www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Cómo se prepara Rajoy para gobernar

domingo 06 de marzo de 2011, 19:53h
Sobre la mesa de Rajoy no hay un solo informe que no trate de la estrategia que pondrá en marcha el PP cuando gobierne. Eso sí, todos ellos van firmados por los llamados ministrables. Nadie duda en la calle Génova que en la primavera de 2012 la mujer de Rajoy decorará de nuevo los salones del Palacio de La Moncloa, tal y como han hecho todas las mujeres de todos los presidentes que por allí han pasado. El problema del PP no es el decorador, si no llegar a contratarlo, ganar de verdad y con suficiente holgura las elecciones para poder gobernar sin demasiadas cortapisas; es decir, sin necesitar los apoyos nacionalistas.

Y para ello, queda un largo camino que no parece ser el problema que más preocupa a Rajoy. Pues a veces parece creer que ya ha llegado. Es verdad, que ha comenzado a mover fichas. Ha explicado con suficiente profundidad y claridad las medidas que debería tomar España para salir, poco a poco, de la crisis en la que nos ha engullido Zapatero. Ha rechazado con contundencia que ETA se cuele en los Ayuntamientos de la mano de Sortu. También ha denunciado con valentía el mal, sobre todo económico, del desmadre autonómico. Aunque, quizás, si al final llega a La Moncloa, tampoco se atreverá a taponar esa sangría y esa estupidez del Estado autonómico, que todo lo quema: el dinero y la coherencia como nación.

También es verdad, que en los últimos mítines aparece atusado y ataviado como un actor. Chaquetas ajustaditas y de colores inauditos en él, la barba bien recortada y la sonrisa de oreja a oreja. Parece hasta simpático. Y se desgañita para convencer al auditorio de que la única salvación de España es que gobierne el PP. El auditorio ya le iba a votar antes de contemplar la juvenil chaqueta, pero aparece en los informativos e, igual, ahí pilla algún voto. El márketing parece que también anda engrasado en el PP.
Lo que quizás no tienen todavía asumido es que el adversario es, en este caso, un enemigo con el cuchillo entre los dientes y con muchas armas de su lado y que está dispuesto a emplear hasta el último cartucho: desde el BOE, hasta la Fiscalía y desde la mayoría de los medios de comunicación hasta los servicios secretos. De aquí a 2012 vamos a ver a más de un miembro del PP aparecer esposado y entrando en un Juzgado en todos los telediarios. Luego, ya veremos si es o no inocente.

Y enfrente, Rajoy puede encontrarse a Zapatero, con su sonrisa meliflua y su trabuco demagógico; a Rubalcaba, con el colmillo retorcidísimo, más listo que el hambre, quizás el mayor encantador de serpientes del Parlamento. O a Carme Chacón, con su atiplado feminismo, entre nacionalista catalán y pijo de Serrano.

Pero ninguno será presa fácil. Es divertido contemplar la mesa de Rajoy llena de informes de ministrables, su agenda llena de almuerzos con ministrables y en sus viajes aparecer rodeado de sonrientes ministrables. La euforia de las encuestas está convirtiendo al PP en un batallón de ministrables.
Pero primero hay que llegar al 2012 con las ideas igual de precisas, con la barba igual de atusada y luego ganar con holgura a Zapatero, a Rubalcaba, a Chacón o a quien se tercie. Y entonces ya se decidirán los ministros que deberán poner en marcha ese plan que salvará a España de la ruina económica y hasta moral. Pero la batalla entre los ministrables puede esperar. Todavía no han cazado al oso.

Joaquín Vila

Director de EL IMPARCIAL

JOAQUÍN VILA es director de EL IMPARCIAL

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios