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TRIBUNA

Once de septiembre: diez puntos

martes 20 de septiembre de 2011, 08:17h
Andrés Cisneros expone algunas de las reflexiones con las que se conmemoró el el criminal ataque del 11 de septiembre en Nueva York.
La sobriedad y sensatez, el pueblo presente y los dos presidentes juntos, con que en Nueva York se conmemoró el criminal ataque del 11 de Septiembre merecen la reflexión de todos. Transcribo algunas de las mías:

· El terrorismo destruye, pero a diferencia del fascismo, socialismo o comunismo, no proponen un sistema que reemplace al capitalismo, la democracia y las libertades individuales. El terrorismo es nihilista: solo sabe lo que quiere destruir. El terrorismo no intenta derrotar al que ataca. Se propone provocar al otro para que, a su vez, reaccione como un terrorista de Estado, cometiendo crímenes semejantes a los suyos. Los latinoamericanos conocemos muy bien ese fenómeno

· Bush será juzgado por haber reaccionado de esa manera, cercenando libertades, transformando a Guantánamo en una vergüenza y metiendo a su país (y a Occidente) en una guerra tal vez inevitable, como la de Afganistán, y en otra guerra absolutamente inventada, como la de Irak, que nada tenía que ver con Al Qaeda y el terrorismo… Obama, a su tiempo, será juzgado por el éxito que termine teniendo en sacarnos de las guerras en que Bush nos metió y por combatir al terrorismo sin violar los derechos humanos de nadie.

· Bin Laden lo que quería era llevar a la práctica lo que nos advertía Samuel Huntington: el choque de civilizaciones. En eso fracasó, las civilizaciones no fueron a la guerra. En lo que tuvo éxito fue que los fanáticos del mundo islámico atacaran a Occidente, y que otro pensamiento fanático, el de Bush, el de Dick Cheney y los “neocons” que gobernaban en ese momento en EE. UU., contestaran, ellos también, de una manera muy parecida al terrorismo de Estado. Para colmo, Bush lo bautizó como “Cruzada”, que es históricamente ofensivo para el mundo islámico.

· El 11 de Septiembre fue posible porque la seguridad interna no estaba preparada para un ataque de esa naturaleza: todos los enemigos de EE UU eran off shore, nunca en su propio territorio.

· Al Qaeda fue fundada en 1976 y tenía una estructura centralizada, jerárquica y piramidal. Cuando empezaron a perseguirlos, se dividieron en pequeñas células independientes y hoy operan grupos aislados como en un sistema de franchising.

· El combate al terrorismo no pasa solamente, ni siquiera principalmente, por cazar terroristas. Porque el terrorismo es un instrumento, y como dijo esta mañana Fabián Calle, no se combate a un instrumento, no se le hace la guerra a un destornillador o un martillo. Lo principal es operar sobre los no terroristas para que no les den cobijo o tolerancia, para que el árbol no pueda esconderse en el bosque, para que el terrorista no pueda salvarse mimetizándose con la población civil.

· El terrorismo de Estado comenzó cuando EE.UU. armó a Bin Laden y otros terroristas para que combatieran a la Unión Soviética en Afganistán. La unión Soviética venía haciéndolo por su lado también, entre otras partes, en América Latina. Esto es desgraciadamente muy viejo: todos conocemos la famosa frase de Teodoro Roosevelt, refiriéndose a un terrorista de Estado: “será un canalla, pero es nuestro canalla.”


· Religiosidad. Nos atacan porque hemos perdido a fe en Dios. (Caso paradigmático es el proyecto de Constitución de la UE en que se decidió excluir toda mención de Dios). Y exhiben como debilidades lo que nosotros consideramos nuestras fortalezas: una religiosidad que incluye a la tolerancia a otros credos, incluso la tolerancia a los que no creen en ningún dios. Para ellos, la religiosidad debe ser dogmática, cerrada e intolerante. Y las grandes masas islámicas ya se están dando cuenta de que para ser un buen religioso no hace falta ser un fanático. Al Qaeda mató a muchos más islámicos que judeo-cristianos. Tiene la lógica del perro rabioso: solo puede “ver” a enemigos o a traidores.

· En la época de Bush EE. UU. Eligió ser un hegemón, un jefe solitario en la cumbre y todos los demás marchando al son que ellos marcaran. Una decisión que Obama y los futuros presidentes deberán tomar es si pretenden continuar aspirando a ser los gendarmes del planeta o si eligen formar una gran sociedad en que ellos puedan tener un enorme paquete accionario, pero sean nuestros socios, no nuestros patrones.

· Obama lo dijo muy claramente hace alrededor de un año: “el islamismo no es nuestro enemigo.” La tan norteamericana tradición del “Buscado: vivo o muerto” sirve para cazar a terroristas, pero el combate profundo es en otra parte, en la conciencia de los no terroristas para convencerlos de que no sean neutrales, que no los ayuden ni siquiera permitiendo que se escondan entre la población general. Si esa tolerancia, los Hitler o los Bin Laden no podrían prosperar. Y eso incluye a los estados islámicos y no islámicos que, para evitarse problemas, les prestan alguna ayuda ¿De dónde salieron, si no, los millones y millones de dólares que han financiado al terrorismo en los últimos treinta años?

· Lo que vimos hoy (al mismo tiempo, en la misma ciudad, la conmemoración y actividades normales, como la final del Abierto de Tenis) es un mensaje de que no debemos aceptar que nadie nos encadene al pasado, que sociedades que han pasado por algún proceso traumático terminen ancladas, como rehenes, porque quienes no hacen otra cosa que dar vueltas y vueltas sobre ese trauma, negándose a seguir adelante.

· El espacio que Bin Laden quería copar fue ocupado por la “Primavera Árabe” la misma que le dio la espalda a Al Qaeda y sus intentos de levantar a las masas islámicas en una guerra santa contra Occidente y se están deshaciendo de sus dictadores con consignas que no son religiosas ni invocan al Corán, sino que reclaman como hacemos en Occidente y en el resto del mundo: una condición social más libre, más justa y con mejor calidad de vida.