www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

La intransigencia política en la Segunda República

[i]Palabras como puños[/i], un libro fundamental para conocer la España de los años treinta

jueves 07 de abril de 2011, 17:10h
Ochenta años después de su proclamación, la Segunda República vuelve a ser motivo de análisis en "Palabras como puños", un ensayo donde varios historiadores reflexionan sobre "la intransigencia política y la retórica de la violencia" que caracterizaron este convulso periodo de la historia de España.
La Fundación Ortega y Gasset ha acogido este jueves la presentación de "Palabras como puños", un ensayo en el que varios historiadores han reflexionado sobre la "intransigencia política y la retórica de la violencia" ochenta años después de la proclamación de la Segunda República.

El editor Manuel González Moreno ha felicitado durante la presentación a los autores y ha destacado la calidad intelectual del libro, el rigor historiográfico con el que están escritos los textos y también la importante labor de documentación gráfica que ha realizado la editorial, la cual ha enriquecido la obra con un gran número de fotografías de la época, que permiten ver a los personajes de aquella España que acabó de manera tan trágica en una Guerra Civil tras un brutal golpe de Estado. Manuel González también ha resaltado la pertinencia de la publicación del libro ahora que se cumplen 80 años de la proclamación de la República el 14 de abril de 1931.

El historiador Santos Juliá, que es quien mejor conoce el período, se ha hecho eco de sus propias palabras, citadas por Fernando del Rey en la introducción, para insistir en la necesidad de volver a trabajar sobre la República y señalar la importancia de que una nueva generación de historiadores, cuya madurez muestran sus otros trabajos, piense ahora, desde una democracia consolidada, cuestiones que su generación se hizo en los años setenta desde otros parámetros y con otras inquietudes. Juliá ha resaltado que el libro presentado hoy plantea preguntas, lanza ideas y da respuestas que sirven para seguir debatiendo sobre un momento tan importante de la historia de España.

Para él, la principal novedad del libro es su enfoque centrado en el estudio de la violencia y especialmente en las retóricas intransigentes de los distintos grupos políticos, dentro de una corriente historiográfica que ve en los discursos una fuente clave para comprender el pasado, aunque Juliá también se ha preguntado si esas retóricas realmente determinaban la acción, y ha afirmado que sólo hasta cierto punto. Frente al enfoque revisionista de algunos sectores mediáticos que resuelven los complejos problemas que se plantean en la República con las respuestas que ya dio la historiografía franquista al terminar la guerra, y a otro enfoque que “congela la República en el 14 de abril” y lleva a una visión beatífica de la República como fundamento de la democracia actual sin entrar en el análisis de la complejidad de aquellos cinco años, Juliá ha destacado que los autores de Palabras como puños sí entran en el análisis de los graves problemas políticos. Como ha señalado el biógrafo de Azaña, “suprimir del estudio histórico de la República el contenido de conflictos es dar una imagen falsa de los años treinta”.

Como conclusión, Santos Juliá ha dicho que este libro abre nuevamente el debate de “los orígenes de nuestra desgracia, de nuestra gran tragedia del siglo XX, para pensar de nuevo sobre las raíces de esa catástrofe sin dar por supuesto que tenemos la respuesta, la cual será siempre problemática”.

Fernando del Rey, director de la obra, ha insistido en que el libro presenta una mirada y un análisis complejos de una realidad, la de la Segunda República, a su vez también compleja y problemática; es una aproximación distanciada de las polémicas ideológicas presentistas y maniqueas y de las retóricas enfrentadas actuales que huye asimismo de las simplificaciones de algunas visiones estructuralistas y economicistas que difuminan las responsabilidades concretas de los actores. Del Rey ha destacado también que en el libro no sólo se analizan las retóricas intransigentes, sino igualmente las implicaciones que éstas tuvieron en la actuación de los actores concretos y en la movilización y radicalización de ciertos sectores de la población, además de analizar el marco político-institucional de la República y la importancia del fenómeno de la violencia en aquellos años, teniendo muy presente, como muestra la introducción, un contexto europeo que el historiador George Mosse ha caracterizado como la “brutalización de la política”. No se debe olvidar, señala Del Rey, que “la Segunda República advino cuando la democracia estaba retrocediendo en Europa”. “No se estudia –ha concluido Del Rey– en este libro el fracaso de la República porque a la República se la cargaron con un golpe de Estado. La República podía haber finalizado de otra manera”, pero conviene, como se hace en este libro, analizar “la débil asunción del pluralismo político” por parte de muchos actores implicados, la falta de compromiso con las reglas de la democracia y actitudes que no promovían el consenso y la transacción.

José Varela Ortega, presidente de la Fundación Ortega-Marañón e historiador, ha afirmado que es “un libro de miedo” por las voces que ahí se escuchan, discursos que son muchas veces intercambiables simplemente modificando los sujetos, pues las retóricas intransigentes predominaron por igual en uno y otro ámbito del espectro político. También ha señalado que “concebir la democracia como un triunfo” completo sobre el adversario, en lugar de entenderla como una gestión de las discrepancias que lleve a los necesarios consensos y a la asunción del principio de la alternancia es complicado y peligroso. “La exclusión –ha concluido– produce problemas muy serios”.

"Palabras como puños" está escrito por siete historiadores y politólogos, profesores de Historia Contemporánea y de Historia del Pensamiento y de los Movimientos Sociales y Políticos de las Universidades Complutense, Carlos III, Rey Juan Carlos, Autónoma de Madrid y UNED, cada uno de los cuales analiza a unos determinados actores: Gonzalo Álvarez Chillada (los anarquistas), Hugo García (los comunistas), Fernando del Rey (los socialistas), Manuel Álvarez Tardío (los radicales-socialistas y la Confederación Española de Derechas Autónomas), Eduardo González Calleja (la Esquerra Republicana de Cataluña), Pedro Carlos González Cuevas (los monárquicos y los fascistas), Javier Zamora Bonilla (los intelectuales) y Diego Palacios (las fuerzas del orden).

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.