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El idioma castellano está de fiesta gracias a Mario Vargas Llosa

Juan Federico Arriola
domingo 10 de octubre de 2010, 10:19h
"No se escriben novelas para contar la vida sino para transformarla, añadiéndole algo. "Mario Vargas Llosa (La verdad de las mentiras)


Dedico el presente artículo a mis amigos Héctor Fix Fierro y Jacqueline Martínez,
lectores atentos de la obra de Mario Vargas Llosa.


El escritor de origen peruano, Mario Vargas Llosa ha sido notificado oficialmente el pasado 7 de octubre, de ser el Premio Nobel de Literatura 2010 que lo recibirá de manos del Rey de Suecia el próximo 10 de diciembre en Estocolmo.

Todos los que hablamos la lengua castellana debemos sentirnos orgullosos de Vargas Llosa, un escritor comprometido, vigoroso, honesto con sus ideas, fanático del fútbol y amante de las letras.

A pesar de la oposición que su padre en contra de su vocación por las letras, Vargas Llosa luchó por su felicidad, siguiendo la tesis de Ortega y Gasset de que "vivir contra la vocación es la infelicidad". El escritor naturalizado español le comentó al autor argentino Tomás Eloy Martínez en 1993: "Si él (su padre Ernesto Vargas Maldonado) no se hubiera opuesto a mi vocación de forma tan drástica, tal vez yo no me habría entregado a ella con terquedad." (José David Cano, El Financiero, sección cultural, México, 8 de octubre de 2010).

Ya desde muy joven, el escritor nacido en Arequipa en 1936 mostró un gran talento al ganar con su novela La ciudad y los perros el Premio Biblioteca Breve en 1962 en España y que por ese mismo trabajo ganó el Premio de la Crítica en 1963.

A partir de ahí, su carrera subió como la espuma. Su prestigio iba acompañado por la sencillez en su trato. Como un intelectual honesto, rectificó en sus apreciaciones. Al principio creyó en la Revolución cubana y sus postulados. No tardó Vargas Llosa en reconocer el hambre de poder que poseía y posee todavía Fidel Castro. Políticamente es un hombre liberal, o sea, cree en las libertades individuales sin que esto implique que no crea en los deberes y compromisos sociales por parte del Estado.

En 1990 ganó en primera vuelta las elecciones presidenciales en su país frente a un enigmático Alberto Fujimori. El destino y los electores apoyaron al político de origen japonés en la segunda vuelta. Fujimori resultó ser un modelo de autoritarismo y corrupción. Perú tuvo que soportar su mal gobierno durante 10 años con un autogolpe de Estado en 1992 que lo autorizó de manera ilegítima a cerrar el Congreso. Vargas Llosa aceptó la nacionalidad española y casi pierde de manera arbitraria la nacionalidad peruana.

En ese mismo año, después de perder las elecciones en su patria, en septiembre de 1990 acepta la invitación de Octavio Paz para participar en un encuentro de intelectuales para revisar la situación mundial, casi un año después de la caída del muro de Berlín. Vargas Llosa participó en una mesa sobre regímenes latinoamericanos. Con enorme claridad no deslindó a México de las dictaduras centro y sudamericanas y espetó una frase que cayó como bomba en el gobierno de Carlos Salinas -que carecía de legitimidad de origen por el escandaloso fraude electoral en 1988- y a toda la clase priista que manejaban los hilos del poder y que a la vez celebraban la XIV Asamblea del Partido Revolucionario Institucional: "México es la dictadura perfecta."

Sus ensayos, novelas, obras de teatro, cuentos, artículos están llenos de sabiduría y frescura. Su manera de ser sencilla la proyecta en sus letras. Su breve ensayo ENTRE SARTRE Y CAMUS es genial. Su análisis sobre la magistral novela de Víctor Hugo, Los miserables que tituló LA TENTACIÓN DE LO IMPOSIBLE es una lectura indispensable para literatos y políticos sensibles. La verdad de las mentiras es uno de los mejores ensayos literarios contemporáneos y es tan apasionante como El arco y la lira de Octavio Paz.

El pez en el agua que son en realidad sus memorias políticas, tiene como libro una doble virtud: enseñanza política y claridad mental. Es otro libro indispensable para conocer los laberintos autoritarios de Iberoamérica (por tanto incluyo a Brasil que también ha tenido un pasado autoritario y feroz)

Recuerdo también que en 1982 en pleno campeonato mundial de fútbol celebrado en España, se podía ver por televisión al entonces escritor con 46 años, ya célebre y famoso disfrutar del fútbol como si fuese un jovencito apasionado.

Recuerdo que en 1983 acudí al teatro con dos compañeros y amigos de la Universidad, a ver LA SEÑORITA DE TACNÁ, una excelente obra de teatro del escritor peruano que recuerda los problemas militares entre Chile y Perú. La primera actriz mexicana, Silvia Pinal hizo brillar más las letras de Vargas Llosa.

CONVERSACIONES EN CATEDRAL es para mí una de las diez mejores novelas que he leído en mi vida, con un contenido fascinante de imaginación política y social.

El 7 de octubre de 2010 fue un excelente día: Mario Vargas Llosa, undécimo Premio Nobel de Literatura de lengua castellana y será el sexto de Hispanoamérica. De España lo han obtenido José Echegaray, Jacinto Benavente, Juan Ramón Jiménez, Vicente Aleixandre y Camilo José Cela. De la América de habla castellana lo han recibido: Gabriela Mistral (Chile), Miguel Ángel Asturias (Guatemala), Pablo Neruda (Chile), Gabriel García Márquez (Colombia) y Octavio Paz (México).

Tengo una enorme simpatía humana, literaria y política con Mario Vargas Llosa. Su vasta obra ha enriquecido el idioma castellano. En España e Hispanoamérica estamos de fiesta. Miguel de Cervantes también se sentiría otra vez orgulloso de Vargas Llosa, quien ya había sido reconocido con el máximo galardón de las letras españolas en Alcalá de Henares, además del Premio Príncipe de Asturias y del Premio de Periodismo José Ortega y Gasset.

Muy recientemente la Universidad Nacional Autónoma de México le había reconocido con la entrega del doctorado honoris causa.

Mario Vargas Llosa ha trascendido todavía más. Siempre lamentaré que la Academia Sueca no les haya dado a Miguel de Unamuno y Jorge Luis Borges el Premio Nobel de Literatura no obstante que fueron propuestos y fuertes candidatos. Aún así son gigantes de las letras castellanas.

Enhorabuena Mario Vargas Llosa, porque ha coronado una larga trayectoria como escritor, periodista y pensador, que desde luego no terminará el 10 de diciembre de 2010.

Juan Federico Arriola

Profesor de Derecho

Profesor de Derechos Humanos en la Universidad Iberoamericana, Ciudad de México.

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