www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

El observatorio autonómico

Juan José Solozábal
jueves 22 de septiembre de 2011, 21:42h
Por cuarto año consecutivo hemos celebrado en Miraflores de la Sierra el curso de verano dedicado a estudiar los problemas del Estado Autonómico. Una reunión en la que convocamos a un público diverso, integrado primeramente por los profesores de la escuela, esto es, un equipo, suelo decir, de “virtuosos” que aunque puedan dedicarse a otro tipo de objeto, son capaces también de interpretar perfectamente una partitura referente a cualquier aspecto relevante del sistema autonómico. Se trate de los problemas de cooperación, o los desarrollos institucionales de las Comunidades Autónomas, la problemática de las relaciones dentro de su orden normativo, o el análisis de la reciente sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto Cataluña. El resultado es muy estimulante pues pone de relieve como, a pesar de todos los obstáculos que nuestro sistema universitario empecinadamente ofrece, todavía la Universidad sigue atrayendo a jóvenes inteligencias que creen que el duro estudio puede ser una forma gratificante de vida y encuentran el oficio de profesor un menester útil para la sociedad.

A la reunión suelen asistir también algunos colegas de otras universidades que no son la Autónoma, así un profesor de la Universidad de Génova, más de un magistrado del Tribunal Constitucional, el Presidente del Consejo de Estado y en esta ocasión el propio Ministro de Justicia. Pero el seminario, como después se verá, está pensado para los alumnos, en concurso de toda España, que pueden apreciar que desde las estribaciones del Guadarrama, por los paisajes que los institucionistas gustaban frecuentar, puede pensarse con serenidad sobre los problemas de nuestra organización territorial.

La reunión anual constituye un observatorio universitario sobre la situación del Estado autonómico, analizada desde el punto de vista técnico, reparando especialmente en los problemas de su desarrollo. Este desarrollo destaca por su dinamismo y riqueza, de manera que el Estado Autonómico, en su despliegue estatutario, legislación autonómica y jurisprudencia, poco tiene que ver con el diseño que se prefiguraba en la Norma Fundamental. Pero al mismo tiempo la Constitución que ciertamente fue la base o el punto de partida del orden autonómico, sigue siendo su límite y la medida de sus posibilidades. Sin duda la reunión confirmó que la referencia constitucional, aun cuando se entienda de forma dinámica y abierta, es una pauta imprescindible y cierta que evita la disolución, por confusión de sus contornos, del sistema autonómico.

La conclusión más importante del seminario fue que el Estado autonómico, especialmente a la luz de la situación de crisis en que nos encontramos, necesita reforzar los instrumentos de articulación que aseguren la eficacia de la respuesta a la circunstancia . Lo que se requiere es más que una rectificación, una profundización del sistema , en realidad consistente en una relectura constitucional del mismo. En ese sentido todos coincidimos en que la Sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Cataluña no ha causado un problema al Estado autonómico, ni ha supuesto, como exageradamente se ha dicho, una mutación del mismo, sino muy por el contrario ha establecido las bases de su recuperación.

A medida que pase el tiempo se apreciará el acierto de la médula de la sentencia, valorando sus contenidas consideraciones sobre las afirmaciones identitarias del estatuto y propiciando los rasgos federales del sistema, al potenciar la participación de la Comunidad Autónoma en el ejercicio de las competencias del Estado. Sin duda lo que subyace a la técnica interpretativa de la Sentencia es la idea capital de que el autogobierno puede entenderse en términos perfectamente compatibles con las atribuciones del Estado común al que la autonomía de sus integrantes no resta sino añade capacidad y fuerza.

Pero la reunión, lo decía al principio, no estaba diseñada como una discusión entre académicos y profesionales, sino como la oportunidad de estos de departir durante unos días con los alumnos procedentes de las universidades de Madrid y otros sitios. No se trata por tanto de un contacto ocasional y efímero, como suele ocurrir en otros cursos de verano, sino de varios días de estupenda convivencia intergeneracional. Cuando estudiaba en la London School of Economics, más de a mediados los setenta del pasado siglo, lo que me resultaba llamativo del modelo inglés universitario era la cercanía que con frecuencia se establecía entre los alumnos y profesores en los relativamente abundantes parties que con cualquier oportunidad se organizaban. Pero sobre todo los fines de semana que podíamos pasar dos o tres veces al año en la casa de campo que la London tenía a bastante millas de Londres. Conocíamos en aquellos encuentros no sólo mejor a nuestros compañeros y profesores, sino también a los académicos que de otras universidades acudían a la cita, especialistas en la materia objeto de consideración en el week- end. Nunca pensé que ocasiones como esas se podrían repetir muchos años después en la excelente residencia, La Cristalera, que la Universidad Autónoma tiene en la sierra madrileña.

Juan José Solozábal

Catedrático

Juan José Solozabal es catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad Autónoma de Madrid.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios