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¿quién manda en las subastas?

Esculturas de récord: el arte tallado también encuentra comprador

viernes 05 de febrero de 2010, 18:48h
La escultura goza de buena salud. Lo demuestra la reciente venta de "L´homme qui marche I", de Alberto Giacometti, por 104,3 millones de dólares (74,1 millones de euros). El alargado bronce del artista suizo ha batido todos los récords, copados hasta ahora por lienzos de algunos de los artistas de más renombre, como Picasso o Van Gogh. La venta de otras piezas por millones de euros como la de Giacometti confirma que el mercado del arte no se conforma con lo de siempre.
“L´homme qui marche I”, de Alberto Giacometti, es más que 1,83 metros de bronce. La escultura del artista suizo se ha convertido en la obra más cara jamás subastada. Pero no sólo eso. Además, en la única pieza de esta disciplina en engrosar la lista de los trabajos artísticos por los que más se ha pagado, copada por pinturas de Picasso, Van Gogh o Rothko.

Si hasta ahora las obras de Picasso atraían toda la atención en las pujas de arte, el interés por las de Alberto Giacometti ha ido en aumento. Sólo en un periodo de nueve meses, Nueva York fue testigo de dos subastas en las que las obras del suizo fueron las estrellas de la puja: “Le chat” –sin comprador- y “L´homme qui chavire”- vendida por 19,3 millones de dólares-. Calificadas como “iconos del arte moderno”, sus obras sumaron pronto adeptos en las casas de subastas.

En 2010 ha llegado la sorpresa. La venta de "L´homme qui marche I", de Giacometti, por 104,3 millones de dólares batió todos los récords y aupó al artista suizo a lo más alto del mercado del arte.

Leona Guennol, escultura mesopotámica
Aunque por ahora al bronce de Giacometti no tiene quien le tosa, su venta ha superado a otras que en su día también llegaron a lo más alto. Una de ellas es la de la "Leona Guennol", una escultura mesopotámica de cinco mil años de antigüedad que se compró en 2007 por 57,16 millones de dólares. En su momento, esta extraña obra alcanzó un importe tres veces superior a lo estimado. Lo mismo que le ocurrió el pasado 3 de febrero a la escultura del suizo, que tenía un precio estimado de 20 millones de euros.

Otra de las esculturas por la que más se había pagado hasta 2007 era la “Tete de femme” de Picasso, vendida por 29,16 millones de dólares. Pese a que la trayectoria artística del pintor es más cercana a la pintura que a la escultura, lo cierto es que tanto una disciplina como la otra han despertado el interés de postores en todo el mundo. Tanto es así que hasta la venta de "L´homme qui marche I ", el lienzo del cubista “Muchacho con pipa” mandaba en la lista de las 25 obras más caras vendidas en una subasta, entre las que el malagueño acumula diez en total.

Pequeña bailarina de catorce años, de Edgar Degas (Efe)
La venta en Londres en 2008 del “Ballon Flower (Magenta)” de Jeff Koons, por 25,8 millones de dólares, cobró protagonismo después de que la casa de subastas Christie´s calificara esta pieza del artista estadounidense como su trabajo “más valioso”. Un año después, su “Baroque Egg with Bow (Turquoise/Magenta)” no corrió tanta suerte y fue vendida por 5,45 millones de dólares.

La que sí revolucionó el mercado del arte en 2009 la “Pequeña bailarina de catorce años” de Edgar Degas, comprada por 19,1 millones de dólares. La puja por la pieza del artista francés copó titulares por la peculiaridad de haber sido moldeada en cera y por ser la única escultura exhibida en público en vida del impresionista.

En un pulso con la pintura por encontrar su hueco en esta industria, el récord alcanzado por la obra de Giacometti denota un interés por la escultura que va en aumento, tras años olvidada en el ambicioso mercado del arte.

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