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la basura Costará entre 8 y 190 euros

El IBI y la nueva tasa de basura indignan y ahogan a los madrileños

lunes 12 de octubre de 2009, 19:25h
Ya han llegado a los domicilios madrileños los avisos del pago anual del nuevo impuesto de basura y, lo han hecho en plena crisis, en compañía del recibo del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) y con el reciente anuncio de una subida de los tributos por parte del Gobierno de Zapatero. Los vecinos ya han comenzado a pagar el nuevo gravamen en medio de la indignación, porque opinan que no sigue criterios ecológicos sino más bien recaudatorios. Por Miriam Carmona
El mes de septiembre hace unos días que llegó a su fin, pero la cuesta económica que lo acompaña tras la vuelta del verano se queda, al menos, otros 60 días más. El periodo voluntario de pago de los impuestos municipales va del 1 de octubre al 30 de noviembre y este año, los madrileños recibirán en sus casas además del ya clásico Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), la nueva tasa de basuras.

El nuevo tributo ha provocado la indignación de los vecinos madrileños, que en plena crisis se encuentran con un coste adicional que va desde los ocho euros, que es el mínimo, hasta los 190 euros como máximo. El importe a ingresar en las arcas municipales viene determinado por el valor catastral de las viviendas. De este modo, los pisos con un valor catastral inferior a 10.000 euros están exentos del pago, los que van de 10.001 a 15.000 pagan ese mínimo de ocho euros y los que tienen que pagar los 190 euros son los que cuya casa tiene un valor catastral de entre 150.001 y 1.000.000 de euros.

Pero, ¿la tasa de basuras no estaba dentro del IBI?
El IBI y la nueva tasa de basura indignan y ahogan a los madrileños
Una de las principales quejas, según ha explicado Francisco Caño, responsable de medio ambiente en la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM) viene determinada por el “carácter recaudatorio de esta nueva tasa”.

“A mediados de los 80 se incremento el IBI de una manera sustancial y se dijo que este aumento venia determinado por la retirada de la tasa de basuras. Ahora, el IBI sigue subiendo de media entre un 5 y un 10 por ciento anualmente, esto hace subir el valor catastral de la vivienda y ahora recuperan la tasa de basuras vinculada a ese valor catastral”. La subida del IBI en los años ochenta se justificó con la eliminación de la tasa de basura, algo que en cierto modo no es legal, porque no se puede incluir una tasa dentro de un impuesto ya que son conceptos diferentes.

Una tasa que agrede la Ley de la Hacienda Local
Esta nueva tasa, que viene determinado por el valor catastral, esto es, pagan más los patrimonios más elevados, podría entrar en contradicción con la Ley de la Hacienda Local. Esta norma establece que las tasas tienen que estar en relación con el coste del servicio. Por lo que tendría que vincularse a parámetros como la cantidad de basura que se genera o las personas que la producen, pero en ningún caso a la valía de la vivienda.

Reciclaje bajo amenaza
“Estamos de acuerdo con el principio europeo de que el que contamina paga, de hecho, estamos a favor de que haya impuestos para mejorar los servicios pero este no es el caso. Creemos que es una tasa que servirá para pagar otras cosas ya que el servicio de recogida de basuras no se va a mejorar en ningún caso. Pedimos que esa tasa se retire. En un momento de crisis no se puede pedir a los ciudadanos que carguen con una nueva tasa. Si la crisis llega es para todos y no vemos que los ayuntamientos estén reduciendo sus gastos corrientes”, ha comentado Caño.

Por otro lado, Caño ha considerado “una provocación el anuncio de la concejala de Medio Ambiente, Ana Botella, de imponer sanciones a aquellas comunidades que no reciclen ni separen los residuos en origen adecuadamente. Además, del expediente se le advierte a la comunidad en cuestión que están bajo vigilancia y que si no reciclan bien les caerá una sanción que puede alcanzar los 750 euros. Esto es una provocación y un llamamiento a la rebelión, cuando el principal problema de muchos vecinos es llegar a final de mes sin que se le saqueen más los bolsillos”.