre el papel. Amortizaron los baleares esa tesitura inesperada con su tensión, orden y rigor defensivo. Jagoba Arrasate plantó sobre el verde su zaga de cinco piezas, con Pablo Maffeo de tercer central y Mateu Morey ayudándole por la derecha. Los isleños no han gozado de una temporada tan sólida en el achique como deberían, mas ante los grandes tienen claro el libreto de supervivencia: sacrificio defensivo, balones largos para que los pelee el enrachado Vedat Muriqi (lleva 15 goles) y salidas atronadoras hacia la velocidad del juvenil Jan Virgili (canterano 'culé' de regreso a su antigua casa, como Pablo Torre). Con esa receta plantaron cara al gigante barcelonés durante el primer tercio del minutaje.

Le costaba un mundo al Barça mover la pelota con la velocidad requerida, hecho que imposibilitó la conexión entre líneas con Olmo y Fermín. Además, Lamine tardó también en activarse y completó un bloqueo creativo en estático que alimentó la seguridad de la trinchera 'bermellona'. El 75% de posesión que manejaron los azulgranas antes del descanso no se traduciría en peligro incesante sobre el arco defendido por Leo Román, ni mucho menos. Sólo alcanzaban a acumular centros laterales que hacían las delicias de dos anti-aéreos certificados como Martin Valjent y David López (que jugó porque Antonio Raíllo y Marash Kumbulla siguen tocados). Y esa percepción de solidez propulsaría la ambición y confianza de los baleares, que se apoyaron en un desempeño meditabundo de Koundé para dañar a la espalda de la zaga local.

Avisaron de su desparpajo en el minuto 11, cuando el imperial Samu Costa se la robó a Casadó y lanzó una contra en la que Virgili hizo caja de los errores de concentración del lateral francés para centrar una pelota que neutralizó, in extremis, el siempre fiable Eric García. Acto y seguido Mateu puso un centro que Virgili cabeceó a las manos de Joan García tras ganar por arriba a Koundé. La grada no entendía la imagen desinflada de equipo y Flick empezó a mostrar su enfado en la banda. Sus pupilos no estaban cumpliendo con la mentalización trabajada y el Mallorca siguió apretando: en el 17 Virgili combinó con Pablo Torre y centró un envío que Muriqi no embocó de milagro; y en el minuto 22 Virgili se coló de nuevo a la espalda de la adelantada retaguardia barcelonesa para obligar a Joan García a estirarse hasta la cepa del poste.

El desahogo ofrecido por Muriqi y Torre (se sigue ganado la titularidad), sumado a la ocupación de los espacios de Samu Costa, estaban dañando la táctica del fuera de juego azulgrana. El Barça sufría para cohesionarse tras pérdida y, también, para generar ocasiones a través de la circulación del balón. Les urgía un golpe de efecto para despertar y emergió ahí el elemento inesperado. Marcus Rashford aplicó la agresividad y la verticalidad que le faltaba a su delegación y tiró de la ofensiva del favorito casi en solitario. En el 26 inauguró la producción con un cañonazo lejano que se lamió la madera y tres minutos después ideó un cañonazo desde media distancia que derivó en el 1-0. El cuero salió despedido con tal potencia que rebotó en varios defensores, sin control, para caerle a un Robert Lewadowski que definió en el área pequeña como un grande. Paciente, esperó a que el frenesí del momento tumbase a su par y al guardameta rival para marcar a placer.

El Barcelona arrasa

El gol supuso un salto de página decisivo, por más descontextualizado que hubiera sido. De hecho, los isleños llegaron a vestuarios con los mismos remates a potería generados y casi los mismos toques realizados en el área contraria. Es más, sólo un error en el pase grotesco de Mateu Morey evitó que Virgili quedase en mano a mano con Joan García para empatar el duelo. Los 'bermellones' tuvieron oportunidades claras pero no las aprovecharon y ese déficit les costó los tres puntos. Porque en la reanudación los colosos sí competirían con la intensidad necesaria y la lógica diferencia de calidad terminó por negar toda esperanza a un club mallorquín que pasea por el alambre (a pesar de que venía de respirar después de haber tumbado a Athletic y Sevilla.

El tercer peor visitante de la competición quiso ganar valentía para acercarse a las tablas y la jugada le salió regular. Adelantaron líneas y tendieron a competir con cuatro defensas, hecho que le regaló a los locales los espacios para correr con los que son felices. Entonces se desató la tormenta perfecta, con Casadó robando muy arriba y rápido (genial su aportación en esta suerte). Y Lamine levantó el vuelo. Había marrado un remate fortuito en el área chica en las postrimerías del primer tiempo, pero su jerarquía es resistente. En el minuto 48 pidió un más que posible penalti cometido sobre él por Johan Mojica (el árbitro no tuvo su día, errático en las decisiones, mal colocado y con barreras colocadas lejos de la distancia reglamentaria) y en el 61 pintó un zurdazo fantástico que puso en pie a la tribuna. En un córner ensayado el cuero le llegó centrado, a 25 metros del arco; controló, eliminó a un rival y emitió un disparo que se coló ajustadísimo. El gesto técnico engañó por completo a Leo Román, que esperaba, como es lógico, un remate al poste que indicaba el cuerpo del actual Balón de Plata.

El picotazo distinguido del astro español, que lleva cinco jornadas seguidas anotando y parece que ya ha entrado en ebullición, premió el cambio de actitud local (que había acogido también una volea de Casadó que se estrelló en el larguero, un chut rápido de Fermín y un trueno de Olmo que sacó Leo Román con reflejos) y dio paso a la calma absoluta en el recinto blaugrana. Quedó noqueado un Mallorca que metió a Sergi Darder y acabó con dos delanteros. Joan García sólo trabajaría ya en un par de intentos inocuos de Antonio Sánchez. Por ende, Flick pudo terminar de rotar y reservar energías para todos sus atacantes, amén de propiciar el debut del canterano 'Tommy' Marqués y el primer tanto de Marc Bernal. El diamante en bruto que se lesionó de gravedad cuando despegaba se escapó a la carrera, sentó a Maffeo y finalizó con éxito, para celebrar con emoción la salida oficial del túnel -minuto 84-. Todo marcha sobre ruedas en 'Can Barça'. Desde el pinchazo del 18 de enero en Anoeta, lo han ganado todo.

Ficha técnica

3- Barcelona: Joan García; Balde, Eric García, Cubarsí, Koundé; Casadó, Fermín López (Tommy Marqués, min. 84); Dani Olmo (Marc Bernal, min. 68), Rashford (Ferran Torres, min. 68), Lamine Yamal (Bardghji, min. 78) y Robert Lewadowski (Cancelo, min. 78).
0- Mallorca: Leo Román; Mojica, Valjent, David López, Maffeo, Mateu Morey (Antonio Sánchez, min. 63); Omar Mascarell, Samu Costa (Morlanes, min. 77), Pablo Torre (Darder, min. 63), Jan Virgili (Mateo Joseph, min. 63); y Vedat Muriqi (Llabrés, min. 77).
Goles: 1-0, min. 29: Lewandowski; 2-0, min. 61: Lamine Yamal; 3-0, min. 84: Marc Bernal.
Árbitro: Alejandro Quintero González. Sin tarjetas.
Incidencias: partido correspondiente a la 23ª jornada de LaLiga, disputado en el Camp Nou (Barcelona).
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