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La televisión de nuestra vida

Juan José Solozábal
jueves 07 de enero de 2010, 13:18h
Siempre he pensado que mi confesa anglofilia tenía entre sus diversas explicaciones mi admiración ilimitada por la BBC. En la segunda mitad de los años setenta pasé dos cursos en Inglaterra, en la London School of Economics que no aproveché como debía para estudiar derecho constitucional inglés, pero que me dieron ocasión para comprender algo de la vida de una nación con algún problema parecido al nuestro, si se piensa en la cuestión irlandesa, y con una peculiar posición política entre Europa, tan cercana, y los Estados Unidos, tan queridos. Como no podía ser menos llamó mi atención la condición de la radiodifusión británica, que contrastaba bien claramente con la televisión domada y manipulada española, lo mismo durante el franquismo que después en el gobierno democrático de la transición. Era la inglesa una televisión modélica que dedicaba espacios prolongados a debates políticos, protagonizados por parlamentarios y académicos de una seriedad y brillantez apabullantes; con una información política de objetividad evidente; y emitiendo series muchas veces basadas en clásicos literarios y siempre de gran calidad. Había también ciclos de cine que entre otras cosas podían servir de ocasión para estar casi al día de lo que se hacía en cinematografías periféricas, o pertenecientes a un circuito no estrictamente comercial, así recuerdo haber visto en la pantalla de la televisión la película de Erice El espíritu de la colmena que a pesar de su innegable circunstancialidad, ligada a una España rural traumatizada por la guerra civil y pobre, sorprendió a la audiencia inglesa con su calidad innegable.

No podría sospechar que años más tarde, muchos es verdad, pensaría en la BBC en el transcurso de la velada navideña pasada en casa, cuando contemplaba una sesión doble, incluso sin interrupción publicitaria alguna, para que el parecido con la televisión inglesa fuese no solo la calidad. El lunes por la noche vi en efecto en la pequeña pantalla una película de Ken Loach, Solo un beso, sobre los problemas de la inmigración, explicando las dificultades de una pareja mixta, paquistaní él , irlandesa ella, para vivir libremente su amor . El director británico plantea debajo de la trama sentimental un conflicto entre la integración y el respeto a la multiculturalidad, resuelto delicada pero firmemente a favor de la integración. Después se emitió el documental El americano de Luis Jené y Oriol Gispert, en el que se seguía la huella de los protagonistas de un reportaje que llevó a cabo un fotógrafo de los Estados Unidos sobre un pueblo de Extremadura, Deleitosa, en los años cincuenta y que hubieron de emigrar a Barcelona y Francia. Se trata de una pieza extraordinaria, de belleza conmovedora en alguna secuencia, que nos enseña, de verdad, como éramos, y se apunta certera y de forma inconstestable a las causas de nuestro atraso.

Se que la televisión pública ha perdido en el panorama de los medios su fuerza pasada y que, como es lógico, se aprovechará el rédito político que el cambio en su tratamiento supone. También se que no tiene nada de particular que se haya acabado constatando algo evidente, esto es, la exageración de la importancia atribuida a la televisión, ya que la manipulación política no impidió la deslegitimación del franquismo, ni aseguró la permanencia en el poder a los gobiernos, conservadores o socialistas, que durante la democracia la dirigían. Esto es cierto, pero ello no resta importancia a la profesionalización y neutralización que se ha impuesto en la televisión española de nuestros días y que constituye un logro, que no se puede entender sin un propósito consciente, que debe serle reconocido al actual Gobierno socialista. Que tras la brillante gestión del director de Televisión anterior, conduzca la singladura del Ente, una persona de la calidad intelectual de Alberto Oliart, es una garantía de que nuestra britanización, al menos en este aspecto, no parará.

Juan José Solozábal

Catedrático

Juan José Solozabal es catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad Autónoma de Madrid.

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