www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

¡Drogas para todos!

Hace poco visité a la doctora por un pequeño problema en la espalda y salí, como es habitual, con una receta en la mano. Cuando en la farmacia me pidieron mi número de DNI me di cuenta del tipo de droga que me habían concedido: una benzodiacepina, ni más ni menos. Estando en Alemania me pasó exactamente lo mismo pero entonces me recomendaron, simplemente, hacer ejercicio. Así que como odio las pastillas me incliné por la piscina.

En España se receta con mucha laxitud. Un problema de costumbres por parte de los facultativos pero también por parte de las expectativas de quienes visitan al médico. Y también por parte de quienes las paga en su mayor parte, que permite el financiamiento abusivo de miles de medicamentos que en muchos casos acabarán caducados en un cajón.

La doble moral con las drogas es un verdadero chiste. La Guardia Civil incautando alijos que llegan por mar, tierra y aire, y los verdaderos narcotraficantes campan a sus anchas gracias a la connivencia del Estado. Valium para los mayores, Citalopram para los jóvenes y Ritalín para los niños. Café por las mañanas, alcohol por las noches y tabaco a todas horas. Y estas últimas drogas también están subvencionadas, pero sus costes, algo diferentes, corren a cargo de campesinos centroamericanos explotados o de fumadores pasivos castigados.

Echemos un vistazo a todo aquello que nos hace drogarnos. Algunos de los dolores y molestias físicos podrían combatirse evitando el sedentarismo y la falta de ejercicio, el estrés, los excesos o las imprudencias. En cuanto a querer calmar nuestra psique mediante el efecto de sustancias externas, qué decir: depresiones, ansiedad, TDAH, inseguridad, astenia, fobias... Debemos analizar el porqué del recurso a los medicamentos, el origen de los problemas, y tratar de solucionarlos en vez de engañar y manipular nuestro sistema nervioso de forma artificial.

Tampoco estaría de más llevar a cabo un uso creativo de las drogas endógenas, los neuropéptidos, como las beta-endorfinas, encargadas de influir en los procesos de neuromodulación. Así que, al igual que nos venden hasta el aire, nos venden algo que ya poseemos, solo que tenemos que saber utilizarlo. El ejercicio, el sexo, la risa, la diversión o una alimentación sana pueden ser útiles en este sentido.

Cuando ves a un ejecutivo tomando Red Bull a las nueve de la mañana en el metro o la gente aguantando temperaturas extremas fuera de un edificio porque necesita un pitillo, te das cuenta de que hay algo que no encaja. En el fondo las drogas están muy presentes en nuestra vida cotidiana de formas muy diversas. Y como bien mostraron en aquella película, Traffic, incluso las drogas ilegales están más cerca de nosotros de lo que a veces pensamos. Tenemos que rediagnosticar nuestras vidas, pero sin creer que meterse una raya de coca es algo grave y tomar estupefacientes bajo receta no lo es.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Desarrollo Editmaker

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.