El equipo de Flick, sin energía ni motivación, se impuso con un gol de Araújo. El partidazo del azulgrana salvó a los suyos de un pinchazo grosero.
El Barcelona salvó los muebles como pudo este domingo en la, a priori, favorable visita del Rayo al Camp Nou. Sudó de lo lindo para sacar adelante un triunfo por la mínima en el que su mejor jugador fue el portero Joan García, que acabó con cuatro paradas realizadas y un puñado de intervenciones extraordinarias. A pesar de que Hansi Flick le dio importancia a este duelo alineando a muchos de los titulares de inicio, los jugadores azulgranas no compitieron con la intensidad necesaria en LaLiga y casi les costó un disgusto serio. El cansancio les viene persiguiendo pero no puede representar la única razón del rendimiento visto esta tarde, ya que los vallecanos jugaron el jueves y se plantaron en el coliseo catalán con más energía e intención. De hecho, los visitantes dominaron un segundo tiempo en el que pelearon la posesión y chutaron más veces que los favoritos.
Venían los azulgranas de meterle un 7-2 al Newcastle en los octavos de final de la Liga de Campeones, en un encuentro en el que llegaron con dudas al descanso y, aparentemente, con la lengua fuera. En la reanudación explotaron con un segundo tiempo sobresaliente, el mejor del curso, de modo que en esta jornada liguera podían ocurrir dos cosas: la continuidad festiva o la resaca pegajosa. No tardó en evidenciarse que la tribuna contemplaría el segundo escenario. No ayudó, a buen segundo, que el minutaje arrancó a las 14:00 horas en un marco primaveral. Sea como fuere, rápido notó el espectador que los líderes del campeonato doméstico no iban a jugar con la chispa acostumbrada, con la continuidad recomendable, y a los pocos segundos Joan García ya le había sacado a Carlos Martín un mano a mano con un paradón. Era el primer aviso, con la adelantada defensa de Flick haciendo aguas en el plan del fuera de juego porque la presión no fructificaba.
Joan García, MVP
Los madrileños, que saltaron al césped con bastantes suplentes -siguiendo la estricta política de rotaciones de Íñigo Pérez que les tiene en cuartos de final de la Liga Conferencia- le pusieron una diana en la espalda de Ronald Araújo, que hoy compareció en el lateral diestro. Por ahí le buscó las cosquillas el lateral zurdo Pep Chavarría, con incorporaciones de segunda línea en transición. Los locales quedaron un tanto sorprendidos y trataron de refugiarse en el control de la pelota, con Pedri y Marc Bernal -asentadísimo ya- en el centro del campo. Tardaron en aclimatarse a la exigencia mas fueron creciendo a través de la concatenación de pases, por más que ésta fuera más lenta de lo que gusta a su técnico. Eso sí, cuando aceleraron amenazaron de verdad a un bloque rival que contaba con Pathé Ciss como central improvisado. El senegalés hizo lo que pudo desde ese rol inusual, pero se le vieron las costuras en cuanto que los 'culés' subían la intensidad. En el minuto 13 cometió un error grosero que devino en el remate claro de Raphinha que se escapó del arco defendido por el meta Augusto Batalla.

Lamine Yamal, las apariciones de Joao Cancelo desde la izquierda y los movimientos del atacante brasileño aumentaron la electricidad del ataque local. Y en pleno fogonazo pescaron el 1-0. Había avanzado lo venidero el propio Raphinha, en el 23, con un intento que sacó lo mejor del portero argentino a centro de Lamine, y en el 24 Ronald Araújo inauguró el marcador al cabecear a la red un córner botado por Cancelo. Estaba siendo mejor el Barça y Raphinha, de nuevo, se escapó y filtró un latigazo que Batalla desvió al larguero -minuto 30-. El Rayo estaba pagando la presencia de los menos habituales y de Isi Palazón como falso nueve. Sin referencia que desahogase y fijase a Pau Cubarsí y Gerard Martín, los vallecanos navegaron en dificultades mientras que los barceloneses mantuvieron el nivel del esfuerzo y mentalización... pero esa excelencia no pasaría la frontera de la media hora y antes del descanso el Rayo sacó la cabeza y mordió. Es más, en el 36 Andrei Ratiu pidió penalti tras ser golpeado por Fermín López en el área y Ciss perdonó un testarazo nítido en el primer palo, en un saque de esquina.
En vestuarios intervino Íñigo Pérez. Los últimos minutos de la primera mitad le convencieron de que la gesta era posible y fue a por ella. Antes de volver al campo metió a Álvaro García y el 'Pacha' Espino, y en el 59 incluyó a pesos pesados como Unai López y Jorge de Frutos. Cambió el dibujo para apretar con un esquema más coherente con las habilidades de los jugadores en liza y sus muchachos completarían un segundo tiempo que les acercó, y mucho, a la machada. Porque el Barça no volvería a subir sus pulsaciones ni las de sus combinaciones. Pedri abandonó el filo y la alegría por la anestesia y el tempo quedó congelado, igualando las fuerzas, ya que los madrileños seguían compitiendo con arrojo y ganas. Con todo, la calidad azulgrana seguía ahí y el canario frotó su lámpara en el 57 para conectar con Lamine, aunque el genio juvenil marró la finalización; y Raphinha no llegó de milagro a un centro espinoso de inmediato.
Flick había leído el declive de sus efectivos y dejó en el camarín a un Robert Lewandowski otra vez apagado. En cambio, los cambios pensados por el estratega germano no mejoraron ni el juego ni el despliegue energético. Con el correr de los minutos entrarían Ferran Torres, Dani Olmo, Marc Casadó y Marcus Rashford, y sólo el inglés quiso aprovechar la oportunidad de verdad, tras varios partidos ausente por unas molestias físicas. La asimetría de intensidad había transformado el panorama y los vallecanos asumieron la iniciativa y la producción de ocasiones. Entonces emergió Joan García como la última (y casi única) resistencia 'culé'. La tribuna sentía lo que estaba ocurriendo y el marcador corto llenó de incertidumbre un desenlace en el que Álvaro García y Unai López forzaron al meta catalán a sacar dos manos sensacionales -minutos 61- y 62-. Tendría más trabajo Joan, que había dado un susto en el minuto 20 (tras tener que ser sustituido el pasado miércoles), neutralizando centros laterales y volando para negarle el festejo a De Frutos -minuto 89-. Al final, no llegó a la orilla el conjunto capitalino porque el 'Pacha' perdonó la mejor ocasión con todo a favor -minuto 82- y los azulgranas esquivaron el abismo. Los de Flick completaron su peor partido del curso en casa pero cumplieron y son más líderes a la espera del derbi del Bernabéu.
Ficha técnica
1 - Barcelona: Joan García; Cancelo (Espart, min. 90), Gerard Martín, Cubarsí, Ronald Araújo; Marc Bernal (Casadó, min. 61), Pedri; Fermín López (Dani Olmo, min. 61), Raphinha, Lamine Yamal (Rashford, min. 82); y Lewandowski (Ferran Torres, min. 46).
0 - Rayo Vallecano: Batalla; Pep Chavarría, Pathé Ciss, Lejeune, Ratiu; Óscar Valentín ('Pacha' Espino, min. 46), Gerard Gumbau (Unai López, min, 59); Pedro Díaz (De Frutos, min. 59), Fran Pérez (Camello, min. 82), Carlos Martín (Álvaro García, min. 46) e Isi Palazón.
Gol: 1-0, min. 24: Ronald Araújo.
Árbitro: Adrián Cordero. Amonestó a Raphinha, Lamine Yamal, Óscar Valentín, Fran Pérez, Pathé Ciss, Cubarsí y a Isi Palazón.
Incidencias: 56.812 espectadores asistieron al encuentro de la vigésimo novena jornada de LaLiga EA Sports disputado en el Spotify Camp Nou.