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APARTAR A BÁRCENAS

miércoles 17 de junio de 2009, 13:23h
Hace bien Rajoy en defender a los suyos. Los juicios periodísticos, los linchamientos públicos, no pueden abonarse en la debilidad de los líderes políticos. La defensa del presidente valenciano, por ejemplo, tenía lógica por razones varias. Y Mariano Rajoy, con no poco riesgo, se ha alineado al lado de su presidente en Valencia.

     Son muchos los dirigentes populares, en cambio, que asisten atónitos al feroz desgaste que supone para el partido respaldar a un tesorero que puede quedar imputado gravemente en cualquier momento. Demasiado delicado el puesto que ocupa Bárcenas, demasiado comprometida la acusación de que es objeto.

     Lo más razonable sería solicitarle la dimisión para restablecer la confianza y la armonía en Génova y evitar la parafernalia que el PSOE organizaría si Bárcenas siguiera al frente de la economía popular y resultara gravemente imputado por el Tribunal Supremo. Hay que presumir la inocencia. Es necesario rechazar los juicios paralelos. Bárcenas, imputado, luchará por demostrar su inocencia y tal vez lo consiga.

     Pero la política tiene exigencias que la razón a veces no entiende. Y la imagen del PP y de su presidente están ya comprometidas por el acoso judicial al tesorero. Lo mejor para la dignidad del partido es apartarle o que se aparte, aunque sea provisionalmente, del cargo que ocupa. Así lo han hecho otros dirigentes del Partido Popular. La labranza de una imagen política seria como la que tiene Rajoy exige zafarse a tiempo de situaciones que pueden resultar agriamente comprometidas.

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