www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

ENTREVISTA A

El Cid: "Los políticos sólo han contado con nosotros para recaudar"

miércoles 13 de febrero de 2008, 19:43h
Por fin Manuel Jesús empieza a saborear la recompensa de tantos años de lucha…

Llevo un par de años saboreando todo el esfuerzo realizado desde el principio. Soy una persona seria con mi profesión y muy exigente conmigo mismo, y todas las enseñanzas que he recibido han dado su fruto, como saber que uno puede hacer las cosas mejor de lo que las hace, y tratar de ir mejorando año tras año hasta que hemos llegado a este punto de mantener un nivel alto en ferias importantes.

Con ocho años de alternativa, después de salir a hombros por las puertas más importantes del toreo, después de la tarde histórica de la pasada temporada en Bilbao (cuando se encerró en solitario con seis victorinos), este año era cuando menos falta le haría asumir riesgos como este de Sevilla. ¿Es muy orgulloso "El Cid"?

Siempre tiene uno el puntito de orgullo que hace falta pero no me siento una persona orgullosa, ni mucho menos. Yo creo que las cinco tardes que voy a estar en Sevilla son una recompensa y un reconocimiento, ni más ni menos. También creo que a la empresa le ha cuadrado que yo toree cinco tardes. Creo que, hasta ahora, he sido un torero fiable, que empieza ferias y las termina, y eso lo han tenido en cuenta.

En 2005, tras abrir la Puerta del Príncipe dos veces en 10 días y salir de la misma guisa en Las Ventas, usted decía que todavía no se sentía figura del toreo… ¿Sigue pensando lo mismo?

Hombre, ahora me siento un poco más. En 2005, todavía era un poco pronto porque me faltaban muchas cosas por conseguir, cosas que en los dos últimos años sí he logrado. Ahora las cosas son distintas, y también las exigencias, y la verdad es que me siento un poco más figura del toreo. Eso significa que vas mandando en tu profesión, en tu tiempo y en ti mismo. Me ha costado mucho trabajo pero lo he conseguido.

Nadie puede cuestionar que se ha convertido en un torero de Sevilla, y de paso, se ha roto un tópico sobre lo que durante mucho tiempo se ha tenido por tal… ¿Cree usted que el toreo de "El Cid" rompe con lo que tradicionalmente ha triunfado en Sevilla?

No lo sé, a lo mejor del torero sevillano hay un concepto más pinturero. El público de Sevilla es muy especial y puede que le guste un tipo de toreo distinto al mío. Pero yo creo que cuando uno pega veinte muletazos con la mano baja y sintiéndolo...eso llega.

¿Cuál ha sido hasta ahora su cima en Sevilla?

Sin duda los seis toros que maté de Victorino, y vamos a intentar que esa cima se repita y que vuelvan las tardes de gloria en las cinco oportunidades que tengo este año. Tengo unas vibraciones muy buenas y creo que este año también puedo conseguir algo importante en Sevilla.

Al margen de las orejas y las salidas a hombros ¿cuál ha sido la faena que más se acerca a "El Cid" en plenitud?

Aparte de las orejas... en la faena en la que más me he sentido es en Madrid, con un toro de Alcurrucén. En Sevilla también ha habido faenas muy bonitas, por ejemplo mi primera salida por la Puerta del Príncipe, con un toro castaño de Parladé con el que me sentí muy a gusto. Y también el año pasado con el toro de Victorino... fue un toro que no me permitió relajarme nunca, pero fue una faena muy entregada, muy emotiva y de mucha pureza.

José Tomás no pisará el albero sevillano este año. ¿Le gustaría encontrarse con él en una plaza de responsabilidad?

Sí, claro que me gustaría... ahí es donde se miden los grandes toreros. Pero bueno, nos encontraremos en otros sitios, si Dios quiere. En un sitio de responsabilidad, y si no, pues tampoco pasa nada. Cada uno tiene su página del toreo escrita. Y el aficionado también sabe qué clase de torero es cada uno.

Un detalle que los aficionados aprecian en la contratación de "El Cid" para Sevilla es que se va a enfrentar a corridas de tres encastes diferentes: los albaserradas de Victorino, los atanasios del Puerto de San Lorenzo y los domecq de Zalduendo, Juan Pedro y Daniel Ruiz… ¿Es un alarde?

Yo creo que las figuras de verdad tienen que entender todos los encastes, y por eso son figuras. Este año vamos a intentar demostrar que si estamos ahí arriba es por algo; y es porque le sacamos partido al 80 o 90 por ciento de los toros. Lo hice ya con los seis toros de Sevilla, que eran de tres encastes totalmente distintos. Uno no puede ser torero de un solo encaste. Hay que abrir el abanico porque muchas veces vas a ferias importantes y esas ganaderías no pueden ir.

Otra vez los victorinos cruzándose en su carrera. Con toros de este hierro ha conseguido los triunfos más clamorosos. ¿Por qué funciona tan bien el tándem Cid-Victorino?

La verdad es que no lo sé. Soy un torero que desde el principio le cogió el aire muy bien a esta ganadería. No soy el torero que más victorinos ha toreado, pero los entiendo bien. El victorino bueno es un toro que me gusta porque me permite hacer y desarrollar lo que llevo dentro. Puedo llevarlo con suavidad y sin dar toques. A otros compañeros les cuesta más trabajo, pero en mi caso, lo veo claro.

-Desde el principio se alabó la mano izquierda de "El Cid". El año pasado, algunos descubrieron que no es manco, y que con la diestra es capaz de torear igual de bien, y usted llamaba la atención sobre lo que había evolucionado con el capote… ¿Qué busca "El Cid" en su toreo? ¿Hasta dónde quiere llegar?

Progresar, no quedarme estancado, intentar hacer las cosas lo mejor posible. En el momento en el que uno se queda parado se vuelve conformista. Es importante ir mejorando poco a poco y cuando se juntan las pequeñas mejoras, es cuando uno se siente pletórico; cuando uno torea bien y la gente disfruta, que para mi es lo más importante.

Antes de Sevilla también llegará pisando fuerte a la Feria de Fallas de Valencia (es el único torero que hará doblete junto con Enrique Ponce), y antes de todo eso se le verá en Castellón el 1 de marzo, en plena campaña electoral. ¿Qué espera de los políticos un matador de toros?

No sé lo que esperan, la verdad. Los políticos nunca han contado mucho con nosotros. Para lo único que han contado es para recaudar, para eso sí están contentos con los toros. Por lo demás, creo que no nos hacen mucho caso. Esta es una profesión curtida en mil batallas y muy enraizada en el pueblo, y aunque la quieran quitar va a ser algo muy difícil.

¿Cuántos vestidos de torear ha encargado para esta temporada?
Suelo encargar cinco por temporada.

Pero no me va a dar ningún detalle ¿no?
No, lo siento, eso es secreto...

Ahora hay que alimentar a uno más en la familia (el pasado otoño nació su segundo hijo), ¿se lo piensa más ahora cuando sale del hotel para la plaza?

No, al revés, salgo con más ilusión y muchísimo más contento. Es otro motivo más por el cual luchar y lo más bonito que le puede pasar a una persona.

¿Le gustaría que sus hijos fueran toreros?

Pues claro, a quién no le va a gustar. Lo que pasa es que esto es muy difícil y yo prefiero que hagan otra cosa. Pero si quieren, el primero que los va a apoyar soy yo. También les seré franco; les diré lo difícil que es el mundo del toro y que para estar aquí hay que estar arriba, o mejor no estar.