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SUÁREZ, RECARTE Y EL ESTADO DE LAS AUTONOMÍAS

martes 09 de noviembre de 2010, 13:00h
A Alberto Recarte se le reconoce de forma general que tiene la cabeza sólidamente amueblada. Y también su sagacidad política. Fue hombre clave en el entorno de Adolfo Suárez, el político que puso en marcha el Estado de las Autonomías. El ex-presidente hubiera recibido las credenciales de demócrata que ansiaba solo con haber legitimado los Estatutos de Cataluña y el País Vasco, que se aprobaron durante la República. Quiso ir más lejos que nadie y se enredó en un galimatías cuyas consecuencias estamos padeciendo y que resulta muy difícil ya de solucionar.
En su libro El desmoronamiento de España, Alberto Recarte asegura que el “Estado de las Autonomías ha fracasado por malgastar el dinero”. Tal vez esa expresión de “ha fracasado” parece excesiva, pues la prosperidad española en los últimos 30 años ha sido grande. Ciertamente hubiera sido mucho mayor si se llega a embridar el despilfarro de las comunidades autónomas. Hemos creado 17 jefecillos de Estado que se han rodeado de la suntuosidad, los palacios, los ministros, los asesores, las secretarías, los gabinetes, la seguridad, los escoltas, los automóviles blindados y los gastos de representación propios de la jefatura de Estado de las grandes naciones europeas.
Alberto Recarte, en declaraciones a La Gaceta, que dirige con eficacia Carlos Dávila, afirma: “Hemos generado una casta de políticos autónomos irresponsables de todos los signos”. Y añade: “El Estado central tendría que recuperar algunas competencias cedidas”.
Tiene razón Recarte. La inmensa mayoría de los políticos responsables, de los intelectuales serios, están con esas afirmaciones. Es contraproducente, además de escandaloso, lo que ha ocurrido, lo que está ocurriendo con las Autonomías. Pero a ver quién le pone el cascabel al gato.
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