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Aumentan por tercer año consecutivo

El cine arrincona al resto de artes en las ayudas concedidas por Cultura

El director del ICAA, Ignasi Guardans, comparecía esta semana en el Congreso para explicar la situación cinematográfica española. Y lo hacía con unas líneas de análisis claras: hace falta mejorar la estructura empresarial, hay que modificar la opinión pública sobre el cine español y, sobre todo, hay que tratarlo como parte del patrimonio cultural.

La cinematografía española es, de las artes escénicas, la “niña bonita”, de acuerdo con las ayudas .que percibe. En 2008, las subvenciones públicas a largometrajes y cortometrajes se cuantificaron en 76,3 millones de euros. En 2009, se han presupuestado 87,31 millones de euros; cantidad de la que se desconoce cuánto será ejecutado. Una tendencia que no comparten la lectura, el teatro, la danza o el patrimonio. En lo que llevamos de año, sus subvenciones se han visto reducidas un total de 13 millones de euros.

Desde 2006, la producción de largometrajes ha ido en aumento, como también la distribución en salas y las ayudas a la cinematografía. En concreto, en 2007 las subvenciones aumentaron en más de seis millones lo presupuestado para 2006, y en 2008, en más de 10 millones lo destinado en 2007. No todos los datos han evolucionado en positivo. La exhibición en salas con actividad ha descendido desde hace tres años en 159. Lo mismo que la recaudación de largometrajes españoles, que ha pasado de registrar un beneficio de 98,41 millones de euros en 2006 a 81,61 millones en 2008. De la misma manera se han comportado los espectadores de cine español, que han caído en más de cuatro millones en los últimos tres años.

Penélopez Cruz y Pedro Almodóvar durante el rodaje de Los abrazos rotos

Vaivén de datos
Sin embargo, los datos no han sido siempre tan desalentadores. De 2003 a 2004 se pasó de 68 largometrajes españoles producidos a 92. En 2002, se cuantificaban 4.039 salas con actividad; 269 más que el año anterior. Y el dato más significativo: en 2001, la recaudación de cine español dobló la de 2000 y la cuota de mercado alcanzó el pico más alto en los últimos diez años con un 17,81 por ciento.

¿Qué ha pasado entonces? A juicio de Guardans, la capacidad creativa de nuestra industria está más que probada, pero falta reforzar la estructura empresarial. Para ayudar en esa tarea, el Estado plantea subvenciones que vienen a solventar, según reza un informe del Ministerio de Cultura, “la problemática que supone la financiación de una película por las grandes inversiones iniciales que precisa”. Los destinatarios son todo el espectro cinematográfico: tanto cintas comerciales como experimentales o de carácter cultural.





Rodaje de Solo quiero caminar de Agustín Díaz Yanes
Millones "necesarios"
Pese a que el director del ICAA dejó clara su intención ante la comisión de Cultura de que no estaba allí para pedir más dinero al cine, lo cierto es que ese “plus” ya se ha puesto en marcha. Las ayudas al guión de largometraje han duplicado su cuantía en un año. Algo que llama a la esperanza si se atiende a que, según el cuadro de costes de una película en 2008, se invertía más del doble en costear viajes y hoteles que en el guión.

Asimismo, las ayudas destinadas a favorecer la distribución de películas comunitarias se han visto duplicadas. El presupuesto destinado a fomentar la realización de obras experimentales y de animación se ha ampliado en cinco millones, así como el de participación en festivales internacionales, que lo ha hecho en 650.000 euros.




La industria cinematográfica española no se vio sólo beneficiada en 2008 por las subvenciones estatales. Los préstamos “blandos” del convenio ICO/ICAA concedieron 30 millones de euros. Cantidad que se queda corta en comparación con la inversión de los operadores de televisión, obligados a destinar el 5 por ciento de sus ingresos a la producción cinematográfica. De acuerdo con los datos del Ministerio de Industria, en 2006, siete operadores destinaron 143.494.480 millones de euros a la financiación de obras europeas y 105.289.814 a las de lengua española. En 2007, fueron seis los operadores que destinaron 153.158.193 millones al cine europeo y 124.285.581, al español. Aunque los datos de 2008 no se conocerán hasta noviembre, TVE ya ha adelantado esta semana que lleva comprometidos 60 proyectos; una cifra que alcanzará los 80 a final de año. Entre ellos, “Amador” de Fernando León; “También la lluvia” de Icíar Bollaín; o “Balada triste de trompeta” de Alex de la Iglesia. Además, a partir de enero, La 2 emitirá de lunes a viernes una programación dedicada en exclusiva al cine europeo, del que un 80 por ciento de las películas serán españolas.

La cuota se desinfla
En lo que llevamos de año, la cuota de mercado a septiembre de 2009 está en el 10,28 por ciento, en palabras del presidente de la Federación de Asociaciones de Productores Españoles, Pedro Pérez. Basta recordar que 2008 se cerró con el 13 por ciento; un porcentaje que, según Guardans, despierta la “máxima preocupación”. No sólo porque denota el escaso interés de los espectadores por nuestro cine –las películas estadounidenses acumularon un 71,2 por ciento de cuota- sino porque “nos sitúa a la cola de Europa”.


Scarlett Johansson durante el rodaje de Vicky Cristina Barcelona

En espera de los datos definitivos sobre el cine en 2009, las películas más vistas por ahora son “Fuga de cerebros”, “Mentiras y gordas” , “Los abrazos rotos” y “Al final del camino”. De acuerdo con la insistencia de Guardans en abordar la cuestión de proteger la cinematografía como una necesidad por su valor cultural, cabe preguntarse por la aportación a nuestro patrimonio de cintas de calado adolescente como “Fuga de cerebros” o “Mentiras y gordas”. Mientras el cine continúa acumulando ayudas públicas, otras áreas de nuestro patrimonio se resienten. Según los datos del Ministerio de Cultura y en espera de que antes de fin de año puedan publicarse más ayudas, las subvenciones a la promoción de la lectura o traducción y edición de obras al español, entre otras, han pasado en un año de 7.731.000 millones de euros a 7.148.000. Las del fomento y preservación del teatro, la danza o el circo se han visto reducidas en más de cuatro millones de euros. Y por fin, las destinadas a proyectos de conservación de bienes declarados Patrimonio Mundial o estudios arqueológicos en el exterior han pasado de 12.122.600 a 3.380.000 euros.


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