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Las diversas caras de la violencia  

Juan Federico Arriola
domingo 02 de agosto de 2009, 15:02h

"El poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente."

 Lord Acton

La violencia tiene diversas caras: represión, terrorismo, terrorismo de Estado, discriminación, genocidio, compra-venta de armas, narcotráfico, homicidios y lesiones en contra de mujeres, ancianos y niños causados por sus propios familiares, etcétera.
 
El mundo sigue azotado por la violencia. La ETA en pocos días vuelve a demostrar su barbarie en Burgos y en Mallorca. El gobierno de facto de Honduras continúa con la represión. En Irán e Iraq no cesa la violencia y en mi país, en México, la violencia sube como espiral: diariamente hay ejecutados, ya sea por venganza, ya sea por disputa de mercado ilegal de drogas, ya sea por investigación policíaca o también por labores periodísticas.
 
¿Qué causa la violencia? ¿Es parte de la naturaleza humana el instinto de agresión? ¿Se puede evitar la violencia? ¿Algún día habrá paz en el mundo? La violencia puede ser sutil, no necesariamente tiene que llegar sangre al río para certificar que hubo violencia.
 
Para mi es violento que un gobierno como el cubano impida a sus gobernados entrar o salir de la isla, que no permita libertades económicas y políticas y más aún que siga culpando a Estados Unidos por la pobreza generalizada que vive la mayoría de los cubanos, excepto claro la nomenklatura o clase dominante bicéfala: los hermanos Castro. La situación de los derechos humanos en Cuba es delicada y la izquierda latinoamericana se rehusa a criticar los desvíos de la revolución de 1959, porque ha perdido la memoria y la dignidad. Los socialistas mexicanos ya no se acuerdan de la traición de Castro al venir a México al avalar la descomunal trampa electoral que permitió a Carlos Salinas llegar al poder en diciembre de 1988 en contra del hijo de Lázaro Cárdenas. Se cayó el muro de Berlin en 1989, se colapsó la URSS en 1991 y muchos extendieron la defunción del régimen socialista de Castro. Hoy todavía tambaleante el gobierno, Castro aferrado más al poder que a la vida corrige a su hermano menor cada vez que puede y dicta órdenes sobre un país hundido en la miseria.
 
Por supuesto que también es violento el capitalismo salvaje, la especulación financiera y el fraude que se da en los países desarrollados y también en vías de desarrollo en contra de los pueblos. México ha sido saqueado una y otra vez por su propia clase dirigente desde hace más de ciento cincuenta años. La pobreza es un fenómeno muy complejo, pero la violencia es fiel compañera de los graves desequilibrios socio-económicos.
 
Hace muchos años, Aristóteles en La Política había dicho con gran sabiduría que el principal factor que puede originar las revoluciones es la gran desigualdad en la sociedad. La desigualdad acentuada atenta contra la dignidad de las personas, la igualdad jurídica, porque son más castigados los pobres que los ricos y además se impide el sano desarrollo social al que tenemos derecho todos los seres humanos.
 
Europa no puede erradicar la violencia terrorista, los pueblos del Medio Oriente no terminan por resolver sus añejas diferencias y en todo el continente americano no se logra extirpar la violencia de grupos y de Estados que siguen el juego de la vieja guerra fría. Hugo Chávez no quiere reconocer que es un títere de Vladimir Putin quien ha contestado las provocaciones de Estados Unidos en Georgia de una manera contundente: la Rusia capitalista del antiguo agente de la KGB -quien labora como primer ministro pero es quien ejerce el poder real- está dispuesta a vender cada vez más armamento al gobierno de Venezuela que no tiene nada de bolivariano y mucho de autoritario y cuyo poder está basado en muchísimos barriles de petróleo.
 
¿Algún día ETA desaparecerá? ¿Habrá paz entre judíos y palestinos? ¿Habrá coordinación, desarrollo y cooperación en Iberoamérica? ¿Cuándo los americanos de habla española dejaremos de ver el triste y ridículo espectáculo de los aprendices de caudillo contemporáneos y de dictadores aferrados al poder y los privilegios económicos que da el poder? La violencia está arraigada en la humanidad. Y todavía más en el poder. A los hechos me remito.

Juan Federico Arriola

Profesor de Derecho

Profesor de Derechos Humanos en la Universidad Iberoamericana, Ciudad de México.

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