www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

¿POR QUÉ IU NO REPRUEBA A CASTRO?

jueves 30 de abril de 2009, 13:40h
¿Por qué los comunistas españoles, enmascarados tras Izquierda Unida, no reprueban por razones democráticas a Fidel Castro? ¿Por qué no condenan la persecución inicua contra los disidentes ideológicos del castrismo? ¿Por qué no exigen la liberación de los presos políticos? ¿Por qué no denuncian el atropello permanente durante cincuenta años de unas elecciones manipuladas hasta la náusea? ¿Por qué no plantean en las instancias internacionales el acoso castrista a la libertad de expresión? ¿Por qué no le piden cuentas al dictador de que en la isla no existe libertad de reunión ni de manifestación? ¿Por qué no se extrañan de que todos los partidos, salvo el comunista, están prohibidos? ¿Por qué no se rasgan las vestiduras ante la violación de los derechos humanos, la tortura sistemática, el abuso permanente de poder?

     Si los comunistas hicieran todo esto, tal vez tendrían alguna autoridad moral para reprobar a otros sistemas y personajes. El Partido Comunista español, bajo la máscara de Izquierda Unida, consigue menos votos en España que ciudadanos españoles rodean al Papa en un acto religioso cuando acude de visita a nuestra nación. Los españoles que van a misa todos los fines de semana multiplican por diez a los votantes de IU. Los comunistas españoles, que tantos grandes artistas han dado a la nación, tantos grandísimos escritores, se están convirtiendo en un esperpento, ajenos a la realidad y al sentido común. No saben cómo recuperar los votos perdidos y se dedican a la pirueta y a la extravagancia.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.