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ZAPATERO Y LA ENERGÍA ATÓMICA

jueves 03 de diciembre de 2009, 13:40h
Si Zapatero, directamente influido por su eminencia gris, Cándido Méndez, no permite abaratar los despidos se hará imposible una reforma laboral seria y se multiplicarán los contratos temporales que es lo que está ocurriendo ahora.

     Frente a semejante tozudez impuesta por los sindicatos, sí parece que Zapatero haya asumido las enseñanzas de Felipe González en materia de energía nuclear. Es una buena noticia. El porcentaje nuclear en España sólo alcanza el 20% mientras que naciones vecinas rozan el 80%. Cualquier catástrofe en Francia repercutiría en España y, sin embargo, estamos importando energía nuclear francesa cara, cuando podríamos disponer de la nuestra barata. Un contrasentido que no tiene otra explicación que los escapularios ideológicos que Zapatero lleva colgados al cuello desde sus años preuniversitarios.

     La energía nuclear tiene riesgos y problemas. Y también muchas ventajas. El balance resulta abrumadoramente positivo y, por eso, frente a los grilletes del petróleo, las grandes naciones industriales han apostado por la energía nuclear. España está a la cola, en gran parte por culpa de Zapatero, y por eso la rectificación del presidente circunflejo ha merecido el general aplauso.

     Eso no excluye la atención a las energías renovables, hoy todavía muy caras. Está claro, sin embargo, que la apuesta por este tipo de energías, sobre todo la solar, es inteligente y tiene futuro. Ahí hay que ponerle un diez a Zapatero, dispuesto ahora por fortuna a superar el suspenso en energía nuclear.
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