www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

La selección mundial antiparadigmática de los poderosos (primera parte)

Juan Federico Arriola
domingo 13 de septiembre de 2009, 18:04h
“El poder corrompe y el poder absoluto corrompe de manera absoluta.” Lord Acton.

Seleccionar a los poderosos como antiparadigmas de la política, más que un ejercicio académico, es un ejercicio político, filosófico e histórico.

El poder en términos generales tiene muy mala fama, porque quienes lo han ejercido han abusado de él. Incluso ha habido quienes han llegado de la peor manera, con una traición, típico ingrediente de los golpes de Estado. Ellos carecen de legitimidad de origen.

Algunos otros llegan con legitimidad, pero en el ejercicio pierden decoro, prestigio y también legitimidad, porque el cargo no es ni debe ser un cheque en blanco para convertir el poder en una especie de franquicia política pero más grave aún sin rendiciones de cuentas.

Los antiparadigmas del siglo XXI no son muy diferentes a los del siglo XX. Paradigmas son modelos, los antiparadigmas son la constatación de los antivalores.

El antiparadigma de la incultura y la perversión es para George Bush junior. Nunca antes Estados Unidos tuvo alguien en la Casa Blanca tan ignorante y cínico que promovió la legalización de la tortura y convirtió a la base militar de Guantánamo en un moderno campo de concentración.

El antiparadigma del irrealismo político es para Hugo Chávez, quien feliz compra armas a los rusos y se olvida que el pueblo venezolano tiene graves carencias y necesidades que no ha cubierto el mal llamado “gobierno bolivariano.” Si El Libertador viera lo que ha hecho con su país el general golpista y populista, se volvería a morir pero de vergüenza. Chávez lleva a su país por la ruta de la confrontación con otros países bolivarianos, como Colombia.

El antiparadigma de la mediocridad es sin duda para Daniel Ortega que ha hecho de Nicaragua un país más pobre y subdesarrollado. Señalado por su hijastra como un mentiroso y que lo acusó sin éxito de haber abusado de ella cuando sólo era una pequeña, Ortega ha conducido a Nicaragua a una mayor pobreza y deterioro material, justo lo contrario a su fortuna personal. Un hombre sin cultura ni carisma se encaramó nuevamente al poder y se ha convertido en títere de Chávez y éste a su vez es un títere de Moscú.

El antiparadigma de la nueva demagogia es sin duda para los mexicanos Vicente Fox y Felipe Calderón. Los panistas han fracasado en su intento por dar crecimiento económico y estabilidad social y política a México. Fox durante seis años (2000-2006) dilapidó la riqueza petrolera y acabó su bono democrático en el mismo momento que le cedió el poder a su esposa, una mujer ambiciosa y sin mayores talentos intelectuales y políticos. Fox terminó como sus antecesores priistas, sin prestigio. Su incultura compite con la de Bush. Felipe Calderón aún no cumple la mitad de su sexenio y está atorado en todas las áreas. La inseguridad pública es francamente escandalosa. Habla como candidato y quiere vender promesas ilusas y su equipo es muy pequeño para enfrentar los graves problemas y retos que opacarán los festejos del bicentenario de la independencia y el centenario de la Revolución Mexicana. El balance de su gestión es negativo.

El antiparadigma del cinismo es Silvio Berlusconi. Hombre que concentra riqueza y poder, él representa la conjunción de las élites más poderosas de Italia. Su debilidad adicional son las mujeres bonitas y sensuales. Berlusconi ha demostrado desde el conflicto bélico en Iraq ser un político superficial. No es un estadista. Italia necesita una mejor clase política. ¿Dónde están De Gasperi y Aldo Moro?

El antiparadigma de la antidemocracia es claramente para los hermanos Castro de Cuba. No obstante que son comunistas, les encanta el poder. Medio siglo en el poder ha sido suficiente para demostrar cómo las clases sociales persisten: los privilegiados de la nomenclatura y los demás que son la inmensa mayoría. Cuando el gobierno cubano impidió que la joven periodista cubana que ganó el prestigiado premio José Ortega y Gasset viajara a Madrid, se constató que Cuba no es un país soberano es un feudo particular con discurso socialista trasnochado. En México hay más castristas que en Cuba. No es una verdad de laboratorio, pero casi…¿Qué será del pueblo de Cuba, si los médicos cubanos encuentran la fuente de la eterna juventud para impedir la muerte física de Fidel? ¡Qué horror!

Esta historia continuará…

Juan Federico Arriola

Profesor de Derecho

Profesor de Derechos Humanos en la Universidad Iberoamericana, Ciudad de México.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios