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ZAPATERO ACOSADO POR LOS JUECES

jueves 15 de enero de 2009, 14:05h
A nadie le convence la anunciada huelga de los jueces. Salvo a los propios jueces, claro. Zapatero no se lo puede creer. Lo que no ha ocurrido nunca le puede pasar a él. Los jueces, todos, sea cual sea su tendencia ideológica, están hartos de un Gobierno que promete y no hace nada. El atasco de la Justicia paraliza ya la vida española. Cerca de tres millones de asuntos están pendientes. No se puede continuar así.

      Se necesitan dos cosas con urgencia: más medios y más jueces. Sin una renovación y normalización informática de fondo, la Justicia no funcionará. Es necesario sumar también locales, archivos, personal auxiliar. Tampoco funcionará la Justicia española si no alcanzamos al menos la media europea en número de jueces por cada cien mil habitantes. Ahora nos movemos en la cola.

      No tengo duda constitucional de que los jueces pueden declararse en huelga, condicionados, claro es, por servicios mínimos y otras exigencias. Pero negarles el derecho de huelga no parece de recibo.

      Los fantasmas encadenados le surgen por todos sitios al presidente Zapatero. Vivió durante unos años a cuerpo de rey derrochando la herencia que le dejó Aznar. Ahora los enanos le crecen por todas partes. A los jueces hay que pagarles mejor, hay que darles los medios que la nueva tecnología exige, hay que aumentar su número para que puedan abordar con rigor el abrumador trabajo que se amontona en los Juzgados. Y como el Gobierno no hace nada, los jueces se han visto obligados a amenazar con lo único que Zapatero no puede desoír: la huelga.
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