www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Dos buenos tipos

Juan José Solozábal
jueves 04 de marzo de 2010, 19:21h
Veo en la televisión convocados por Iñaki Gabilondo a su programa a Patxi López y a Alberto Núñez Feijóo, que celebran el primer aniversario de su éxito electoral. Dos buenos tipos. Hace un par de meses estuve en Santiago de Compostela, con Roberto Blanco, José Luis Carro y Francesc de Carreras, además del maestro Rubio, explicando las razones y las expectativas del oasis vasco, entendiendo por tal ese espacio de sensatez que en un contexto nacional más bien agitado se había establecido en Euskadi. Siempre es oportuno lubricar con las dosis de escepticismo, sabiduría y moderación gallegas el ímpetu, a veces algo intempestivo, con que se suelen plantear las cosas en Euskadi. No voy a hacer una exposición de caracterología nacional, porque, desde los años mozos en que frecuenté a Caro Baroja, no creo en ella, pero sostengo que es un error no reconocer cabalmente el pluralismo constitutivo español. A veces aparecen versiones del simplismo homogeneista donde uno menos se lo espera. Los planteamientos nacionalistas suelen, curiosamente, incurrir en este tipo de simplificación proyectando abusivamente hacia fuera de lo que se considera la identidad privativa una unidad ficticia, de modo que todo lo que no es la nación propia , o sea lo otro, queda identificado sin matiz. Este reduccionismo subyace, si se mira bien, a muchos planteamientos confederalistas, que aparecen frecuentemente tras posturas bilaterales en las que de lo que se trata es de pactar entre nosotros y el Estado, o sea los demás. Si se habla en términos culturales la correspondencia a esta postura se encuentra cuando se identifica con Castilla a lo que no es, por ejemplo, lo nacional o autonómico. A Juan Ramón Jiménez con toda razón le irritaba la identificación tan frecuente de Andalucía con Castilla, que se hace en algunas partes de España, y se rebelaba contra la disolución que tal actitud denotaba de la sobresaliente especificidad andaluza.

Me complace esta conjunción no querida pero perfecta entre Galicia y Euskadi, que expresan sus respectivos Presidentes. Dos tipos que uno sabe que no causarán problemas, por el contrario asumen perfectamente que su función es justamente la de ayudar a resolverlos. No adoptan lo que el maestro García Pelayo consideraba una visión fisicista de la política, que consiste en la identificación de la posición de cada uno con el espacio o peso de los demás, de modo que la prosperidad o éxito propios se identifica antes que con el esfuerzo particular con la situación relativa, en realidad con la pérdida, de los otros. Comparten además una idea institucional de su papel político como Presidentes de la Comunidad, saben que representan a todos, incluso a los que no les han votado, y su línea política se modera por la trascendencia en toda Galicia o el País Vasco de lo que hagan. Una posición, de otro lado, plenamente constitucional, pues los Presidentes de cada Comunidad Autónoma asumen la presencia más alta del Estado en su territorio.

Los gallegos son muy apreciados en Euskadi. He vivido varios años en Pasajes de San Pedro, en donde hay un amplio barrio, Trintxerpe, poblado mayoritariamente por gentes del viejo reino. Algunas veces solía ir a ayudar a mi padre al Juzgado, enfrente de la Iglesia varada como un navío al lado de la bahía, registrando a niños que nacían en el bello pueblo guipuzcoano, pero que denotaban en su apellido, por lo menos en el primero, porque no eran escasos ni mucho menos los matrimonios mixtos, su raigambre gallega. Villagarcía, Cambados, A Pobra do Caramiñal, Cedeira, Vigo. En la plaza del mercado de Trintxerpe he asistido muchas veces a celebraciones en las que la exhibición de deportes rurales, levantamiento de piedras, aizkolaris, sokatiras y aun concursos de bertsolaris, era seguida por actuaciones de gaiteiros y grupos de muñeiras, en las fiestas del Carmen, cuando marineros y tripulantes, vascos y gallegos, en pesqueros y bacaladeros regresaban a casa…

Juan José Solozábal

Catedrático

Juan José Solozabal es catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad Autónoma de Madrid.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios